domingo, 1 de junio de 2014

El Chorro de los Pedernales.

EL CHORRO DE LOS PEDERNALES

(la fuente de la discordia)

LA VIÑA, LOS MARINES, LAS ROZAS Y SUS CORTIJOS
(evolución social y económica, anécdotas y curiosidades)

LUCHA, CÁRCEL, JUICIO Y VICTORIA FINAL
( el valor y coraje de unas mujeres)

1

El ENTORNO GEOGRÁFICO

     Conocido popularmente como El Chorro de los Pedernales, existe en la ladera norte del Cerro de Alcolea un modesto manantial que enviaba sus excelentes aguas al conocido río de Sábar. Tras un serpenteante arroyuelo de escasos metros, allí se mezclaban con las propias de este río para confluir más abajo con las procedentes del Guaro y acrecer el aporte de aguas a la Presa de La Viñuela. Pero nótese que hablo en tiempo pasado, y esto es así, porque desde hace unos años las aguas de esta fuente unidas a otras procedentes del caudaloso manantial El Batán se destinan al abastecimiento domiciliario de las barriadas La Viña, los Marines, casas y cortijos diseminados por la extensa comarca conocida como Las Rozas, situados todos ellos en la Alta Axarquía.
     Próximas a ésta manan otras fuentes — Las Vegas y Rajaestacas— que no pueden competir con El Chorro ni por la cantidad ni la calidad de sus aguas. Estas se destinan hoy a otros usos, como el regadío de pequeñas parcelas cercanas a las mismas, cuando su caudal, casi siempre escaso o nulo, lo permite. En tiempos lejanos se utilizaban asimismo como abrevaderos para el ganado, y cosa curiosa, en sus frías aguas bullían muchas “sanguijuelas”, que se adherían a la boca de estos mamíferos — caballerías, vacas, cabras, etc. —, para alimentarse de la sangre que succionaban a los mismos, formando una especie de ecosistema o comunidad de seres vivos dependientes las primeras de los segundos... Cuando estos animales se aproximaban a las pilas de las fuentes o bebederos, acudían instintivamente como “nubes” para introducirse en la boca de los mismos y adherir sus “ventosas” a las mucosas para succionar o chupar la sangre… Y como éstos animales han desaparecido de la zona por las razones que expondré más adelante, también lo han hecho las sanguijuelas, rompiéndose el ecosistema o comunidad que les aseguraba el alimento necesario para mantenerse vivas… Sucede lo mismo que con las aves carroñeras: también éstas han desaparecido de nuestro entorno geográfico al desaparecer los cadáveres de animales muertos de los que se alimentaban…O las granívoras—como el gorrión—, asimismo en recesión al disminuir los sembrados de cereales en cuyos granos hallaban el sustento.
     La Fuente de El Chorro ha sido determinante para el nacimiento y desarrollo de las barriadas antes citadas. De la misma manera que el viajero griego Herodoto acuñó la conocida frase “Egipto es un don del Nilo” —como se lee en casi todos los textos de historia universal—, podemos afirmar que estos caseríos son “un don o regalo” de tan importante fuente… El milenario país africano surgió gracias a las periódicas crecidas portadoras del limo fertilizante contenido en las aguas de este histórico río, y nuestros caseríos— hechas las pertinentes salvedades — por las aguas de este también histórico manantial… Sin su existencia, tanto el crecimiento como la prosperidad de los mismos hubiese sido muy diferente, o tal vez, ni siquiera hubiesen surgido, pues la experiencia nos dice que los asentamientos humanos han tenido lugar en las proximidades de un río, fuente o manantial de agua potable. Esto siempre, o casi siempre, ha sido así, como nos lo enseñan la geografía y la historia… 
                                             

                                                                                                          Fuente del chorro actualmente
     El entorno de la misma es conocido tradicionalmente como Las Canteras. Éstas se denominan así por ser una zona rocosa donde abundan las piedras de sílex natural o pedernal, de color gris, mezcladas con las calizas propias de nuestro paisaje kárstico o formación caliza producida por la acción disolvente de las aguas. Es precisamente la existencia de las piedras de perdernal lo que hace que este montículo se conozca con el topónimo de El Cerro de Los Pedernales (729 m de altitud), próximo a la confluencia de los ríos Sábar y Guaro. Su punto más elevado hace de magnífica atalaya desde la que se puede contemplar un amplio y bello paisaje de pueblos, caseríos, casitas dispersas, montañas y mar…


Cortijo Los Pedernales en los años 60
      Desde tiempos prehistóricos y hasta finales del s. XIX, existió en este lugar una importante industria lítica, con numerosos talleres para la explotación de estas piedras de sílex. Fueron muy diversas sus aplicaciones, entre otras, la fabricación de hachas pulimentadas—hombre neolítico—, piedras de fusil para armas de fuego en tiempos históricos más cercanos, etc. No es difícil encontrar algún ejemplar de estas “hachas” en las tierras de labor próximas a las mencionadas canteras, pues ya el hombre neolítico trabajó el pedernal en este lugar. Debió ser éste un hábitat privilegiado, tanto por el agua como por el clima, para el desarrollo de la vida humana, como prueban los importantes descubrimientos arqueológicos realizados en los alrededores más cercanos por conocidos especialistas en la materia.
     Como mera curiosidad, diré que, aproximadamente hasta los primeros años de la década de los 30 del s. XX, nuestros campesinos fumadores —mayoría— usaban pequeñas lascas de este pedernal para prender la yesca—elaborada artesanalmente por ellos mismos con los tallos de cardos yesqueros (secados al sol, retorcidos, encenizados y machacados con mazas como se hacía con el esparto…) — mediante el brusco roce con las aristas de las artísticas cajitas de acero y tapa de cobre, que a modo de mecheros, existían al efecto, y que eran utilizadas también para guardar la yesca. El rápido roce del eslabón acerado con el pedernal producía las chispas necesarias para iniciar la combustión de los cardos previamente preparados. Esta práctica era muy común entre el campesinado de nuestra comarca.
      Encender el cigarro, parsimoniosamente, sin prisas, como ellos, sabiamente, solían vivir la vida, extraído el tabaco de la clásica petaca de cuero y liado a mano en el fino papel separado del librito —ensalivado después para pegarlo—, unido todo ello al agradable aroma desprendido por la lenta combustión de la yesca —con olor a incienso —, constituía un ritual litúrgico digno de ser incluido en nuestro acervo común de hábitos y costumbres populares, merecedoras, como otras tantas cosas, de no caer paulatinamente en el olvido, esa oscura tumba donde yacen cada vez más alejadas del recuerdo.
      Y para más singularidad, muchos de ellos cultivaban sus propias matas de tabaco, camufladas, eso sí, entre los maizales y plantaciones hortícolas para evitar ser localizadas por la vigilancia del monopolio imperante y librarse así de la sanción correspondiente, que podía ascender a cantidades elevadas para su tiempo, dependiendo del número de matas sembradas y del uso —propio o comercial— que se pretendiera dar a las mismas…

2

CONTEXTO HISTÓRICO Y USUARIOS DEL AGUA


     Históricamente se encuadran los hechos que voy a relatar en el llamado bienio radical- cedista (1933- 1935) de la II República Española. Es de notar el protagonismo alcanzado por la mujer en este período de nuestra historia al recocerse constitucionalmente el sufragio femenino en 1931, derecho ejercido por primera vez en las elecciones de 1933. La historia de su marginación social hasta tiempos no muy lejanos es tan conocida que resultaría una obviedad cualquier comentario al respecto… Traigo a colación cuanto antecede porque así se comprenderán mejor algunas actitudes y comportamientos posteriores de varias de estas mujeres en su brava lucha en defensa del agua.
     De las aguas de esta fuente se abastecían para el consumo doméstico no sólo las antes citadas barriadas de La Viña y Los Marines, núcleos entonces de cierta entidad poblacional, cercanos entre sí, y próximos ambos al mismo nacimiento de El Chorro, sino también los habitantes de los cortijos Colodra, El Terrado, Veleta (hoy acreditado restaurante), Caracol, El Marqués (ocasionalmente) , Los Corralillos, Tormenta, La Herriza Blanca, Las Pencas, Rasca, Venta de Marrullero, Loma de los Tres Cortijos, Pepe Alonso (ocasionalmente), Las Mezquitas, Los Goros, Alcántara y caseríos como Los Molineros, Haza del Río, Las Tajoletas, amén de algunas viviendas diseminadas.
      Este conjunto de cortijos y viviendas dispersas acudían de forma esporádica u ocasional, y obligadamente, cuando los pozos propios se agotaban o se convertían sus aguas en salobres, no aptas para el consumo humano. En esta situación, iban a la fuente con sus caballerías, en ocasiones, hasta tres veces al día…Las haciendas con mayor número de habitantes y necesidades de agua disponían de un trabajador — el aguador— dedicado exclusivamente a esta tarea o labor.
      Me cuentan una curiosa anécdota relacionada con el agua, sobre un incidente acaecido en La Venta de Marrullero. Acabada la guerra civil existieron en nuestros campos y montes los llamados maquis o guerrilla antifranquista. Para combatirla se establecieron en algunos cortijos destacamentos de la guardia civil. Tal era el que había en La Venta de Marrullero, a cuyo mando se encontraba un capitán. Y un día acertó a pasar por allí un buen hombre— era su camino — con dos mulos, procedente del lejano cortijo “La Malena”, en Colmenar, con destino a La Viñuela, para calzar o poner rejas nuevas a unos arados en la entonces renombrada fragua de Juan Frías.
      Esta emblemática fragua merece una especial mención por su conexión con la agricultura de nuestra extensa comarca. Era el taller de herrería —diría que uno de los pocos— que había en la Axarquía, fundado por Juan Frías Delgado en 1919, experto maestro en el arte de la forja. Fue sucesor suyo su hijo Juan Frías Cabello, que continuó el exitoso negocio paterno hasta 1990.
                     Juan Frías Cabello, en el Taller de la Viñuela, punto de referencia de labradores y pequeños industriales de la comarca.
      A este taller acudieron —durante los 70 años de su larga existencia— labradores de todos nuestros campos a reparar sus aperos o herramientas propias de la labranza en aquellos tiempos: arados de vertedera, rulos para trillar, bieldos de hierro, ubios de tubo, azadas, almocafres y demás útiles para el laboreo del campo…
      También trabajaba con éxito cuchillos, llaves, rejas de ventanas, defensas de balcones, herraje para almazaras, molinos harineros y otras pequeñas industrias agrarias…
      En la portada de su taller era frecuente observar numerosas caballerías amarradas a los troncos de los corpulentos eucaliptos que existían en los alrededores, mientras los dueños de las mismas hacían turno de espera para que les reparasen sus arados o herramientas. Fueron clientes suyos la mayor parte de los cortijos de la Axarquía y demás casas de labor del entorno, incluso de provincias aledañas, como la granadina…
      El fogón, el fuelle, el pilón de agua, el banco de herrero, el yunque, las tenazas, los machos, martillos y tornos de la fragua de Juan Frías eran tan conocidos y familiares a los labradores y pequeños industriales de la comarca como los instrumentos de sus propias haciendas... En ocasiones no daba abasto para atender a la numerosa clientela que depositaba en él su confianza. Seguro que su fundador no sospecharía el éxito que en el futuro habría de alcanzar el negocio por él creado.
      Cuando la agricultura tradicional entró en declive en nuestra amplia comarca, como indico en otro lugar de este artículo, Juan Frías y su hijo sucesor, tuvieron la visión comercial de derivar el negocio hacia las nuevas actividades que irrumpían con fuerza, como la construcción, realizando trabajados en su taller con destino a esta actividad. Y así hasta 1990, año en que cerró sus puertas definitivamente, como señalo más arriba.
      No he podio soslayar hacer una especial mención de esta representativa empresa de La Viñuela, industria que divulgó como nadie el nombre de este pueblo por todos los rincones de nuestra provincia... La Viñuela y la fragua de Juan Frías fueron dos términos asociados durante muchos años en la mente del pueblo. Eran como sinónimos el uno del otro… Pronunciar el nombre de La Viñuela nos hacía evocar, como por asociación de ideas, el del maestro herrero Juan Frías, y viceversa…
      Raro era el problema para el que la fragua que regentaba este experto profesional no hallara la adecuada solución. Por su servicio a la agricultura de la época, singularidad y pericia en el arte de la forja, hago, como acto de debida justicia, este breve comentario. Existen nombres que la pátina del tiempo no puede ni debe borrar, y menos, cuando como en este caso, contribuyó a popularizar y promocionar más que nadie, el nombre de tan pintoresco pueblo como es La Viñuela…
      Nótese — retomo el tema tras el inciso anterior— que para llegar a este destino debía atravesar el labriego nada menos que cuatro términos municipales…
      Visto por el capitán, éste lo obligó a descargar los arados para sustituirlos por las aguaderas con sus cántaros, y dirigirse a la fuente EL CHORRO— distante unos 5 km— por dos cargas de agua para el destacamento, gesto autoritario en sintonía con la mentalidad y el despotismo que se respiraba en el ambiente de la época... El hombre no tuvo otro recurso que obedecer, aunque lógicamente a regañadientes, como no podía ser de otra manera, dado el largo camino que había recorrido ya y el que aún le quedaba por recorrer hasta la fragua.…
      Sobre este incidente, me relata uno de los mayores de la zona, vecino de Los Marines:
                            Recuerdo que pasó por aquí con los mulos y los ocho cántaros en las aguaderas preguntando dónde estaba la fuente del Chorro, echando por la boca más chispas que “los pernales” del Cerro…
      Por las muchas arbitrariedades de toda índole cometidas por este capitán— afectado del tic autoritario propio de aquellos tiempos—, fue sancionado y trasladado forzosamente a otro destino. Al menos, esto me refiere gente de la época y lugar dotada de esa excelente capacidad retentiva que caracteriza a muchos de nuestros campesinos a la hora de rememorar cosas del pasado...

