domingo, 25 de mayo de 2014

Fiestas en Mondrón San Fernando 2014.



LOS PRÓXIMOS DÍAS 30, 31 Y 1 DE JUNIO SE CELEBRA EN MONDRÓN LA FESTIVIDAD DE SAN FERNANDO REY.
SU PROGRAMACIÓN OFICIAL ES LA SIGUIENTE:
VIERNES 30 DE MAYO
12:00 HORAS SOLEMNE MISA EN HONOR A NUESTRO PATRÓN SAN FERNANDO REY ACOMPAÑADOS DEL CORO ROCIERO "CAMINO DE OLIVARES" OFICIADA POR NUESTRO PÁRROCO D. SERGIU-ALIN PAL.
ELECCIÓN DE LOS MAYORDOMOS 2015.

14:00 HORAS DEGUSTACIÓN DE EMBUTIDOS CEDIDOS POR SUPERMERCADO PILI Y CARLOS DE MONDRÓN CON LA COMPAÑÍA DEL CORO ROCIERO "CAMINO DE OLIVARES".

16:00 HORAS TORNEO DE FUTBOLIN, PREMIADO CON UNA BOTELLA DE WISKY PARA LOS GANADORES.

19:00 HORAS SALIDA DE LA PROCESIÓN QUE RECORRERÁ LAS PRINCIPALES CALLES DE MONDRÓN ACOMPAÑADOS DE LA BANDA MUNICIPAL DE MÚSICA DE PERIANA.
TRAS LA PROCESIÓN FUEGOS ARTIFICIALES Y DISPAROS DE COHETES QUE ANUNCIARÁN EL COMIENZO DE LAS FIESTAS.

00:00 HORAS ACTUACIÓN DE LA ORQUESTA VELADA QUE NOS ACOMPAÑARAN HASTA QUE EL CUERPO AGUANTE.
01:00 HORAS SHOW DE MAGIA EN DIRECTO PARA AMENIZAR LA VELADA.
ELECCIÓN DE LA REINA DE LAS FIESTAS Y SUS DAMAS DE HONOR.

SÁBADO 31 DE MAYO
12:00 HORAS FIESTA INFANTIL A CARGO DEL DÚO CHUPA-CHUPS Y PIRULETA.
14:00 HORAS DEGUSTACIÓN DE EMBUTIDOS CEDIDOS POR FRANCISCO JAVIER Y MARÍA TERESA.
18:00 HORAS FIESTA DE LA TERCERA EDAD CON LA ACTUACIÓN DE LOS GRUPOS DE BAILE DE ABRAHAM ORTÍZ.
ELECCIÓN DE LA REINA Y SUS DAMAS DE HONOR.
20:00 HORAS CARRERA DE CINTAS A BICI Y MOTO.
23:00 HORAS APERTURA DE LA CASETA OFICIAL CON EL TRIO ANDALUCÍA Y LA ORQUESTA VELADA.

DOMINGO 1 DE JUNIO
13:00 HORAS ACTUACIÓN DEL GRUPO DE BAILE ARRAIGO Y SENTÍO DE BEGOÑA PORTILLO.
14:00 HORAS DÍA ROMERO CON DEGUSTACIÓN DE PAELLA DEL GRAN CHEF PACO EL COLORÍN.
17:00 HORAS FIESTA DE LA ESPUMA EN EL RECINTO FERIAL.
21:00 HORAS TRACA FINAL ANUNCIANDO EL FINAL DE LAS FIESTAS.

lunes, 12 de mayo de 2014

Personas que dejan huella. El templo de San Fernando Rey de Mondrón.