3


LA VIDA ECONÓMICA Y SOCIAL DE LA COMARCA


      No pocos de los cortijos enumerados anteriormente se encuentran hoy deshabitados, y sus viviendas, en estado de ruina o utilizadas como segundas residencias. También, en algunos casos, destinadas al turismo rural…
      Sus tierras — “ tierras de pan llevar” , llamadas así en el pasado— , se cultivaban con esmero, se araban con la clásica yunta de vacas o caballerías— el tractor aún no había aparecido por aquí —, y se sembraban a manta o a voleo, los garbanzos, “pintados” de uno en uno o de dos en dos. Después se labraban con el escardillo o almocafre para erradicar las hierbas más nocivas: era la escarda, labor que solía hacerse dos veces al año en el mismo sembrado…
      Al cambiar el signo de los tiempos, se abandonaron hasta convertirse en eriales o pastizales como los baldíos del pasado… Es las crisis de la agricultura tradicional que se inicia a partir de 1960 con el trasvase de población del campo a la ciudad… Ahora es difícil encontrar por aquí un sembrado de cereales —de leguminosas, menos aún— y cuando esto sucede, se hace pensando más en la subvención comunitaria que en la propia rentabilidad del producto en sí…
Arando en Los Marines, año 1959

      Ya no se ven gañanes en la besana —con las rústicas abarcas de goma de camión o cuero de bovino, liado el pie en el peal, amarrado éste con las calzaderas de pita o esparto — ni yuntas de vacas con frontiles uncidas con las coyundas al ubio, ni arados de vertedera para surcar la tierra, ni segadores sudorosos, hoz en mano, con su sombrero de palma soportando inclinados la canícula del verano, ni consecuentemente, la trilla en la era triturando la mies con el rulo de ruedas dentadas, o de pie el muchacho haciendo equilibrios sobre la “tabla de cuchillas”, zurriago en mano jaleando a las caballerías… Todo esto pertenece ya a un pasado irreversible, cada vez más lejano, que no volverá por representar una agricultura de subsistencia, hoy económicamente inviable, pero ello no obsta para que sea recordado, y también, si se quiere, por algunos, añorado…
     Sólo los rodales o manchas verdosas de las nuevas plantaciones de olivos foráneos reemplazando a los viejos pegujales, introducen un cambio en el paisaje y anuncian la derivación hacia una nueva economía, quizá, más productiva que la anterior, aunque el cultivo del olivar tampoco invite, al menos por el momento, a demasiados optimismos, si comparamos el precio en origen del aceite de oliva y costes empleados en las diferentes labores necesarias para su obtención…Todo ello conlleva que el precio de la aceituna esté muy por debajo de los niveles de rentabilidad deseados…
      De la misma manera, la ganadería ha quedado reducida a su mínima expresión con algún rebaño testimonial de ovejas, como el existente—me dicen— en el cortijo Los Goros, y otros dos de cabras, en régimen de estabulación, en el cortijo Caracol, amén de algún pequeño hatajo de las mismas sin apenas entidad económica…
      La abundante y diversa ganadería del pasado, con el sonar de sus cencerras o collares de campanillos, y el crujir de las hondas de sus guardianes acompañados de su peculiar silbido, poniendo orden en la manada, es sólo un nostálgico recuerdo para algunos o una bucólica estampa para los más idealistas …
Francisco Guerrero Madrona con su esposa, a caballo en el cortijo Los Pedernales
      Sus accidentados y viejos caminos de herradura, muy transitados en otros tiempos por recuas de arrieros de diversas procedencias y cargamentos, han sido reemplazados por carriles para la circulación de vehículos con destino a algún cortijo o para enlazar con la Carretera del Arco, de la que más abajo hablaré.
      La importancia económica y características propias  que la arriería tuvo  en el pasado, tanto aquí como en otros lugares de España— los arrieros maragatos—, bien merece  una   mención especial por haber sido un oficio  de caminantes — calzados  con  la popular  “alpargata de goma y lona”—, gente madrugadora que  animaba nuestros solitarios caminos con sus típicas coplas y el  cascabeleo de sus acémilas…  Ellos, juntamente con otra actividad   que tampoco merece el olvido —los recoveros— visitaban cortijos y aldeas, divulgaban  noticias, compraban y vendían toda clase de productos, desde yesos para la construcción —yeseras de Las Cuevas de Comares— juguetes, telas, quincallas, huevos, gallinas, comestibles… Eran los vendedores ambulantes.
     ¿Recuerda alguien a  Joseico Buenos Aires, con su caballo y angarillas, repletas éstas de   gallinas, pollos y huevos? Vivía en   Periana, donde murió, y se dedicaba a la recova y venta de tejidos.  Era  el más popular y  locuaz   de todos los recoveros conocidos… ¡Cómo vendía  sus telas a las mujeres e intercambiaba con ellas  gallinas y pollos…! ¡Y cómo lo esperaban ilusionadas las mocitas casaderas  para que les mostrara los vestidos que traía y las ropitas para el ajuar…! ¡Hasta novio prometía a las que no lo tenían y  deseaban  tenerlo, que eran  todas…!.
     También ejercía el oficio  propio de  “la cigüeña” que traía por encargo los niños  a las madres embarazadas…En otros tiempos y ambientes más refinados los niños venían de París, pero en estos  rústicos lugares  los traía Joseico Buenos Aires,  quien los  compraba  en Vélez-Málaga y los transportaba envueltos en las telas que vendía… Nunca garantizaba que fuese niño o niña, ello dependía de las existencias del momento en la tienda donde los adquiría… La ecografía tardaría aún muchos decenios en inventarse… Esta misión  tendría hoy poco éxito, pues los niños actuales, más perspicaces y menos inocentes  que los de tiempos pasados, conocen su procedencia  a poco de nacer, pues la verdad nunca mancilla  la inocencia…
        De estos vendedores había algunos, viandantes, que  ofrecían sus productos —juguetes para niños— en una canasta de asa única  colgada del  brazo…
    Permítaseme un singular recuerdo para el bueno de Andrés… Era de Benamocarra, y visitaba nuestros cortijos y caseríos, siempre a pie —calzado, recuerdo, con  sandalias de goma de camión— con su canasta repleta de  figuritas de barro, casi todas de animales... Era tenido como el rey mago de los niños de entonces, entre los que me contaba… Las madres nos decían: 
        --  Si eres bueno, cuando venga Andrés, te compro una mulita o una vaquita. ¿Qué te gusta más…?.
        — La mulita…
       Y los niños soñábamos con la venida de Andrés como sueñan ahora con los generosos Reyes Magos… y éramos felices hasta con una mulita o una vaquita de barro con patas de alambre, traídas  por Andrés, Andrés  El de Benamocarra
       Un dato anecdótico  sobre Andrés: Tuvo varios hijos e hijas,  y  a todos los bautizó  con el nombre de algún niño o niña  conocido  por él en su itinerario de ventas.  Tal es el caso de su hijo Segundo — vive en la actualidad en Benamocarra— quien, precisamente,   tomó el nombre de la persona  que esto escribe…
     Los que conocieron  esta bulliciosa y poblada, incluso rica,  comarca,  y la  contemplaran  ahora tan silenciosa y  despoblada,  seguro acudirían a su mente  los conocidos  versos de Rodrigo Caro: 
campos de soledad, mustio collado,
 fueron un tiempo Itálica famosa.
    El transporte del agua se hacía a lomos de caballerías provistas de aguaderas de esparto o pletinas de hierro, con cuatro departamentos, en los que se introducían sendos cántaros de cerámica o, a  veces también,  garrafas de vidrio utilizadas antes para bebidas alcohólicas. Los cántaros se cubrían  en verano  con sábanas blancas para evitar que los rayos solares calentasen el agua durante el transporte.   Era lo típico. Los recipientes  de  plástico no se conocían  aún. Vendrían  después, como otras muchas cosas…
       En   las viviendas más próximas a la fuente, como las de  La Viña, las mujeres solían transportar el agua con el cántaro de barro al cuadril— era un arte, y a veces,  también con el botijo  en la otra mano… Esta escena  nos recuerda  bellos cuadros, como  La Aguadora, de Goya, sustituyendo en este caso el botijo por el canastillo…


                                                                                                           La Viña  
     En mi niñez contemplé esta  estampa   más de una vez: aún retengo en mi mente la imagen de  su cansino  caminar, cubierta la cabeza con el clásico pañuelo —casi siempre, no sé por qué, de color negro… —   a través del erial La Cucharona, portando el agua por la estrecha vereda que unía sus casas con El Chorro. El  ocasional cruce  con alguna vecina era ocasión para una larga conversación entre ambas, sin bajar el cántaro del cuadril, como si éste no les pesara, probablemente  comentando algún intrascendente  hecho o dicho de la chismografía local. Las aguadoras y lavanderas eran como las portavoces  de la comarca…
     Estas mujeres estaban muy habituadas a  la  labor   de aguadoras, como complemento a otras faenas propias del hogar, asignadas a ellas por tradición. Las jóvenes de hoy, probablemente, no sabrían llevar el cántaro al cuadril con el garbo y airosidad con que solían hacerlo sus abuelas, por la falta de práctica  en el oficio debida a la nula necesidad de este transporte.
     Aquí casi nunca se cumplió  el sentido  literal del refrán “tanto va el cántaro a la fuente que al final de rompe”, pues era raro se produjese algún  accidente,   y menos ver fragmentos o cascos de  cerámica en el camino…Hasta para esto era proverbial el buen hacer de nuestras abuelas…
     Las pilas de la casi generalidad  de las fuentes de la época, esculpidas  a mano por los canteros  a golpe de machota  y puntero acerado   en piedra caliza, presentan la huella de siglos por el incesante roce  o deslizamiento de los cántaros de cerámica tras su llenado en los caños. Testigos mudos ellas de penas, sufrimientos, alegrías, verdades, mentiras, confidencias,  chismorreos, amores y amoríos…Y nada digamos de las losas de los lavaderos públicos— ¡éstas si que  oyeron cosas¡—, pulidas y alisadas ellas por el continuo frotar con los puños  la ropa enjabonada… Todo se contaba y comentaba en estos sitios. Eran como “los mentideros”  locales de la época…
    ¡Cuántas cosas sabríamos hoy si las piedras de las  fuentes y lavaderos públicos  —propios  de nuestros pueblos—  hablaran y nos contaran lo que durante siglos  escucharon, y mudas, callaron…! ¡Cuántas  confidencias nos harían,  y cuántos mitos y altas torres no caerían,  al declarar como mentiras lo que sólo fueron  falsas verdades, y como  verdades, lo que sólo fueron falsas   mentiras…¡. Y también, a honrar al que no mereció ser deshonrado, y a  descubrir al farsante que no mereció ser encomiado…
     Aunque, tal vez, algún día venzan a los mágicos poderes que las petrifican, enmudecen   y “encantan”, y siguiendo al romancero,  se animen a contar  lo que    vieron, oyeron y durante siglos silenciaron:      
Cosas tenedes, el Cid, que farán  fablar las piedras.
         Los cortijos antes relacionados  disponían de pozos para abastecerse de agua destinada a la limpieza y como abrevaderos para  la abundante ganadería que muchos de ellos poseían. También se destinaba esta agua  al consumo humano, pero al final del verano bajaba notablemente  su  nivel hasta  agotarse  y sus aguas se hacían  muy salobres al aumentar su concentración  en  sales,  sobre todo si habían sido  excavados  en tierras de asperón. Esto  motivaba  que disminuyera su potabilidad y no  fueran aptas  para beber y cocinar. En  estas circunstancias  era cuando  acudían  más  frecuentemente  a la fuente de El CHORRO para aprovisionarse de  agua fresca  y  de buena calidad.
     Estos  pequeños embalses se llamaban —y continúan llamándose— perezones, aunque el  término, muy  usado  por aquí,  no lo registra el diccionario de  la RAE. Tampoco lo recoge el conocido popularmente como  el  CORAMINAS… Ignoro si  esta palabra se  escribe así, no lo sé, pues nunca la he visto impresa  en ningún  texto solvente… Probablemente se trate de un localismo o, mejor, regionalismo, pues la he oído también en alguna otra provincia andaluza con diferentes acepciones, aunque todas ellas relacionadas con el agua… No es descartable tampoco pueda tratarse de la  deformación popular de la palabra  presa en su larga  evolución en el medio rural o  de una construcción anómala sin etimología conocida…
     Hasta donde yo sé, en Periana existen varios  perezones más también llamados así de gran capacidad  cada uno de ellos que, a modo de albercas terrizas, se utilizan para regar en verano, y aprovechan para su llenado tanto   el agua de la lluvia como  la de las acequias. Modernamente, algunos de estos perezones están siendo plastificados para evitar filtraciones y retener la mayor cantidad de agua posible para cuando sea necesaria su utilización.
    Insisto  en esta cuestión —a pesar de reconocer  su intrascendencia—   porque hace escasos meses se debatió en la red de redes, entre conocidas personas de nuestro entorno, el origen del  término, basándose precisamente en el  caso concreto de este  perezón, observado in situ y  propuesto   como tema de debate  por la más laboriosa, omnipresente  e infatigable divulgadora de las internautas. Yo añadiría algún adjetivo más: omnisciente, porque está tan bien informada, que lo sabe casi todo… ¿Cómo se entera?  ¿Qué fuentes secretas de información tiene?  No lo sé, pero parece una  Agencia de NoticiasSe mueve siempre como los paparazzi: ojo avizor, cámara en mano, a la caza de  la noticia y  disparando fotos  a derecha e  izquierda… Como los  “reporteros” de los grandes diarios… Y todo ello con pulcritud, delicadeza, veracidad  y respeto a la intimidad de las personas.
    Alguien tendrá  que hacerle justicia  algún día reconociendo,  al menos,  sus inestimables servicios al pueblo… Nadie antes que ella divulgó y promocionó más y mejor el nombre de Periana por todas las plazas y foros del mundo… ¿Saben a quién  aludo? ¿Conocen su “portal”?.  Adivínelo el lector. Es fácil identificarla, porque ella parece gozar del especial don  de la ubicuidad, es decir, capacidad  de estar presente al mismo tiempo en   sitios distintos ocupada en  cosas diferentes, y  además, haciéndolas  todas bien…

                                                           4  

REGANTES, MOLINEROS Y  GANADEROS

        El ganado, muy numeroso en aquellos tiempos  y  perteneciente  a diversas especies,  transitaba   sediento por estrechos caminos y atajos  hasta las pilas  de los pozos, y cuando estos se agotaban, se dirigían a las  pozas del río, levantando tras sí densas polvaredas visibles  desde algunas de las  más elevadas  calles  de nuestro pueblo.
        En los años de lluvias escasas, el estiaje o caudal mínimo  a final de verano solía ser  tan pronunciado, que las pozas  carecían de agua  para  que abrevara tan abundante  ganadería.  Era entonces  cuando  la  desaparecida  Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos de Periana— cuya jefatura la ejercía eficientemente por  aquellas fechas Bartolomé Clavero Núñez, Bartolomé—, cumpliendo este organismo con una de sus finalidades, intercedía  cerca de la  Junta de Regantes  de la Acequia de  Mondrón- Vilo para que se abstuviesen voluntariamente  de regar  y dejaran ir  las aguas  río abajo   hasta llenar las pozas… Este gesto solidario lo solicitó y  alcanzó en varias  ocasiones  mediante  sus   persuasivas formas y peculiar don de gentes… Como persona, gozó de gran estima en el pueblo tanto por su afabilidad  como por su disposición a intermediar en todo cuanto redundara en  beneficio de  sus convecinos…
       Esta cesión temporal  representaba un gran sacrificio para los regantes, pues  la mayoría de las tierras de esta comarca se sembraban por aquellas fechas de  “habichuelas”,  legumbre que se regaba “a manta”, conducida el agua por cuidados surcos,  con riegos abundantes y  muy frecuentes,  para que la cosecha fuera óptima en cantidad y calidad… Además, era una de las plantaciones más sociales en tan proverbiales  tiempos de miseria y  penuria económica…
       Aprovecho la ocasión para decir que  las habichuelas o alubias de Mondrón  fueron tan afamadas en su tiempo  como las de La Bañeza (León) o los garbanzos de Alfarnate, mencionados  y valorados  estos últimos   por el escritor  egabrense Juan Valera en su novela Juanita la Larga… Lamentablemente, ni las alubias de Mondrón ni los garbanzos de Alfarnate se siembran desde hace décadas por su difícil mecanización  y elevado coste en  mano de obra…
              
       No obstante, la simulación , y consiguientemente,  la desconfianza de los regantes, también existían: a veces, se sospechaba que los ganaderos alegaban las prioritarias necesidades del ganado para regar sus tierras,  y los molineros,  conseguir  que los cinco molinos harineros  de  la ribera, aguas abajo de la “junta de los ríos”, —Balastrera, Broches (después Domingo Vallisco,  y por último, Antonio Báez “ Vicente) , La Puente, José el Cojo (Osecojo) y El Algarrobal — muy activos   en la época del llamado estraperlo,  utilizaran la fuerza motriz del  agua para mover  sus  pesadas piedras  y continuar moliendo el  trigo —negocio sumamente  rentable en los tiempos de referencia—, es decir, pretendían, como reza  el dicho popular, “llevar el agua a su molino…”.  
         Uno  de estos molineros,  Juan Ruiz, apodado  Balastrera, se hizo  muy popular  por sus  dichos,  sentencias y chascarrillos… También por sus aventuras amorosas, algunas,  muy comentadas y rocambolescas, fueron  recogidas en sus coplas por las comparsas de turno… En Periana alternaba con la élite  del pueblo, derrochando, más que gastando, el  dinero… Con estos mismos amigos de “taberna”  personas de la máxima relevancia social y económica de la localidad— se desplazaba a la ciudad de Málaga, donde en “juergas y borracherras" dilapidaba el dinero  que obtenía en  el molino en  tiempos de tanta  bonanza económica… Y no  sólo satisfacía sus propios gastos y consumiciones,  sino  que  también pagaba espléndidamente los de sus acompañantes… Él sabía que el pueblo de Periana censuraba sus actitudes y comportamientos. Por ello repetía frecuentemente esta frase:
           
           La gente de Periana dice que conoce a Juanito Balastrera, pero Juanito Balastrera también conoce  a la gente de Periana…
     Era  la única persona del entorno suscrita —lo cito como  mera curiosidad— a un periódico en   tiempos donde la lectura de la prensa era poco habitual… Y las restantes lecturas también…  Las noticias que  conocía las transmitía  a sus clientes, visitantes del molino y tahona, y  también a los compañeros de taberna…Pasaba  por ser una persona  bastante  bien informada, ideológicamente  de tendencia progresista, para su tiempo y circunstancias…   Murió en la pobreza, pero asistido por sus familiares más directos… Es  lo que  suele  suceder  en  estos casos de  excesiva prodigalidad y  dispendio… Una consecuencia del dinero fácil…    
      Estos modestos molinos  harineros  cesaron en su  floreciente  actividad hace bastantes años por falta de materia prima, pues apenas se producen cereales en la zona. Tal vez  hubiesen desaparecido también  por la competencia de las grandes  industrias harineras, dotadas de maquinaria más moderna,  con las cuales no podrían  haber competido ni por la  calidad ni precio del producto.  Por estas razones, los encontramos  hoy abandonados y en estado de ruina o, en algún caso, utilizados como vivienda…
      Hay  que  precisar que moler trigo y abrevar el ganado no eran  cosas incompatibles entre sí  por el nulo consumo de agua por parte de los molinos.  No así el regar huertas… Por este motivo, las suspicacias y reticencias eran tan  frecuentes  como   inevitables, y en no pocas ocasiones, las  meras sospechas dejaban de  serlo para transformarse en certezas…
     Estos problemas coincidían siempre con  los años de la llamada pertinaz sequía, término muy utilizado  por el franquismo y  divulgado  a través  de  su diario “NO-DO”,  exhibido obligatoriamente en las pantallas de todos los cines,  para divulgar sus logros  y  distraer la atención de la gente   apartándola   de  la tentación de inmiscuirse en temas políticos… Esto era lo que realmente  preocupaba al dictador… No obstante, es verdad que en  aquellos años  los llamados ciclos de sequía parecían más  largos  y persistentes que ahora, y en no pocas ocasiones, verdaderamente angustiosos… Tampoco la información meteorológica  que se tenía era tan precisa y exacta como la actual.
        Existían    vados en el río muy utilizados  para el paso  de  peatones o como bebederos para el ganado: La  Calaína, Colodra,   El Algarrobal, Fuente Mulero, etc.
      
                                                                                                                          Cortijo Colodra
        Los  pozos eran muy numerosos en todas Las Rozas, pero existía uno en la subcomarca La Morra— conocido como el Pozo la Perdiz— que merece el honor de ser citado por su nombre, pues  constituía  una excepción por la excelente  calidad de sus aguas. Obviamente, era el más celebrado  y utilizado por los campesinos. Hace pocos años  quedó muy afectado, casi destruido y  dispersadas  sus aguas,  por las obras realizadas con motivo  del trazado de la  Carretera del Arco, pero después fueron concentradas de nuevo— a petición del propietario— y recuperadas para su uso, gracias al interés demostrado en su día por el  Ingeniero Director de las obras de esta  carretera, don Manuel Miranda, a quien agradezco  la información que tan amablemente me ha facilitado sobre el tema que comento, no obstante  haber transcurrido tantos años desde su finalización.
       En la actualidad, las aguas de este renombrado pozo no se destinan  al consumo humano por   disponer las viviendas cercanas de agua potable de excelente calidad procedente de la controvertida fuente El Chorro y el manantial El Batán, como aludo antes  y explicitaré al final.
          El agua, tanto  para consumo humano como para el ganado, se extraía de estos  pozos mediante  un cubo de aluminio u hojalata, a  modo de  solitario cangilón, elevado por una garrucha o polea fija accionada por el aguador. En otros  casos,  simplemente  tirando de él con una cuerda… Cuando el agua se destinaba para que el ganado abrevara, esta se vertía en unas pilas construidas al efecto. Cuanto más profundo era el pozo, obviamente  más esfuerzo humano requería. Pero por lo general, su profundidad  era escasa, pues se excavaban a mano y después  se revestían interiormente  con  piedras calizas. Pensar en motores eléctricos para la elevación del agua  era en aquellos tiempos  algo inalcanzable... Baste decir que ni siquiera  las viviendas  de los cortijos contaban aún  con electricidad. Esta  llegaría  al pueblo de Periana en  1912, y tardó  varios lustros   en ser llevada hasta los caseríos más importantes: Los Marines,  Mondrón, Vilo, Baños de Vilo… La electrificación rural plena fue tan lenta —y costosa— que aún existen cortijos que han tenido que recurrir a la nueva tecnología de “las placas solares” por ser éstas económicamente más asequibles… Cito un ejemplo: el Cortijo La Cueva, también  en  la Axarquía…
       Por tanto,  el  candil, el farol o el quinqué eran   los únicos medios disponibles  para alumbrarse de noche… Y el canto del gallo o bien el Lucero del alba,  el reloj que advertía a los soñolientos gañanes  la hora de pensar las vacas por las madrugadas, y al resto de trabajadores los invitaba a desperezarse para iniciar sus faenas antes que despuntara el sol… Cuando el cielo estaba nuboso,  ante la imposibilidad de observar el Lucero, los gañanes subían  en una estaca  del tinado o establo un gallo sacado del corral para que con su  quiquiriquí mañanero les anunciara la proximidad del nuevo día…
      El gañán que en el Cortijo de Colodra cuidaba las vacas se apodaba  Miel Blanca, y los compañeros de  cortijos aledaños  le cantaban esta copla:
                       Cuando cantan los gallos — es señal de que viene el día—y se levanta Miel Blanca—a “pensar” su vaquería…
      Asimismo, la información y relación con el mundo exterior dependía casi únicamente de las noticias transmitidas por  arrieros, recoveros, buhoneros y demás transeúntes que pasaban por allí  o por los soldados que volvían de “la mili”… Al carecer  de  electricidad, tampoco existía la radio. Los “transistores” de pilas aún no se habían inventado…Y pensar en el teléfono  hubiese sido  una quimera…
        Todo  ello cargado de primitivismo, pero a la vez expresivo  de  hábitos y formas  de vida  aceptadas  como normales en su tiempo… Es posible que algún lector se sorprenda  de costumbres  tan arcaicas en los  albores del s. XX. Esta era la realidad…
        No piense nadie que se sentían más infelices o esclavizados que los hombres de  comienzos del s. XXI… Desconocían otras formas de vida, y  ya sabemos  que  “no se añora lo que nunca se  conoció...”. En la vida todo es relativo… Pero no son pocos también los que aman más lo que conocieron— y no olvidaron— que lo que conocen  ahora y tal vez deseen olvidar…
        Hay  cosas que nunca son absolutamente malas ni absolutamente buenas. Todo es, como dijo el poeta,  “según el color del cristal con que se mira…”.  La psicología humana es más compleja de lo que a simple vista pudiera  parecer, y que la  conocida  frase   “el corazón tiene razones que la razón desconoce” sigue siendo verdad desde que la pronunciara   Pascal  hace más de tres siglos…

5

EL CONFLICTO

       El llamado Cortijo de los Pedernales, en cuyas tierras se encuentra la fuente de la discordia, EL CHORRO, tenía  como propietario a  Rafael Guerrero Muñoz, vecino  de Riogordo. Este hombre era  el mayor  terrateniente de la Axarquía. Ser terrateniente en aquellos  tiempos  otorgaba  prestigio, relevancia social  y,  en cierta media,  poder e influencia… Eran los envidiados ricos de entonces… Como dato ilustrativo, diré que  tuvo seis hijos y a  cada uno de ellos legó un cortijo. Solamente en el término municipal de Periana  poseía  tres, limítrofes entre sí: La Callejona, El Cerro y Los Pedernales, cuyas  tierras  bordean el Cerro de Alcolea  por los cuatro puntos cardinales. Puede afirmarse que este montículo  era  prácticamente posesión suya…
Rafael Guerrero Muñoz, dueño de los Cortijos La Callejona, El Cerro y Los Pedernales
     Fue éste un hombre muy  activo, especialmente experto y  habilidoso   para las cuestiones  relacionadas con la agricultura  y la ganadería, sectores en los que cosechó grandes éxitos, como prueba el extenso patrimonio conseguido a base de constancia, esfuerzo y trabajo… Hay que decir también que la coyuntura  económica era en aquellos tiempos muy favorable para la creación de fortunas de este tipo, aunque no todos supieron aprovechar ocasión tan propicia…
    Cito una anécdota que sintetiza el concepto que sus paisanos tenían de Rafael: Éste enviudó relativamente joven, y casó en segundas nupcias con una hermana de su anterior esposa, cosa posible, pero  no demasiado frecuente… Así resultó que los hijos del primer matrimonio y los  habidos  en el  segundo, eran entre sí, además de hermanos de padre, primos hermanos…
       Los más irónicos del pueblo,  comentaban:
  