EL TEMPLO DE SAN FERNANDO REY DE MONDRÓN

(Cooperadores)

y

PERSONAS QUE DEJAN HUELLA


1

LOS PRIMEROS PASOS

La parroquia de San Fernando Rey, de Mondrón, se creó el 21 de septiembre de 1945- fecha de su erección canónica- por el entonces Obispo de la Diócesis de Málaga, Don Balbino Santos y Olivera, según consta en la lápida colocada en el interior de la iglesia.
Una vez firmada la preceptiva erección canónica de la parroquia, se hacía necesaria la construcción del templo. En esta tarea colaboraron todos los vecinos de las barriadas de Mondrón y Vilo, con aportaciones en metálico, trabajo, materiales diversos, etc., cada cual según sus posibilidades personales y económicas, pero todos ellos con una disposición y entusiasmo dignos del mayor elogio y reconocimiento. El mérito fue mayor si tenemos en cuenta la crisis económica y social que vivía España en los años cuarenta, años de posguerra, de infausta memoria para todos, tiempos de miseria y penuria de toda índole, con secuelas diversas en la vida y el recuerdo de mucha gente…
Construida la estructura del edificio con su techumbre, paso a paso y con los sacrificios y sudores antes apuntados, faltaban muchas cosas pendientes para que fuera posible la celebración del culto en la misma. Mientras se culminaban las obras, los primeros actos litúrgicos (misas, bodas, bautismos, comuniones…), tenían lugar en una casa de calle Abajo, propiedad del entonces vecino, José López Fernández, el niño de Becerril.

Casa de José López, lugar de los primeros actos litúrgicos
El párroco que inició las obras de la Iglesia y regentó la misma durante bastante tiempo, fue, según consta también en la antes citada lápida, don Ramiro Gil Recio.
 El primer matrimonio —y tal vez el único — celebrado en esta capilla provisional de C/ Abajo, cito el dato como mera curiosidad, fue el de Antonio Vegas Guerrero, Correcalles, con Pilar Zorrilla Delgado, Pilar del Rubio. La ceremonia tuvo lugar el 30 de diciembre de 1946, según consta en el correspondiente libro sacramental. Ambos cónyuges viven aún en venerable ancianidad.
Como la parroquia se creó canónicamente el 21 de septiembre de 1945, como se dice más arriba, queda probado que abrió provisionalmente sus puertas al culto a escasos meses de su erección canónica, hasta tanto no se construyese el templo parroquial.

                                                    
                                                          Iglesa de  Mondrón hasta los años 70
La primera necesidad planteada fue la colocación de una campana (después se adquiriría una segunda). Con el fin de reunir fondos para su adquisición, se representó una obra teatral, probablemente de los hermanos Quintero, en un escenario improvisado, construido en madera, ubicado en el lugar donde actualmente se encuentra el presbiterio de la iglesia, entonces, como se dice antes, en avanzada fase de construcción.
     La organizadora fue la maestra nacional doña Carmen Muñoz Moreno, doña Carmen, que, como dije en otra ocasión, contribuyó activamente a la organización y comienzos del culto en la nueva parroquia. Quiero exponer aquí, aunque sea haciendo un inciso —es de justicia decirlo—, que esta mujer encaminó la barriada por la senda de la cultura y la modernidad… Su trabajo fue meritorio no sólo como docente, sino también como impulsora de muchas iniciativas populares que redundaron en beneficio de la promoción de esta pequeña aldea y de sus gentes en muchos aspectos: inquietudes culturales, festejos, infraestructuras (calles, caminos…), anhelos de promoción humana, etc. 
   Gozaba de una capacidad especial para aunar voluntades, impulsar proyectos y recabar colaboraciones. Además de sus encantos personales, tanto físicos como morales, —ambos eran proverbiales— fue también mujer de buen humor y una simpatía cautivadora…


Antiguo Altar de la Iglesia de Mondrón

     En aquellos años, los llamados entonces maestros nacionales —después les cambiaron el nombre, tal vez, porque eso de “nacional” ya sonaba mal—realizaron una meritoria labor social y cultural, no sólo en las aulas, sino en el entorno de las poblaciones rurales donde ejercían su profesión. Estas escuelas fueron durante mucho tiempo los únicos faros de cultura en aquella época. Toda persona que viva en la madurez, y no haya recibido aún la visita del doctor Alzheimer, recordará las famosas “clases particulares” que impartían estos hombres y mujeres en casi todos nuestros pueblos: preparación para las más diversas oposiciones, bachillerato, etc. A los jóvenes con algunas aspiraciones en la vida sólo se les ofrecían dos opciones: clases particulares (enseñanza libre) o el ingreso en Seminario (la vocación para la vida sacerdotal era lo de menos)… La palabra “beca” no se conocía fuera de los diccionarios al uso… En las pequeñas poblaciones únicamente solían estudiar los hijos de los hacendados con cierto poder económico…Eran otros tiempos, otras mentalidades y también otras actitudes.