     — Es tan económico,  que se ha casado con la cuñada para ahorrarse una suegra
       Los tres cortijos, ninguno de ellos pertenecientes ahora  a la familia Guerrero,   son extensos y productivos, más hoy que antes, al ser cultivados con criterios  empresariales más modernos.   Y uno de los tres— Los Pedernales—, reconvertido con acierto en una moderna   dehesa acotada  donde pasta una abundante y variada ganadería que añade  un  aspecto de paisaje cántabro a  la comarca, donde  es  infrecuente ver este tipo de extensas  explotaciones ganaderas en régimen de libertad.  
     Todos los signos de riqueza que conllevaban  las posesiones rústicas desaparecieron como una consecuencia    más  del trasvase de población  del campo a la ciudad, con  la consiguiente pérdida de  peso del sector agropecuario en beneficio del industrial y el de  los servicios.
      A escasos metros de la fuente  El  Chorro existe una extensa  y fértil parcela denominada   Huerta de los Caros.  Ésta formaba y forma parte del Cortijo Los Pedernales.
      En ella   se cultivaban árboles frutales— hoy aguacates—, y en  verano,  hortalizas y legumbres para  el consumo familiar. Las labores necesarias para el cultivo las realizaban operarios residentes en alguno de los caseríos próximos, generalmente en régimen llamado entonces  de “medianería”
                                                                                            Antigua acequia desde El Chorro hasta la alberca
      En la parte inferior de esta parcela  existía una alberca— hoy en ruinas— que concentraba el agua procedente de la antedicha  fuente mediante una rústica  canalización  construida con lajas o finas losas  de piedra— aquí muy abundantes—, utilizadas también, en ciertos casos, como solería en  algunas viviendas de familias de economía modesta... Desde este pequeño embalse  se  distribuía el agua  por las partes regables de la huerta mediante surcos abiertos  con  el arado y alisados después a mano con el escardillo.
     A escasos metros  de esta alberca se encuentra— lo cito como mera curiosidad— el conocido Tajo de la Parda, desde el cual, a modo de trampolín, los muchachos  lugareños se lanzaban  al  Pozo de la Campana, en la margen derecha del río  Sábar, utilizado  en aquellos tiempos   como modesta playa local, pues era uno  de los pocos pozos de este río que reunía las mínimas condiciones  para que los bañistas se zambulleran en  sus aguas... Debo aclarar que los bañadores no eran utilizados— ni siquiera conocerían su existencia—por  los jóvenes  de  estas tierras, que se bañaban “en pelotas”  como la cosa más natural del mundo…Desde luego,  es innegable que el nudismo,  o desnudez completa,   es    más natural que el uso del  bañador, aunque ellos, evidentemente, no se bañarían así por seguir  este criterio…
                           
                                                                                                                    Tajo La Parda
      No muy alejado del anterior, a unos trescientos metros aguas abajo del mismo río —lindante con la Huerta de los Caros—, está el  Pozo del Higuerón, muy frecuentado  también por los bañistas de los alrededores. A éste acudían los más pusilánimes, pues circulaba una leyenda  sobre el Pozo de la Campana que advertía de  los peligros de un sumidero, más imaginario que real, en el fondo del mismo…No obstante, y pese a las advertencias del los padres, éste era  el más concurrido. Siempre lo prohibido fue manjar más exquisito que lo permitido… Es la psicología humana,  que siempre  comporta así…
     Es probable que algún lector, desconocedor de aquella época, primeros años del s. XX — hace casi un siglo—sienta curiosidad por saber dónde y cómo se bañaban las chicas aldeanas, o mejor, las muchachas, mocitas o mozuelas, pues así eran llamadas entonces. Eso de chicas o niñas era  propio de ambientes  más refinados, y llagaría por aquí bastantes años después…
    ¿En las pozas del río? —se preguntará—. Eso ni pensarlo…, y con los varones, absolutamente  impensable… Y no digamos  desnudas: esto en la mentalidad casi  medieval imperante era metafísicamente imposible… Con esta pedantesca y filosófica frase se dice que algo es absolutamente  imposible que suceda…
    ¿Dónde se bañaban entonces?  En casa, sin cuarto de baño, con los pies metidos en un lebrillo de barro o cuba de cinc, o simplemente  apoyados en el suelo, y arrojándose agua por la cabeza, con  un jarro o  cazo, a modo de ducha,  previo enjabonado del cuerpo…
      De  este modo es presumible no se bañaran   por placer,  sino más bien por higiene, pues hasta el agua la tenían  escasa… Éstos eran los usos y costumbres  imperantes y las circunstancias impuestas por los tiempos,  y así se vivía, sin añorar ni desear  otra cosa, porque nada mejor habrían conocido…Tampoco acudían a la playa, pues ésta estaba muy alejada, y además, esto tampoco  estaba   bien visto por el entorno social...
      Exhibirse en bañador —el biquini  tardaría varias décadas   en aparecer por estos lugares— era como opositar a una plaza definitiva de  mujer soltera con el cien por  cien de  probabilidades  de  obtener el número uno… Pero esta mentalidad  hay que situarla  en el tiempo de referencia como un dato histórico. En la actualidad, el nivel de progresismo es el mismo que el existente  en cualquier otra parte  de nuestro país, como es notorio para cualquiera observador…, y en ciertos aspectos de la vida, tal vez seamos más vanguardistas  que otros,  por aquello de la inexorable   ley física  del péndulo…    
     Tras la digresión anterior, retomo el tema de nuevo. El agua  procedente de los lavaderos es poco apta  para el regadío de frutales, verduras y hortalizas. Por ello, el propietario de estas tierras, que lo era también de la aludida  fuente, trató de impedir que las mujeres de viviendas próximas— en ocasiones también  de alejados cortijos—lavaran sus ropas en el lavadero existente en la misma y utilizaran como tendederos los matorrales de los alrededores. Asimismo, quiso  prohibir que los habitantes de caseríos y haciendas  comarcales,  se aprovisionaran  de agua para el consumo doméstico. Eran tan numerosas las caballerías que llegaban, sobre todo, a finales de verano, cuando los pozos se agotaban, que solían  formarse  largas  colas a la espera de  poder llenar sus cántaros cerámicos o garrafas de vidrio… Y así, el agua del caño apenas daba  abasto  para  satisfacer la demanda    de tantos consumidores...
      Con su negativa e impedimentos  de diversa índole , Rafael  Guerrero no solamente pretendía evitar la disminución  y contaminación  de las  aguas destinadas  al  regadío— esto tal vez fuese  secundario para él — sino  reafirmar  al mismo tiempo  su derecho de propiedad sobre  ellas , puesto en entredicho por el uso tan generalizado que personas ajenas  hacían de las mismas. Y  secundariamente,  desearía  impedir  también el tránsito por su finca para evitar la consolidación de una servidumbre de paso.  Todo ello, parece ser, era   el  principal móvil de su tenaz oposición: evitar la adquisición de derechos por personas ajenas  en menoscabo  de los suyos propios…
     Por aquellas fechas estaba en vigor la Ley de Aguas de 13 de junio de 1879, que consideraba las aguas afloradas  en una finca como aguas privadas. Hoy todas las aguas son públicas, salvo que fueran declaradas como aguas privadas en tiempo y forma…Y no olvidemos que el derecho de propiedad por aquellas fechas era casi absoluto  y sagrado.  No obstante, el uso continuado de las mismas  por personas  ajenas   a la propiedad  podía crear una servidumbre de uso doméstico sobre estas aguas y, simultáneamente,  también una servidumbre de paso, necesario para acceder  a ellas…
      Y como el uso continuado de fuente y camino databa de siglos, ambas servidumbres estaban más que consolidadas  por eso que los juristas llaman  “servidumbre adquirida por prescripción inmemorial”.  Tan inmemorial, que databa nada  menos que desde el Neolítico, como se colige de cuanto digo al inicio de este  artículo ¿Era posible más antigüedad?.
      Para impedir   que las mujeres  usaran el lavadero,  operarios del dueño de la finca lo  cubrían   de piedras durante el día para hacerlo impracticable, mientras que  por la  noche— amparados en la oscuridad—  hombres de La Viña y Los Marines las  extraían del mismo, deshaciendo lo realizado durante el día…
       El más decidido y destacado de estos hombres fue el joven José Moreno Román, quien a pleno día y con una barra de hierro —me informa su hermano Luís—, extrajo las piedras más voluminosas para dejar patente  su  deseo  de ser  el  adalid  en la defensa del agua…
     En las restantes ocasiones,  figuraban    las mujeres como autoras de la extracción  de las piedras  por entender que la responsabilidad penal  de éstas sería menor en  caso de ser descubiertas y denunciadas, como así sucedió…
      Y de este modo  actuaban unos y otros,  como en el  mito  de  “la tela de Penélope”, en  un  sucesivo y monótono  tejer y destejer, destejiendo  por la noche lo tejido  durante el día…
     Pese a  las precauciones tomadas, estas precavidas    y tenaces  penélopes no pudieron eludir su responsabilidad ni evitar su ingreso en prisión, como veremos  más adelante.
           

6

PALIZA,  CÁRCEL Y VICTORIA FINAL

        Era  vox pópuli  en toda la zona que el promotor de este levantamiento vecinal en defensa del agua era el propietario del cercano  Cortijo de  Buenavista de Alcolea. Era, diríamos, como  el inductor y cabeza visible   la   protesta…No en vano su hija Teresa era considerada como la líder del movimiento reivindicativo del agua. Esta joven gozaba de mucho ascendiente e influencia social entre  sus convecinos, poseyendo un don especial para movilizar a la gente  y  suscitar adhesiones…


Cortijos La Viña(izquierda) y Buenavista (derecha)
      El cortijo está situado  a no muchos metros del acuífero de la polémica, en un altozano desde el que se  puede contemplar un amplio y bello panorama. De ahí el  sobrenombre de Buenavista.
      Antoñico  Pascual— así lo llamaban — era persona  muy lúcida,  con inquietudes sociales, socarrón, de  lento caminar y poca agilidad física...
        Por iniciativa suya se creó, en 1925, la escuela  pública de Mondrón, según  se expresa  en una  lápida conmemorativa, salvada,  restaurada y conservada  hoy por el periodista José Antonio Frías Ruiz, exdirector de Diario Sur, alumno que fue de esta escuela. 


Antonio Pascual Godoy (Antoñico)

     Antoñico, era oriundo de Mondrón, y  solía desplazarse con frecuencia  por aquellos parajes,  a lomos de  una mansa burra de su propiedad, para visitar a su anciano padre que residía en esta aldea.
    Un día,  Rafael  Guerrero esperó  oculto  entre  unos matorrales el obligado paso de Antonio por aquel camino. Lo  hizo bajar de la borrica, y le propinó tal  paliza, que a consecuencia de las heridas y  contusiones producidas estuvo varios días en cama…
     Con esta agresión, Antoñico  alcanzó  más popularidad  y apoyos  en su lucha por el agua, convirtiéndose en portavoz y representante  de los derechos de todo el vecindario…La intención de amedrentar  surtió, precisamente, el efecto contrario. Esto es lo que suele ocurrir cuando en lugar de la razón se usa la violencia…
      Pasado algún tiempo, en los inicios  de la contienda civil, recibió una tarde la visita de unos “milicianos” que venían para llevárselo— fácil es imaginar el para qué, aunque no el por qué… — a ese lugar al que  muchos fueron y jamás volvieron
       Había ido, como de costumbre, a visitar  a su padre, y  antes de llegar a  casa, su amigo Manuel Ruiz López, Manolillo de la Viña, salió al camino para advertirle  de los sospechosos  huéspedes que lo esperaban. Intentó disuadirlo para que se volviera, pero él contestó:        
                           — Ya que estoy aquí no me vuelvo. De todas formas, el perro ha llegado a
                              la casa y sabrán que estoy cerca
                              Nada tengo que temer  porque nunca hice  mal a   nadie…                          
       Y continuó. 
         Entró el jefe de la partida en el cortijo, mientras los restantes compañeros esperaban en los alrededores, en la cercana  era,  y tras conversar  largo rato con él, constató que era una buena persona,  exenta de malicia, sin tintes políticos,  y decidió perdonarle la vida… Al salir de la vivienda sin acompañante, le preguntaron los milicianos del grupo,  con cara de desencanto:
— Pero, ¿no nos lo llevamos?
                             — No. Lo vamos a dejar que críe a sus hijos.  Es  un buen hombre.      
     Este incidente me lo relató, no hace mucho tiempo,  un nieto suyo que fue testigo presencial de la escena. Hubo personas que interpretaron  lo sucedido como una consecuencia derivada  de la animosidad— más bien odio—   que se generó durante la  disputa  por el agua. Pienso, no obstante, que entre  ambos hechos no hubo ninguna conexión, y menos,  relación  de causalidad.  Sería absurdo… Éste fue un caso más de los muchos   que se  produjeron  en la zona, afortunadamente, sin consecuencias que lamentar.
      No obstante, puede ser que por  la controversia del agua adquiriera Antonio cierta notoriedad y relevancia social, dándose a conocer en la comarca como persona con ascendiente moral sobre sus convecinos, con capacidad de convocatoria y liderazgo, más influyente que otras personas,  pero no otra cosa… Todo lo demás son absurdas especulaciones carentes de lógica y fundamento… Ni siquiera militaba en algún partido político de los existentes por aquellas fechas. Su lema fue siempre: paz, trabajo y  buena vecindad…  
      Retomando el tema, diré  que la  cuestión  del agua exacerbó los ánimos  hasta tal punto, que la guardia civil tuvo que hacer acto de presencia en varias ocasiones para sofocar la insurrección  popular y evitar violencias.  Éstas se desencadenaron  con más fuerza  cuando el propietario de la finca contrató  a un conocido albañil de Riogordo— Francisco Fernández Moreno, más conocido como  Frasquito el albañil— para tapar la fuente mediante obra civil, dado que el cubrirla de piedras  resultó ineficaz por la perseverancia  de los vecinos  en extraerlas por la noche.
       Mientras éste realizaba  su trabajo, varias  mujeres lo observaban atentamente provistas de sendos palos, esperando  que  finalizara la operación… Y cuando terminó su faena, deshicieron  la obra realizada, descubriendo nuevamente las  pilas  y el fluir las aguas… Fue entonces cuando el Juez de 1ª Instancia e Instrucción de Colmenar, en aquellos tiempos cabeza de partido judicial, ordenó su ingreso en prisión al calificar lo sucedido como un acto de sabotaje…
      Me refieren  una curiosa anécdota relativa al juez. Este vino a ver in situ la fuente de la polémica. Y una de las mujeres presentes, María López Pareja, apodada  La Manoleta,  partera local, lavaba  sus trapos. Era  persona muy desinhibida, de carácter alegre y  locuaz.    Estaba afectada de un visible  y característico    temblor esencial en los brazos  que le  ocasionaba  grandes oscilaciones…Vivía tan cerca, que  estimaba  la fuente   como  las cantareras de su cocina. .. Sin pretenderlo,  salpicó de agua al juez.  Y éste le dijo:
                                             — ¡Señora, que me va  usted a mojar!                                            
                  María le contestó desenfadadamente:
                 — ¡Pues si se hubiese quedado en Colmenar seguro  que no  lo habría mojado!
      Las mujeres que más se significaron en la revuelta  fueron conducidas por la guardia civil  hasta Mondrón, y desde aquí, en el cajón de una camioneta—los autobuses de   entonces—  a la cárcel de mujeres  de Málaga. Parece ser que las autoridades  pretendían más disuadir, y acaso   amedrentar, que hacer justicia…
     Desde la carretera se divisa  muy bien la fuente de la disputa, y cuando la vieron,  comenzaron a mover los brazos gritando, con gestos de despedida, y talvez, derramando alguna lágrima,  mientras coreaban  los más sentidos adioses:
 
¡Adiós Chorro, adiós Chorro…!
¡Adiós, adiós!
       En esta prisión provincial  permanecieron un  tiempo que no he podido precisar  al no vivir en la actualidad ninguna de las protagonistas... Y como las cifras  que me dicen   difieren entre sí, ante la duda  prefiero omitir el dato…También se refiere que una de éstas  mujeres estaba en avanzado estado de gestación cuando ingresó en prisión, y allí  dio a luz a una hija…Algunos dan hasta el nombre… Es posible porque todas eran jóvenes…  Lo que si es cierto es que una de las encarceladas, Teresa Pascual Ruiz, estuvo acompañada de su hijo Miguel, lactante de seis meses, durante todo el tiempo que estuvo encarcelada.  Por ello dice éste, irónicamente,   que entró en la cárcel con  seis meses…
        En realidad, los  actos de protesta en defensa del agua fueron generales en toda la amplia comarca donde habitaban los usuarios de la misma. No hubo excepciones en las manifestaciones de rebeldía, pues  sabían lo que se jugaban… La unanimidad  fue absoluta. Todos, hombres y mujeres, actuaban al unísono como una sola persona, sin deserciones  ni cobardías. No obstante, sólo las mujeres exteriorizaban su beligerancia… Pensaban —como digo antes— que la justicia sería más benévola y condescendiente  con ellas, precisamente por su condición femenina… Pero nunca estuvieron solas  ni les  faltó  la complicidad  y apoyo de  todo el vecindario.
   Esta postura  colectiva  y unánime  de rechazo   ante la injusticia  infligida   a toda una  población, la expresan  muy bien los populares versos de  Lope, sin duda  los más conocidos y repetidos de nuestra rica literatura,   por recoger algo tan consustancial a  la propia  idiosincrasia  del pueblo español  como es la unidad  y rebeldía frente a sinrazones y atropellos:                                          
                                        
                                                        
     ¿Quién  es Fuenteovejuna?                     
                                 —      Todos a una, Señor.                            
        Las mujeres  encarceladas  a causa de la insurrección popular fueron  muchas. Cito  algunas de estas valientes amazonas cuyos nombres  me han sido facilitados por sus  descendientes y vecinos. Yo mismo guardo  un grato recuerdo de varias  de ellas, aunque por razones de edad, no conocí los hechos que comento. Para estas mujeres y sus familiares fue siempre un motivo de orgullo el  haber sido detenidas y vejadas por causa tan noble y justa. Los nombres de  las participantes  en la revuelta, fueron los siguientes, aunque la relación puede no ser exhaustiva:    
  • Teresa Pascual Ruiz, Teresa de Buenavista.
  • Ana Mateos Moreno, Anica de la Morena.
  • María López Pareja, la Monoleta.
  • María Cuenca Gómez, la María de Cencerra.
  • Josefa Torres Ruiz
  • Isabel Mostazo Alarcón
  • Teresa Frías Pascual
  • Teresa Ruiz López
  • Encarnación Mostazo Alarcón
  • Ascensión  Pascual Ruiz
  • Nieves Ruiz López
  • Isabel Mostazo Ruiz
  • María Román Benítez
       Las comparsas se hicieron eco  de estos sucesos. Como es sabido, éstas  actuaban a modo de  juglares medievales, de caserío en caserío, de cortijo en cortijo, de la misma manera que  aquéllos lo hacían de castillo en castillo… En un artículo   anterior publiqué  un amplio  repertorio de  muchas  de  estas  coplas populares. Ahora salvo del olvido  algunas  alusivas a los  sucesos de la fuente de  “EL CHORRO”:                        
El señor Rafael Guerrero
Es  un hombre muy decente,

y  como  tiene dinero,

quiso  tapar la fuente...


Y las mujeres gritaban

y gritaban con razón,

que si nos tapan la fuente

es nuestra perdición.


Vino la guardia civil y se las llevaron presas,

pero no iban “amarrás”,

y cuando llegaron a la Audiencia,

les dieron la libertad.
      Finalmente, se celebró el juicio en Colmenar, y se reconoció a  los vecinos su derecho al disfrute de estas aguas, probablemente como una servidumbre de uso para consumo humano  y  otra de paso para acceder a la fuente, y  a partir de entonces, nadie impidió  el ejercicio pacífico de estos derechos…
    Me cuenta un longevo— casi centenario— vecino de Riogordo, de prodigiosa memoria, emparentado con alguna de estas mujeres, que el fallo favorable se obtuvo   gracias a la brillante defensa  que hizo su abogado defensor, pues conviene no olvidar que el llamado derecho  de propiedad era tenido entonces como algo sagrado, y que para ganar un juicio, lo mismo antes que ahora, no basta sólo con tener razón sino que es necesario, además, saberla defender  y… que te la quieran dar, añaden  otros jocosamente.
     Rafael Guerrero fue  condenado a  pagar  las costas judiciales, y pese a su condición de hombre sagaz y  adinerado, tuvo que renunciar a la utilización exclusiva de las aguas,  desmintiendo, al menos en este caso, el quevedesco   “poderoso caballero es don Dinero…”
      He intentado hacerme con el texto de la sentencia para incluirlo en este trabajo como prueba    documental, lo mismo que hice en otras ocasiones, pero estos archivos  fueron  quemados en Colmenar durante la contienda civil, cosa que  todos sabemos…Y  por ello,  mis esfuerzos   en esta dirección   han resultado  infructuosos. No obstante,  por las informaciones que he podido recabar,  la sentencia  se dictó en los términos que expongo anteriormente. Era, por otra parte,  lo que legalmente procedía…
      Antes de la celebración  del juicio, solicitó el juez una analítica  del agua de la fuente comunal de Rajaestacas  para ver si reunía las suficientes condiciones de potabilidad para ser utilizada  en sustitución de la procedente  de El Chorro. Esta idea la sugeriría el Sr. Guerrero para probar la existencia de una alternativa   a la suya.  Y como la picaresca   es  algo inherente  a la idiosincrasia de nuestro pueblo— raro es quien no lleva en su interior algún  lazarillo— las muestras para los análisis fueron recogidas  de la  alberca y no de los caños, como era pertinente…Evidentemente, la comparación  con la del Chorro no admitía dudas sobre la que era de superior  calidad y condiciones   higiénica-sanitarias.


Vista actual de la alberca

     La  siguiente copla expresa el júbilo de los ganadores:
Ya no valen los dineros,
lo que vale es la razón
porque el agua la han ganado
Los Marines, La Viña y Mondrón...
      

                                                                                        7
SOLUCIÓN  DEFINITIVA AL PROBLEMA DEL AGUA
(Adiós a los pozos)
LA CARRETERA DEL ARCO
                                                                                   ( otra realidad no soñada)   


      El cortijo de Los Pedernales  fue heredado por Francisco Guerrero Madrona, hijo de Rafael. El carácter de Francisco  contrastaba con el de su padre.  Paquito Guerrero, como era conocido, fue una persona cercana, cordial, servicial, afable y amistosa  con todos. Habitó con su familia en la finca heredada durante varios años, y desde entonces, se acabaron las discrepancias y  fricciones  con los  vecinos  a  causa   del agua y otros temas…
      Dice un adagio popular  que del tronco de un mismo árbol  sólo pueden salir ramas  con savia del mismo árbol, pero como todas las reglas tienen excepciones,  ésta  fue una de  ellas…  Y nada diré de su esposa —María Pérez— excelente señora  que, además de sus encantos personales, poseía unas especiales dotes  de simpatía y generosidad  con los que supo   granjearse el afecto y el cariño de sus vecinos más próximos, contribuyendo a  hacer “tabla rasa” de los episodios  más  escabrosos  del pasado…

Francisco Guerrero Madrona y su esposa
     Como prueba de su talante abierto y proverbial  caballerosidad , debo decir —participé en el hecho—que cedió gratuitamente una parcela de su cortijo a la Cooperativa Olivarera de Mondrón para la construcción de una “balsa”  destinada a  la concentración  de los alpechines de la  almazara propiedad de esta Cooperativa, cuando fue prohibido  su vertido en el río… No es fácil encontrar una  persona dispuesta a la  cesión de una  porción importante de  metros cuadrados de su finca  en las  condiciones de gratuidad total   y  larga vigencia como él lo hizo, y menos aún, para  el embalse de un producto tan contaminante y maloliente como son los alpechines de almazara…
     ¡Ah,  se me olvidaba¡ : nunca  tuvieron, tuvimos, con él un gesto de gratitud, ni siquiera el obsequio con la materialidad de una garrafa de aceite… Mea culpa…  Parece como si la ingratitud fuera consustancial al alma de  las cooperativas, algo que portan y transmiten en sus propios genes…
         Siendo él propietario del  cortijo pactó con el Ayuntamiento de Periana, en 1978, la cesión  total de la fuente para elevar sus aguas hasta un depósito común destinado a  la distribución domiciliaria por   toda la comarca… Era a la sazón alcalde  de  este pueblo  Juan Antonio Ortigosa Pérez, a cuya eficaz gestión se debió  el importante logro anterior.  Como compensación, el propietario  recibió la concesión   permanente  y gratuita de un caudal de agua, puesta mediante adecuada conducción,  en la vivienda del cortijo,  suficiente tanto para el consumo humano  como ganadero.   
      Y  como el  caudal del agua del Chorro se reveló   insuficiente para el adecuado suministro de las mencionadas aldeas y  extensa comarca de Las Rozas, cuatro años después, en 1982, siendo alcalde  Rafael Zorrilla Moreno, este caudal  se  incrementó con otras aguas  procedentes del manantial  El Batán, igualmente  de excelente calidad. Para ello fue necesario ampliar  la larga y extensa  red de distribución y construir dos grandes depósitos más, uno en  el cortijo La Cueva —Sierra de Enmedio— y otro en la  Loma de los Tres Cortijos, en Las Rozas.  De este modo, el agua llegaría  a todos  los hogares en cantidad  suficiente para un   adecuado abastecimiento.  Encomiable también la labor de este alcalde— persona asimismo competente y resolutiva— que solventó definitivamente, haciendo frente con   un  elevado presupuesto, al problema  que más  acuciaba e impedía  el desarrollo económico y la prosperidad  de  una  parte tan   importante de nuestro pueblo:  la escasez de agua.
                                              