Iglesia en los años 80
     Los ensayos de la obra a representar se realizaban en la misma escuela. La afluencia de espectadores a estas representaciones fue muy numerosa, y con los fondos obtenidos, se adquirió la primera de las dos campanas. La representación se repitió tres veces.

     Las personas que participaron como actores encarnando a los distintos personajes —las cito para rescatarlas del olvido— fueron, entre otras, las siguientes:

     Santiago Herbón Madrazo, Santiago, e Isabel Villegas (de Torvizcón, Las Alpujarras), muy relacionada ésta, en nuestra localidad, con la familia del vecino Luís López González.

     Ambos eran actores de una compañía de teatro ambulante, que se deshizo precisamente en Mondrón.

     Santiago, santanderino, con perfecta dicción del castellano, persona afable, con buen nivel cultural y con dotes de buen actor, casó aquí y vivió varios años entre nosotros, dejando un buen recuerdo en el vecindario.

     Francisco López López, Frasquito López.

     Rafael González López, Rafael de la Julia.

     Juan Campos Reyes, Juanillo de las Esteras.

     Mercedes Martín Toledo, la hija de Mercedilla.

     Ana Cuenca Ferrer, la hija de la Anica.

     María López Sánchez, la Mariquita del Colorín.

2

DONANTES Y DONACIONES

     Una vez realizadas las obras y los acondicionamientos previos necesarios, era preciso dotar al templo parroquial de los elementos litúrgicos imprescindibles para la celebración del culto: sagrario, vasos sagrados, imágenes, ornamentos, pila bautismal, bancos, etc.       Entre los donantes y sus donaciones, cito los nombres de algunas personas que recuerdo y otras que me han sido facilitadas por terceros, pese a haber transcurrido tantos años. Sus nombres se han ido transmitiendo a lo largo del tiempo por tradición oral. Si alguien con mejor memoria que la mía, advierte alguna omisión u error —cualquiera puede tener un lapsus—, estoy dispuesto a rectificar. Siempre lo hago cuando creo haberme equivocado o incurrido en alguna imprecisión involuntaria…
     El solar, las imágenes, ornamentos, etc., fueron donados por las siguientes personas:
• Imagen de San Fernando: por suscripción popular (organizada por la maestra doña Carmen).
• La Purísima: donación de doña Concepción Alba Pascual, Conchita Báez.
• Imagen de San José y solar de la iglesia (también el de la escuela y vivienda del entonces Patronato diocesano): donación de don José Pascual Godoy y de su esposa, doña Obdulia Toledo Arrebola.
• El sagrario: donado por doña María Chica López, la Corrienta de Vilo.
• Virgen del Carmen, misal y atril: donación de doña María del Carmen García Pascual.
• Imagen del Niño Jesús: doña Carmen Mostazo Fernández, Carmen de Chiquete.
• El Cristo que ocupa el retablo procede de la Escuela rural de Las Mayorales. Allí fue adquirida esta magnífica imagen por suscripción popular. Una vez clausurado el centro por falta de matrícula, el párroco, don Justo Marcos Merino, la trasladó a la Parroquia de San Fernando.
• Los manteles para el altar: Encarnación Camacho Montesino y Mari Carmen Ferrer Gómez.
• Las imágenes del Misterio (belén): doña Antonia Mostazo Pérez, la Inma.
• Ángeles Veleros (dos imágenes), Doña Pilar Zorrilla Delgado.
•  Estaciones  del VÍA CRUCIS: donación de la Parroquia del Corpus Christi, Pedregalejo (Málaga).
• Los bancos actuales fueron sufragados con fondos de la parroquia y colaboración de los fieles, siendo significativa la aportación realizada por la familia Báez (Dolores Báez Fernández, y sobrina de la misma, Josefa Moreno Báez).
• Las sillas para asiento de los novios, en la celebración del rito matrimonial, las donó doña Pilar Ferrer Román.
• Igualmente, se llevaron a cabo mejoras en el suelo, retablo, lámparas y la instalación eléctrica, con lo que se ha conseguido una buena iluminación del templo. Todo ello financiado con fondos procedentes de las aportaciones de los fieles, colectas e ingresos extras.
• También cooperaron con interesantes donaciones otras personas, como Francisco López Sánchez y Manuel R. López Pascual, que regalaron los ventiladores, apliques para el alumbrado, etc.
• La construcción de la actual portada, nuevos accesos, escalinata, barandas, entorno, solería, etc. Para la mejora de la accesibilidad, se deben al Excmo. Ayuntamiento de Periana en distintos períodos, siendo alcaldes don Rafael Zorrilla Moreno, don Juan Peña Toledo y don Adolfo Moreno Carrera.