                                                                                                                Los Marines y Las Rozas
       Todo parecía mágico e impensable años atrás: el agua en  las casas, el grifo sustituyendo a  las cantareras…Ya no había que ir con el cántaro  a la fuente para traer el agua, era el agua  la  venía  a las casas… No diré  que era un sueño hecho realidad, porque  tal cosa ni siquiera la soñarían… Algo así  era entonces inimaginable para   ellos,  una utopía… No más  cántaros, garrafas, caballerías,  aguadores ni aguaderas, colas, juicios, amenazas, privaciones,  palizas, cárceles... Adiós también  a los pozos: éstos fueron cerrados o tapados para evitar  posibles accidentes. Si se conservan algunos no  son  más que vestigios del pasado sin ninguna utilización  práctica en el presente.
     Ya podían disponer  en casa de  algo tan elemental e imprescindible    como era agua para beber y un cuarto de baño…, cosa que ya existía en las casas romanas, que se sepa, desde el siglo VI  a. de C., es decir, si no calculo mal, hace aproximadamente, veintiséis siglos…  Y eso que los romanos, para llevar el agua de un lugar a otro  de    distintos niveles, tenían que construir, nos enseña la historia, nada menos que acueductos  o  elevados canales  sobre arcadas de  piedra…
      Para La Viña, Los Marines, Las Rozas y demás caseríos, todo ello   fue un logro  que trasformó en  oasis  un semidesierto, tras  un  largo y penoso caminar jalonado de sacrificios y privaciones…
     ¿Se imagina el hombre de hoy una vivienda sin agua corriente  ni cuarto de baño…?. Pues así vivieron   muchas personas  de nuestro pueblo — y por desgracia también en otros muchos —como en un  reducto de tercermundismo enclavado en un  país considerado como moderno…
       A  sabiendas  de que me desvío del objeto  central  del tema— la problemática del  agua y la economía  en toda esta amplia comarca— no desaprovecho la oportunidad  para comentar, sucintamente, a modo de colofón,  otro hecho también de la máxima importancia  en el desarrollo y condiciones de  vida de nuestros pueblo: la construcción de la Carretera del Arco.
       Éste era el complemento que faltaba… Ambos logros— agua y carretera—convierten  a esta zona de la Alta Axarquía  en un lugar de privilegio  donde puede disfrutarse  una vida cómoda y confortable,  equiparable a la de cualquier otro sitio  del país, y donde se levantan vistosas  construcciones y restaurantes  en sus márgenes, especialmente en las cercanías de la Presa  La Viñuela…
     Esta carretera — conocida oficialmente  como A-356—, en su tramo La Viñuela a  Casabermeja comenzó a construirse en 1990 y finalizaron las obras  en 1995. Su ejecución tuvo dos fases: La Viñuela-Riogordo (1990-1992) y Riogordo-Casabermeja (1992-1995). Su trazado y ejecución ofreció ciertas dificultades— me informan los técnicos que la planificaron y realizaron— por tratarse de terrenos arcillosos, muy impermeables y con poca  resistencia en presencia del agua.
       He querido buscar y reflejar aquí estos datos por si en el futuro, o en el presente, resultan de interés  para alguna persona deseosa de indagar en estos aspectos de nuestra historia local o comarcal. Ya sabemos que lo que no se escribe se diluye en el tiempo y  resulta imposible recuperarlo después. No hay investigador que encuentre lo que no se  escribió o grabó por otro medio moderno, excepción hecha de los restos arqueológicos...  Es la mayor dificultad que encuentran   quienes gozan buceando  en el pasado, que para algunos — entre los que me cuento— resulta tanto o más sugestivo y atrayente que hacerlo por el presente…
      Desde estas páginas expreso mi gratitud a la empresa  CONSULTORA  NARVAL  DE INGENIERÍA,  de Málaga,  por su amabilidad al  facilitarme los datos anteriores conservados en sus archivos,  tras más de veinte años  desde su participación  en la ejecución de las obras de esta vía, así como también al Ingeniero Director de las mismas, don Manuel Miranda, persona aludida  anteriormente.
      No cabe duda de que  el problema de las comunicaciones era también, juntamente con el del agua, acuciante y vital, y lastraba el  desarrollo económico de toda la comarca estancándola  en  la pobreza y limitando  sus  perspectivas de futuro…
     Basta un dato: para llegar a la carretera o localidad más próxima  había que transitar por caminos de herradura, dependiendo del punto de partida,  varios kilómetros a pie o en  caballerías, las mujeres de más edad utilizando  las  clásicas jamugas o sillas de tijera,  exhibidas hoy   en  museos  de antigüedades…
                                                                                                                           Segundo Pascual Toledo
                                                                                                                                       Diciembre de  2013

domingo, 25 de mayo de 2014

Fiestas en Mondrón San Fernando 2014.



LOS PRÓXIMOS DÍAS 30, 31 Y 1 DE JUNIO SE CELEBRA EN MONDRÓN LA FESTIVIDAD DE SAN FERNANDO REY.
SU PROGRAMACIÓN OFICIAL ES LA SIGUIENTE:
VIERNES 30 DE MAYO
12:00 HORAS SOLEMNE MISA EN HONOR A NUESTRO PATRÓN SAN FERNANDO REY ACOMPAÑADOS DEL CORO ROCIERO "CAMINO DE OLIVARES" OFICIADA POR NUESTRO PÁRROCO D. SERGIU-ALIN PAL.
ELECCIÓN DE LOS MAYORDOMOS 2015.

14:00 HORAS DEGUSTACIÓN DE EMBUTIDOS CEDIDOS POR SUPERMERCADO PILI Y CARLOS DE MONDRÓN CON LA COMPAÑÍA DEL CORO ROCIERO "CAMINO DE OLIVARES".

16:00 HORAS TORNEO DE FUTBOLIN, PREMIADO CON UNA BOTELLA DE WISKY PARA LOS GANADORES.

19:00 HORAS SALIDA DE LA PROCESIÓN QUE RECORRERÁ LAS PRINCIPALES CALLES DE MONDRÓN ACOMPAÑADOS DE LA BANDA MUNICIPAL DE MÚSICA DE PERIANA.
TRAS LA PROCESIÓN FUEGOS ARTIFICIALES Y DISPAROS DE COHETES QUE ANUNCIARÁN EL COMIENZO DE LAS FIESTAS.

00:00 HORAS ACTUACIÓN DE LA ORQUESTA VELADA QUE NOS ACOMPAÑARAN HASTA QUE EL CUERPO AGUANTE.
01:00 HORAS SHOW DE MAGIA EN DIRECTO PARA AMENIZAR LA VELADA.
ELECCIÓN DE LA REINA DE LAS FIESTAS Y SUS DAMAS DE HONOR.

SÁBADO 31 DE MAYO
12:00 HORAS FIESTA INFANTIL A CARGO DEL DÚO CHUPA-CHUPS Y PIRULETA.
14:00 HORAS DEGUSTACIÓN DE EMBUTIDOS CEDIDOS POR FRANCISCO JAVIER Y MARÍA TERESA.
18:00 HORAS FIESTA DE LA TERCERA EDAD CON LA ACTUACIÓN DE LOS GRUPOS DE BAILE DE ABRAHAM ORTÍZ.
ELECCIÓN DE LA REINA Y SUS DAMAS DE HONOR.
20:00 HORAS CARRERA DE CINTAS A BICI Y MOTO.
23:00 HORAS APERTURA DE LA CASETA OFICIAL CON EL TRIO ANDALUCÍA Y LA ORQUESTA VELADA.

DOMINGO 1 DE JUNIO
13:00 HORAS ACTUACIÓN DEL GRUPO DE BAILE ARRAIGO Y SENTÍO DE BEGOÑA PORTILLO.
14:00 HORAS DÍA ROMERO CON DEGUSTACIÓN DE PAELLA DEL GRAN CHEF PACO EL COLORÍN.
17:00 HORAS FIESTA DE LA ESPUMA EN EL RECINTO FERIAL.
21:00 HORAS TRACA FINAL ANUNCIANDO EL FINAL DE LAS FIESTAS.

lunes, 12 de mayo de 2014

Personas que dejan huella. El templo de San Fernando Rey de Mondrón.

EL TEMPLO DE SAN FERNANDO REY DE MONDRÓN

(Cooperadores)

y

PERSONAS QUE DEJAN HUELLA


1

LOS PRIMEROS PASOS

La parroquia de San Fernando Rey, de Mondrón, se creó el 21 de septiembre de 1945- fecha de su erección canónica- por el entonces Obispo de la Diócesis de Málaga, Don Balbino Santos y Olivera, según consta en la lápida colocada en el interior de la iglesia.
Una vez firmada la preceptiva erección canónica de la parroquia, se hacía necesaria la construcción del templo. En esta tarea colaboraron todos los vecinos de las barriadas de Mondrón y Vilo, con aportaciones en metálico, trabajo, materiales diversos, etc., cada cual según sus posibilidades personales y económicas, pero todos ellos con una disposición y entusiasmo dignos del mayor elogio y reconocimiento. El mérito fue mayor si tenemos en cuenta la crisis económica y social que vivía España en los años cuarenta, años de posguerra, de infausta memoria para todos, tiempos de miseria y penuria de toda índole, con secuelas diversas en la vida y el recuerdo de mucha gente…
Construida la estructura del edificio con su techumbre, paso a paso y con los sacrificios y sudores antes apuntados, faltaban muchas cosas pendientes para que fuera posible la celebración del culto en la misma. Mientras se culminaban las obras, los primeros actos litúrgicos (misas, bodas, bautismos, comuniones…), tenían lugar en una casa de calle Abajo, propiedad del entonces vecino, José López Fernández, el niño de Becerril.

Casa de José López, lugar de los primeros actos litúrgicos
El párroco que inició las obras de la Iglesia y regentó la misma durante bastante tiempo, fue, según consta también en la antes citada lápida, don Ramiro Gil Recio.
 El primer matrimonio —y tal vez el único — celebrado en esta capilla provisional de C/ Abajo, cito el dato como mera curiosidad, fue el de Antonio Vegas Guerrero, Correcalles, con Pilar Zorrilla Delgado, Pilar del Rubio. La ceremonia tuvo lugar el 30 de diciembre de 1946, según consta en el correspondiente libro sacramental. Ambos cónyuges viven aún en venerable ancianidad.
Como la parroquia se creó canónicamente el 21 de septiembre de 1945, como se dice más arriba, queda probado que abrió provisionalmente sus puertas al culto a escasos meses de su erección canónica, hasta tanto no se construyese el templo parroquial.

                                                    
                                                          Iglesa de  Mondrón hasta los años 70
La primera necesidad planteada fue la colocación de una campana (después se adquiriría una segunda). Con el fin de reunir fondos para su adquisición, se representó una obra teatral, probablemente de los hermanos Quintero, en un escenario improvisado, construido en madera, ubicado en el lugar donde actualmente se encuentra el presbiterio de la iglesia, entonces, como se dice antes, en avanzada fase de construcción.
     La organizadora fue la maestra nacional doña Carmen Muñoz Moreno, doña Carmen, que, como dije en otra ocasión, contribuyó activamente a la organización y comienzos del culto en la nueva parroquia. Quiero exponer aquí, aunque sea haciendo un inciso —es de justicia decirlo—, que esta mujer encaminó la barriada por la senda de la cultura y la modernidad… Su trabajo fue meritorio no sólo como docente, sino también como impulsora de muchas iniciativas populares que redundaron en beneficio de la promoción de esta pequeña aldea y de sus gentes en muchos aspectos: inquietudes culturales, festejos, infraestructuras (calles, caminos…), anhelos de promoción humana, etc. 
   Gozaba de una capacidad especial para aunar voluntades, impulsar proyectos y recabar colaboraciones. Además de sus encantos personales, tanto físicos como morales, —ambos eran proverbiales— fue también mujer de buen humor y una simpatía cautivadora…


Antiguo Altar de la Iglesia de Mondrón

     En aquellos años, los llamados entonces maestros nacionales —después les cambiaron el nombre, tal vez, porque eso de “nacional” ya sonaba mal—realizaron una meritoria labor social y cultural, no sólo en las aulas, sino en el entorno de las poblaciones rurales donde ejercían su profesión. Estas escuelas fueron durante mucho tiempo los únicos faros de cultura en aquella época. Toda persona que viva en la madurez, y no haya recibido aún la visita del doctor Alzheimer, recordará las famosas “clases particulares” que impartían estos hombres y mujeres en casi todos nuestros pueblos: preparación para las más diversas oposiciones, bachillerato, etc. A los jóvenes con algunas aspiraciones en la vida sólo se les ofrecían dos opciones: clases particulares (enseñanza libre) o el ingreso en Seminario (la vocación para la vida sacerdotal era lo de menos)… La palabra “beca” no se conocía fuera de los diccionarios al uso… En las pequeñas poblaciones únicamente solían estudiar los hijos de los hacendados con cierto poder económico…Eran otros tiempos, otras mentalidades y también otras actitudes.

Iglesia en los años 80
     Los ensayos de la obra a representar se realizaban en la misma escuela. La afluencia de espectadores a estas representaciones fue muy numerosa, y con los fondos obtenidos, se adquirió la primera de las dos campanas. La representación se repitió tres veces.

     Las personas que participaron como actores encarnando a los distintos personajes —las cito para rescatarlas del olvido— fueron, entre otras, las siguientes:

     Santiago Herbón Madrazo, Santiago, e Isabel Villegas (de Torvizcón, Las Alpujarras), muy relacionada ésta, en nuestra localidad, con la familia del vecino Luís López González.

     Ambos eran actores de una compañía de teatro ambulante, que se deshizo precisamente en Mondrón.

     Santiago, santanderino, con perfecta dicción del castellano, persona afable, con buen nivel cultural y con dotes de buen actor, casó aquí y vivió varios años entre nosotros, dejando un buen recuerdo en el vecindario.

     Francisco López López, Frasquito López.

     Rafael González López, Rafael de la Julia.

     Juan Campos Reyes, Juanillo de las Esteras.

     Mercedes Martín Toledo, la hija de Mercedilla.

     Ana Cuenca Ferrer, la hija de la Anica.

     María López Sánchez, la Mariquita del Colorín.

2

DONANTES Y DONACIONES

     Una vez realizadas las obras y los acondicionamientos previos necesarios, era preciso dotar al templo parroquial de los elementos litúrgicos imprescindibles para la celebración del culto: sagrario, vasos sagrados, imágenes, ornamentos, pila bautismal, bancos, etc.       Entre los donantes y sus donaciones, cito los nombres de algunas personas que recuerdo y otras que me han sido facilitadas por terceros, pese a haber transcurrido tantos años. Sus nombres se han ido transmitiendo a lo largo del tiempo por tradición oral. Si alguien con mejor memoria que la mía, advierte alguna omisión u error —cualquiera puede tener un lapsus—, estoy dispuesto a rectificar. Siempre lo hago cuando creo haberme equivocado o incurrido en alguna imprecisión involuntaria…
     El solar, las imágenes, ornamentos, etc., fueron donados por las siguientes personas:
• Imagen de San Fernando: por suscripción popular (organizada por la maestra doña Carmen).
• La Purísima: donación de doña Concepción Alba Pascual, Conchita Báez.
• Imagen de San José y solar de la iglesia (también el de la escuela y vivienda del entonces Patronato diocesano): donación de don José Pascual Godoy y de su esposa, doña Obdulia Toledo Arrebola.
• El sagrario: donado por doña María Chica López, la Corrienta de Vilo.
• Virgen del Carmen, misal y atril: donación de doña María del Carmen García Pascual.
• Imagen del Niño Jesús: doña Carmen Mostazo Fernández, Carmen de Chiquete.
• El Cristo que ocupa el retablo procede de la Escuela rural de Las Mayorales. Allí fue adquirida esta magnífica imagen por suscripción popular. Una vez clausurado el centro por falta de matrícula, el párroco, don Justo Marcos Merino, la trasladó a la Parroquia de San Fernando.
• Los manteles para el altar: Encarnación Camacho Montesino y Mari Carmen Ferrer Gómez.
• Las imágenes del Misterio (belén): doña Antonia Mostazo Pérez, la Inma.
• Ángeles Veleros (dos imágenes), Doña Pilar Zorrilla Delgado.
•  Estaciones  del VÍA CRUCIS: donación de la Parroquia del Corpus Christi, Pedregalejo (Málaga).
• Los bancos actuales fueron sufragados con fondos de la parroquia y colaboración de los fieles, siendo significativa la aportación realizada por la familia Báez (Dolores Báez Fernández, y sobrina de la misma, Josefa Moreno Báez).
• Las sillas para asiento de los novios, en la celebración del rito matrimonial, las donó doña Pilar Ferrer Román.
• Igualmente, se llevaron a cabo mejoras en el suelo, retablo, lámparas y la instalación eléctrica, con lo que se ha conseguido una buena iluminación del templo. Todo ello financiado con fondos procedentes de las aportaciones de los fieles, colectas e ingresos extras.
• También cooperaron con interesantes donaciones otras personas, como Francisco López Sánchez y Manuel R. López Pascual, que regalaron los ventiladores, apliques para el alumbrado, etc.
• La construcción de la actual portada, nuevos accesos, escalinata, barandas, entorno, solería, etc. Para la mejora de la accesibilidad, se deben al Excmo. Ayuntamiento de Periana en distintos períodos, siendo alcaldes don Rafael Zorrilla Moreno, don Juan Peña Toledo y don Adolfo Moreno Carrera.


Iglesia de Mondrón en la actulidad

3

MANUEL DIAZ

     Como dato curioso —lo aporto para la historia del templo—, quiero reseñar aquí que la primera Misa exequial se celebró con motivo de la muerte del vecino don Manuel Díaz Pascual, fallecido el día 12 de septiembre de 2003. Se llama Misa exequial, en sentido estricto, aquella en la que está presente el cuerpo del difunto antes del sepelio. Esta Misa, conocida también como córpore insepulto o “de cuerpo presente”, se ofició antes de recibir cristiana sepultura en el cementerio municipal de Periana. A partir de esta fecha, se inició la costumbre de celebrar en Mondrón misas córpore insepulto, en el caso de personas de la feligresía fallecidas.      Sobre este hombre, Manuel Díaz, quiero hacer un breve comentario, no sólo por haberse iniciado con él la costumbre antes reseñada, lo cual, por otra parte, no deja de ser un dato meramente anecdótico, sino, sobre todo, por haber sido una persona relevante en la localidad, adornada con atributos y cualidades poco comunes. Sus principales virtudes fueron la afabilidad, la bondad natural, la honradez y la discreción. Era persona de buen talante, y muy solicitado por los vecinos como mediador en los conflictos o discrepancias personales que tan a menudo suelen surgir entre el vecindario de estas pequeñas poblaciones.
      Pero fue durante los muchos años que estuvo rigiendo, en calidad presidente, los destinos de la Cooperativa Olivarera de Mondrón —de la que fue cofundador— en los que puso de manifiesto su altruismo y valía personal. Trabajó sin descanso hasta culminar el proyecto de un cooperativismo que revalorizó el precio de la aceituna en beneficio de los modestos agricultores de la comarca. Sobre todo, consiguió incrementar, de forma notoria, la venta de aceite en almazara, — desiderátum de todo buen cooperativista— no sólo ofreciendo calidad, sino también con esa amabilidad y “don de gentes” que poseía para relacionarse con los clientes. Probablemente, nunca habría oído pronunciar el término “mercadotecnia”, pero lo usaba con encomiable éxito. El intuía que el secreto del éxito estaba no sólo en saber producir, sino más aún, en saber comercializar el producto obtenido, en este caso, los aceites.
     Fueron muchos compradores, llamados “domingueros”, los que acudían a Mondrón, siguiendo la conocida como “ruta del buen aceite”, para hacer sus compras y aprovisionarse de esta indispensable grasa para todo el año. Es curioso: a pesar de haber transcurrido tantos lustros, aún llegan viejos clientes preguntando por el amigo Manuel Díaz… Su valía como “relaciones públicas”, era proverbial. En ocasiones, hasta invitaba en el bar a sus mejores clientes, y ello, a cuenta de su propio peculio. Esto prueba que nunca actuaba como un mercenario…



     En tiempos del hombre que hoy recordamos, alcanzó la Cooperativa sus cotas más altas de popularidad, rentabilidad y eficiencia. Pagaba las aceitunas a los socios antes que ninguna otra lo hiciera en la comarca, y a un precio superior al de las restantes. Y esto fue así durante más de veinte años… Era un hombre laborioso, discreto y poco dado a las alharacas. Su trayectoria personal, fue impecable durante toda su vida. Tuvo primordialmente dos amores y dedicaciones: su familia y la Cooperativa…
     Es de agradecerle las muchas horas de trabajo y esfuerzo que dedicó a la misma. En tiempo de molturación, llegaba el primero y se iba el último… Nunca miraba el reloj. Creo que lo dejaba en casa adrede para no someterse a la dictadura del tiempo, en mi opinión, la peor de las dictaduras… Acaso por ello, cuando se jubiló, el Consejo Rector entrante le regaló un reloj japonés de marca Orient…
     Su probidad estuvo siempre fuera de toda duda. No trabajó impulsado sólo por el lucro personal, sino que realizaba su labor como quien cultiva una parcela propia…El interés colectivo primaba para él más que el suyo propio.
     ¿Instrumentos de trabajo? Un bolígrafo, cuando no lápiz, y una calculadora manual. ¿Oficina? Un cuchitril con espacio para no más de dos personas. ¿Fábrica? Una cacharrería, comparada con la moderna maquinaria actual… ¿Eficiencia? Sobresaliente. ¿Honradez? Sin límites y exenta de toda sospecha… ¿Confianza de los socios en él? Plena, no sólo como presidente, sino también como vecino y amigo.
     Confieso que para mí — gocé de su cercanía muchos años— lo estimé como a un hermano, un consejero y persona de la máxima confianza y solvencia. Tras su muerte, se notó el vacío… El surgimiento del cooperativismo agrario en la Alta Axarquía durante aquella época, merece un comentario aparte. Puede que algún día lo haga, pues en esto como en otras muchas cosas, el pasado puede aleccionar al presente…

4

EMILIO CAMACHO

     El artífice de muchas de las mejoras que se han realizado tanto dentro como fuera del templo, ha sido el maestro de obras, don Emilio Camacho Montesino, persona que siempre ha colaborado y colabora con su experiencia y profesionalidad en la conservación del templo y su entorno. Ha residido siempre y continúa residiendo entre nosotros. Su amor a esta pequeña localidad está más que probado. No existe obra pública en nuestro ámbito que no lleve su sello profesional.     A él se deben muchas de las iniciativas que han redundado en beneficio de la urbanización y modernización de las infraestructuras de la barriada. Esta labor la realizó antes, durante y después de su etapa como concejal del Ayuntamiento de Periana. Por todo ello, se ha hecho acreedor a la gratitud y reconocimiento de todo el vecindario.
     Emilio Camacho es hoy toda una “institución” en el pueblo. A pesar de estar jubilado, aún continúa ofreciendo a sus convecinos, de forma desinteresada y altruista, una inapreciable labor de asesoramiento en todo lo relacionado con la construcción, campo éste en el que ha sido un gran profesional. Su alto grado de capacitación tiene más mérito si tenemos en cuenta que es un autodidacta, es decir, un hombre que se ha formado a sí mismo con los únicos instrumentos de la vocación, la observación, el interés, la habilidad personal y la práctica. El ingenio y el sentido común, ese que dicen ser “el menos común de los sentidos”, han sido siempre sus mejores armas para el éxito.
     No obstante, fue su padre, Francisco Camacho Alba, conocido en su tiempo como Paco el Tuerto—perdió un ojo de niño jugando a la billalda— o Maestro de Moya, también excelente profesional tanto en carpintería como en albañilería, quien inició a sus cinco hijos varones en ambos oficios y les transmitió la vocación, primeros saberes y habilidades de estas profesiones. Todos ellos han descollado en Periana, bien como albañiles o como carpinteros. Y cosa curiosa: los cinco han llevado con orgullo el apodo o sobrenombre de “el Tuerto”, colocado a continuación del nombre de pila, como si se tratase de una marca que acreditara la calidad del trabajo…Gozó de bastante relevancia profesional en los años que le tocó vivir. Muchas fueron las construcciones de viviendas realizadas por él y los servicios prestados como especialista en los diversos molinos harineros existentes entonces el la ribera del río Guaro.