Iglesia de Mondrón en la actulidad

3

MANUEL DIAZ

     Como dato curioso —lo aporto para la historia del templo—, quiero reseñar aquí que la primera Misa exequial se celebró con motivo de la muerte del vecino don Manuel Díaz Pascual, fallecido el día 12 de septiembre de 2003. Se llama Misa exequial, en sentido estricto, aquella en la que está presente el cuerpo del difunto antes del sepelio. Esta Misa, conocida también como córpore insepulto o “de cuerpo presente”, se ofició antes de recibir cristiana sepultura en el cementerio municipal de Periana. A partir de esta fecha, se inició la costumbre de celebrar en Mondrón misas córpore insepulto, en el caso de personas de la feligresía fallecidas.      Sobre este hombre, Manuel Díaz, quiero hacer un breve comentario, no sólo por haberse iniciado con él la costumbre antes reseñada, lo cual, por otra parte, no deja de ser un dato meramente anecdótico, sino, sobre todo, por haber sido una persona relevante en la localidad, adornada con atributos y cualidades poco comunes. Sus principales virtudes fueron la afabilidad, la bondad natural, la honradez y la discreción. Era persona de buen talante, y muy solicitado por los vecinos como mediador en los conflictos o discrepancias personales que tan a menudo suelen surgir entre el vecindario de estas pequeñas poblaciones.
      Pero fue durante los muchos años que estuvo rigiendo, en calidad presidente, los destinos de la Cooperativa Olivarera de Mondrón —de la que fue cofundador— en los que puso de manifiesto su altruismo y valía personal. Trabajó sin descanso hasta culminar el proyecto de un cooperativismo que revalorizó el precio de la aceituna en beneficio de los modestos agricultores de la comarca. Sobre todo, consiguió incrementar, de forma notoria, la venta de aceite en almazara, — desiderátum de todo buen cooperativista— no sólo ofreciendo calidad, sino también con esa amabilidad y “don de gentes” que poseía para relacionarse con los clientes. Probablemente, nunca habría oído pronunciar el término “mercadotecnia”, pero lo usaba con encomiable éxito. El intuía que el secreto del éxito estaba no sólo en saber producir, sino más aún, en saber comercializar el producto obtenido, en este caso, los aceites.
     Fueron muchos compradores, llamados “domingueros”, los que acudían a Mondrón, siguiendo la conocida como “ruta del buen aceite”, para hacer sus compras y aprovisionarse de esta indispensable grasa para todo el año. Es curioso: a pesar de haber transcurrido tantos lustros, aún llegan viejos clientes preguntando por el amigo Manuel Díaz… Su valía como “relaciones públicas”, era proverbial. En ocasiones, hasta invitaba en el bar a sus mejores clientes, y ello, a cuenta de su propio peculio. Esto prueba que nunca actuaba como un mercenario…