     Como tenía a su cargo una familia numerosa, seis hijos para alimentar, y corrían tiempos de precariedades para las economías domésticas, simultaneó los trabajos anteriores, pluriempleo llaman ahora a esto, con el de carpintero. Fue durante largos años el constructor de ataúdes o cajas de madera para llevar los muertos a enterrar. No existían aún las funerarias en nuestros pueblos, y los féretros los hacía manualmente, a veces hasta de forma artística… Retengo aún la fúnebre imagen de ellos: hechos para un difunto determinado —tomaban a éste la medida con una cuerda—, estaban recubiertos por fuera con tela negra, para los adultos, y blanca para los niños, y adornados con multitud de estrellitas y cruces relucientes. A más adornos exteriores, más lujo y, por consiguiente, más precio… Parecido a como sucede ahora… Impresionaban. Sólo su visión nos hacía pensar en lo que los teólogos llaman las postrimerías del hombre: muerte, juicio… A mucha gente impactaba más el ataúd que el propio cadáver…En verdad, eran horripilantes…
     En Periana, su competidor en este menester, era Francisco Ruiz, Paquillo Ruiz. Cuando la gente del pueblo oía por las madrugadas los martillazos sobre los clavos, — parecían sustituir al doblar de las campanas— preguntaba: ¿Quién se ha muerto…?.
     Tras la divagación anterior, diré que este oficio lo transmitió igualmente a algunos de sus hijos, y ahora lo ejerce, ya adaptado a los medios modernos, uno de sus nietos, que presta los servicios como sepulturero en ésta y otras localidades cercanas.
     Tras el largo inciso anterior para hablar del progenitor de Emilio Camacho —me ha pedido él que lo haga como homenaje a su padre— vuelvo a centrarme nuevamente en su persona. Es proverbial su disponibilidad cuando algún vecino requiere su ayuda. No existe problema por complejo que sea que él no resuelva con su habilidad y sentido práctico de las cosas: fontanería, carpintería, electricidad, televisión, etc. Es lo que vulgarmente se conoce como “un manitas”… Basta una llamada telefónica para que acuda a la cita… Y siempre sonriente y de buen humor, actitud poco habitual entre la ciudadanía de hoy. Pertenece a ese grupo de personas que sonríen más que hablan. Nunca lo he visto colérico ni irritado, ni polemizar ni discutir con nadie.
     Durante su vida activa como maestro de obras, nunca amonestaba con acritud a sus peones: deshacía lo que consideraba mal o defectuosamente hecho, y lo volvía a realizar en su presencia: era su estilo…Ha enseñado y transmitido el oficio de la albañilería a muchos jóvenes, que después han triunfado y obtenido notables éxitos en este campo.
     Gracias, Emilio, por lo que has hecho y esperamos sigas haciendo… Sabes que cuentas con el aprecio, la gratitud y reconocimiento general del vecindario. Cuanto digo de ti —mejor, decimos—, no es un interesado gesto laudatorio, sino un acto de debida justicia. Y justicia es la virtud que consiste dar a cada uno lo que se merece…
¡SORPRESA Y CONSTERNACIÓN!
    Cuando hace unos días coloqué el punto final anterior, no podía sospechar sucediera lo que voy a indicar a continuación. Al lector que desconozca de antemano la noticia, le costará trabajo admitirla. A mí también, pero no es una alucinación: es, tristemente, una realidad… Envié este escrito a los editores de la revista ALMAZARA para su publicación en la misma. Aún no había entrado en prensa, cuando he tenido que retirarlo. Y ello porque algo tremendo e inesperado ha sucedido en tan corto espacio de tiempo, obligándome a convertir el punto final mencionado en un punto y aparte:
     EMILIO CAMACHO ha fallecido…Sí, sí. Como lo digo. Triste y sorpresivo, pero es la descarnada realidad. ¿Cómo podía imaginar yo cuando escribía el texto anterior que finalizaría como una página necrológica?
      Nos dejó para siempre en una tarde del 14 de abril del presente año. No pudo superar, pese a los rápidos y especializados cuidados médicos, el infarto agudo de miocardio que inesperadamente le sobrevino. Su fallecimiento no sólo sorprendió a su familia, esposa e hijos, sino también a todos sus amigos y vecinos. Nadie daba crédito a la mala noticia cuando ésta se difundió por la comarca… Para Anita, su esposa, y para sus hijos (Francisco, Emilio, Ana Mari y Lourdes) se ha ido un polo de amor, y para sus amigos y convecinos, una persona entrañable, un asesor desinteresado, un hombre cabal… No hay espacio suficiente en este artículo para resaltar las virtudes que fueron los pilares de su vida.
     Su sepelio, en el cementerio municipal de Periana, constituyó una verdadera manifestación de dolor. La aflicción más sincera se reflejaba en todos los rostros. Era muy grande el afecto que había sabido granjearse en vida. Su marcha definitiva deja tras sí una enorme sensación de vacío… Su adiós para siempre se va a notar entre propios y extraños. Se nos ha ido a todos el consejero sensato, el hombre juicioso, el profesional polifacético y de muchas aptitudes, siempre atento a la llamada del teléfono para resolver esos pequeños problemas domésticos que a casi todos nos surgen a diario, y que nadie como él sabía resolver con su probada pericia y sentido práctico de las cosas…
     Quiero manifestar, con la mayor sinceridad, que no he conocido muerte en esta localidad que haya sido tan profundamente sentida y lamentada por la generalidad de la gente como la de Emilio Camacho.
     Se ha ido sin poder leer cuanto sobre él expuse anteriormente, ni las ideas que me dio sobre la vida de su padre para que las recogiera en este escrito.
     Descanse en paz este hombre bueno. Y pidamos para él que recoja allá arriba los frutos de cuanto bien realizó en la tierra. El que mucho sembró, mucho cosechará… Dicen que el cielo se gana en el suelo…Si esto es así, ganado lo tiene…

5

LOLA, LA MUJER SERVICIAL Y RESPONSABLE

     Sería un olvido u omisión imperdonables por mi parte, pues es público y notorio cuanto voy a decir, no citar en este lugar la labor diaria, callada, silenciosa, y eficaz de nuestra vecina DOLORES GÓMEZ CAÑAMERO, La Lola.
     Esta mujer viene prestando, desde hace muchos años, un inestimable servicio, casi permanente, a la iglesia, realizando muchas labores y cuidados en beneficio de la misma, y todo ello, con desinterés, responsabilidad y la mejor de las disponibilidades. No cobra nada. Todo lo realiza, como decían los latinos, gratis et amore (desinteresadamente y con amor).
Ella cuida de la limpieza, lava los purificadores, ordena los objetos del culto, custodia las llaves, y sobre todo, está pendiente de que siempre brille la luz de la lámpara ante el SANTÍSIMO, tal como prescribe el Código de Derecho Canónico. Todo cuanto realiza en beneficio de la parroquia, lo hace con voluntad y con la garantía de su buen hacer. Es persona que goza de la mayor confianza tanto del párroco como de los fieles.
Y a veces, hasta da el toque de campanas avisando a los feligreses la hora de la misa… Cuando la veo afanarse en el cuidado de la iglesia, me viene inevitablemente a la mente la figura de otra mujer de Periana que dedicó sus mayores desvelos al templo de San Isidro: Eugenia Salazar, la Eugenia… También ésta mereció un monumento en su honor. Esperemos haya obtenido en el cielo, lo que no recibió en la tierra…
     Voy a citar una anécdota que pone de manifiesto los cuidados que Lola dedica a la iglesia y lo bien atendida y ornamentada que la tiene:
     Cuando hace unos años, siendo párroco de la misma el sacerdote don José Barroso Toledo, realizó la preceptiva visita pastoral a nuestra parroquia el entonces Obispo de la Diócesis, Don Antonio Dorado Soto, encontró la iglesia tan limpia y embellecida, que dijo durante su homilía: “Parece una capilla de monjas por lo bien cuidada y bonita que está…”. Y felicitó por ello a la persona responsable de la misma.


     También se encarga de que se efectúen las colectas, y todo ello, con la máxima fidelidad y control sobre las mismas. Los numerosos párrocos que a lo largo de los años se han ido sucediendo en la atención a las distintas necesidades pastorales de esta parroquia, han depositado en ella su más plena confianza, y mostrado a la misma, su gratitud, reconocimiento y respeto.
     Gracias, Lola, en nombres de todos los feligreses, por tu permanente entrega y dedicación al servicio de nuestro templo parroquial. Muchas personas como tú, dispuestas a colaborar y ayudar desinteresadamente a los demás, harían falta en el mundo para que éste fuera más fraternal, humano y habitable… Continúa así porque tus desvelos obtendrán algún día la recompensa a la que te haces acreedora por tu entrega diaria al servicio de nuestra Iglesia. El Señor siempre paga los servicios prestados a su casa y seguro que no olvidará los tuyos…

6

CECILIO VEGAS

     Recientemente se han colocado en la iglesia nuevas ventanas de aluminio y sus correspondientes vidrieras con los colores propios de todos los tiempos litúrgicos: verde, rojo, morado, blanco… Las anteriores estaban muy deterioradas por el paso del tiempo y su inevitable exposición al sol y la lluvia. Eran de madera y llevaban muchos años instaladas. Entonces nos acordamos del empresario malagueño —Cecilio Vegas Frías— dueño de CRISTALERÍA CECILIO, SA. Solicitamos su colaboración, y en pocos días tuvimos instaladas las ventanas, que han contribuido al ornato tanto exterior como interior del templo. No son muchas las iglesias de nuestro entorno que ofrecen vidrieras tan artísticas y modernas.     Por este motivo, y también por razones de justicia, quiero hacer una especial mención de este mondronense sobresaliente, residente ahora en Málaga, pero nacido en Mondrón el año 1951, en el seno de la familia integrada por el matrimonio José Vegas y Purificación Frías, del cual nacieron cinco hijos: Pura, Cecilio, Francisco (fallecido), Ramón y Juan Antonio.

     En este lugar pasó Cecilio su infancia y parte de la adolescencia. En la entonces escuelas unitarias de esta localidad realizó sus estudios primarios con notable aplicación y aprovechamiento. Ya desde la niñez se apreciaban en él cualidades intelectuales y aptitudes personales que después desarrollaría con admirable éxito. Nadie podía sospechar que aquel niño inquieto y de ojos vivarachos podría llegar tan lejos en el terreno de las finanzas. Ello prueba que no es necesario cursar especiales estudios sobre Economía para triunfar en este campo. Basta la especial intuición que él tiene en la materia para alcanzar los logros que ha conseguido. El talento natural prima y ha primado siempre sobre las demás cosas, lo que unido a la constancia y afanes diarios, posibilita el éxito… Y es que no dan los libros lo que la naturaleza niega… Existen capacidades innatas que sólo necesitan una oportunidad para desarrollar todas sus potencialidades. Este es el caso del hombre que hoy ocupa parte de nuestra página.
     Después se trasladaría a Málaga, lugar donde se estableció con su familia.
     De aquellas aulas salieron brillantes alumnos que han descollado en las más diversas actividades. Esto es sobradamente conocido de todos. Pero nadie como CECILIO ha alcanzado cotas tan altas en el campo empresarial. Su visión para los negocios ha sido y es extraordinaria. Este es el motivo por el cual irrumpió en el difícil terreno del empresariado con fuerza y solvencia.
     Es un hombre que se ha hecho a sí mismo con las armas de la constancia, el esfuerzo, la honradez, la perspicacia, la decisión y el ingenio. Nadie como él, nacido entre nosotros, ha llegado tan lejos en el campo de la Economía, hasta el punto de que pasa por ser uno de los primeros empresarios de nuestra ciudad de Málaga.
     Su primera ocupación laboral la tuvo — siendo un chaval— en una empresa malagueña dedicada a la construcción. Eran todavía los inicios del auge inmobiliario que se avecinaba. Comenzó como cobrador de letras y listero de la misma… Pero como era persona inteligente y observadora, en seguida percibió que podía aspirar a cosas mayores estableciéndose por su cuenta. Sus capacidades rebasaban los límites del trabajo que realizaba y esto estimuló sus expectativas… Su inequívoco olfato para los negocios le decía que se avecinaban tiempos de crecimiento y bonanza económica. Y acertó. Fue entonces cuando inició sus primeras incursiones en el mundo empresarial. Aquí comienza su carrera de éxitos económicos. Esta es, en síntesis, su trayectoria personal: de “listero” a creador de numerosos puestos de trabajo, de “cobrador de letras” a propietario de una Financiera…
     Actualmente posee también la titularidad, conjuntamente con sus dos hijos, del Grupo de Empresas “Cecilio”, radicado en Málaga. Cuanto expongo sobre su emporio económico es sólo la punta del iceberg —valga el tópico— de cuantas empresas posee. No digo más cosas porque el no quiere. La modestia y la humildad son algunas de sus muchas sus virtudes…

y 7

     Recojo estos datos para la historia local. Lo que no se escribe se diluye en el tiempo y se olvida conforme van desapareciendo las generaciones… Después nada podrá recuperarse por más empeño que se ponga en ello. Estamos obligados a legar a la posteridad de forma fidedigna cuanto sepamos del presente y del pasado más o menos inmediato. La mayor frustración del investigador o persona que desee, bien por curiosidad u oficio, indagar en los tiempos pretéritos, próximos o remotos, es carecer de datos fidedignos escritos que faciliten y fundamenten el objeto de sus investigaciones.
     En las poblaciones de cierta entidad o importancia suele haber un cronista que recoge por escrito todo aquello que merezca ser legado a la posteridad por su relevancia o interés, pero en las localidades pequeñas, como la nuestra, cualquier ciudadano puede desempeñar el papel de cronista. Basta para ello con sentir curiosidad y gusto por la historia. El cultivo de esta parcela no suele tener demasiado coste económico. Es suficiente la vocación.
     La carencia de estos cronistas se suple hoy, en parte, gracias a los espectaculares avances de los llamados medios sociales de comunicación… En el futuro nos será más fácil rastrear al pasado gracias a ellos. Por esto, es muy positivo colaborar, como si fuésemos fedatarios públicos, recogiendo cuantos hechos o sucesos sean dignos de conservarse y transmitirse para ser conocidos por las generaciones que nos sucedan. Un acontecimiento o evento por nimio que parezca hoy, puede ser de sumo interés mañana…A veces se aprende más volviendo la vista al pasado, que fijándola en el presente.

SEGUNDO PASCUAL TOLEDO
Enero  2013

Las próximas fiestas, en honor a San Fernando Rey, se celebran durante los días 30 y 31 de mayo y 1 de junio.


 LAS PRÓXIMAS FIESTAS PATRONALES EN HONOR A SAN FERNANDO REY SE CELEBRAN ESTE AÑO LOS DÍAS 30 Y 31 DE MAYO Y 1 DE JUNIO.

MAYORDOMOS DE SAN FERNANDO PARA EL AÑO 2014:

-ISMAEL MORENO TORREGROSA
-ISAAC RANEA LÓPEZ
-JAVIER ORTIZ
-EVA RANEA DÍAZ
-GUADALUPE RANEA DÍAZ
-BELÉN CUENCA MORENO
-JUAN ALBERTO LÓPEZ GARCÍA
-PATRICIA GÓMEZ RUIZ
-VERÓNICA JIMÉNEZ GALLEGO
-RUBÉN LÓPEZ GARCÍA

-LOS MAYORDOMOS DAMOS LAS GRACIAS A TODAS LA PERSONAS Y COMERCIOS QUE ESTÁN COLABORANDO PARA QUE SE PUEDAN CELEBRAR LAS FIESTAS DE MONDRÓN.

EN BREVE OS COMUNICARÉ LA PROGRAMACIÓN OFICIAL DE LAS FIESTAS.