     En tiempos del hombre que hoy recordamos, alcanzó la Cooperativa sus cotas más altas de popularidad, rentabilidad y eficiencia. Pagaba las aceitunas a los socios antes que ninguna otra lo hiciera en la comarca, y a un precio superior al de las restantes. Y esto fue así durante más de veinte años… Era un hombre laborioso, discreto y poco dado a las alharacas. Su trayectoria personal, fue impecable durante toda su vida. Tuvo primordialmente dos amores y dedicaciones: su familia y la Cooperativa…
     Es de agradecerle las muchas horas de trabajo y esfuerzo que dedicó a la misma. En tiempo de molturación, llegaba el primero y se iba el último… Nunca miraba el reloj. Creo que lo dejaba en casa adrede para no someterse a la dictadura del tiempo, en mi opinión, la peor de las dictaduras… Acaso por ello, cuando se jubiló, el Consejo Rector entrante le regaló un reloj japonés de marca Orient…
     Su probidad estuvo siempre fuera de toda duda. No trabajó impulsado sólo por el lucro personal, sino que realizaba su labor como quien cultiva una parcela propia…El interés colectivo primaba para él más que el suyo propio.
     ¿Instrumentos de trabajo? Un bolígrafo, cuando no lápiz, y una calculadora manual. ¿Oficina? Un cuchitril con espacio para no más de dos personas. ¿Fábrica? Una cacharrería, comparada con la moderna maquinaria actual… ¿Eficiencia? Sobresaliente. ¿Honradez? Sin límites y exenta de toda sospecha… ¿Confianza de los socios en él? Plena, no sólo como presidente, sino también como vecino y amigo.
     Confieso que para mí — gocé de su cercanía muchos años— lo estimé como a un hermano, un consejero y persona de la máxima confianza y solvencia. Tras su muerte, se notó el vacío… El surgimiento del cooperativismo agrario en la Alta Axarquía durante aquella época, merece un comentario aparte. Puede que algún día lo haga, pues en esto como en otras muchas cosas, el pasado puede aleccionar al presente…

4

EMILIO CAMACHO

     El artífice de muchas de las mejoras que se han realizado tanto dentro como fuera del templo, ha sido el maestro de obras, don Emilio Camacho Montesino, persona que siempre ha colaborado y colabora con su experiencia y profesionalidad en la conservación del templo y su entorno. Ha residido siempre y continúa residiendo entre nosotros. Su amor a esta pequeña localidad está más que probado. No existe obra pública en nuestro ámbito que no lleve su sello profesional.     A él se deben muchas de las iniciativas que han redundado en beneficio de la urbanización y modernización de las infraestructuras de la barriada. Esta labor la realizó antes, durante y después de su etapa como concejal del Ayuntamiento de Periana. Por todo ello, se ha hecho acreedor a la gratitud y reconocimiento de todo el vecindario.
     Emilio Camacho es hoy toda una “institución” en el pueblo. A pesar de estar jubilado, aún continúa ofreciendo a sus convecinos, de forma desinteresada y altruista, una inapreciable labor de asesoramiento en todo lo relacionado con la construcción, campo éste en el que ha sido un gran profesional. Su alto grado de capacitación tiene más mérito si tenemos en cuenta que es un autodidacta, es decir, un hombre que se ha formado a sí mismo con los únicos instrumentos de la vocación, la observación, el interés, la habilidad personal y la práctica. El ingenio y el sentido común, ese que dicen ser “el menos común de los sentidos”, han sido siempre sus mejores armas para el éxito.
     No obstante, fue su padre, Francisco Camacho Alba, conocido en su tiempo como Paco el Tuerto—perdió un ojo de niño jugando a la billalda— o Maestro de Moya, también excelente profesional tanto en carpintería como en albañilería, quien inició a sus cinco hijos varones en ambos oficios y les transmitió la vocación, primeros saberes y habilidades de estas profesiones. Todos ellos han descollado en Periana, bien como albañiles o como carpinteros. Y cosa curiosa: los cinco han llevado con orgullo el apodo o sobrenombre de “el Tuerto”, colocado a continuación del nombre de pila, como si se tratase de una marca que acreditara la calidad del trabajo…Gozó de bastante relevancia profesional en los años que le tocó vivir. Muchas fueron las construcciones de viviendas realizadas por él y los servicios prestados como especialista en los diversos molinos harineros existentes entonces el la ribera del río Guaro.

     Como tenía a su cargo una familia numerosa, seis hijos para alimentar, y corrían tiempos de precariedades para las economías domésticas, simultaneó los trabajos anteriores, pluriempleo llaman ahora a esto, con el de carpintero. Fue durante largos años el constructor de ataúdes o cajas de madera para llevar los muertos a enterrar. No existían aún las funerarias en nuestros pueblos, y los féretros los hacía manualmente, a veces hasta de forma artística… Retengo aún la fúnebre imagen de ellos: hechos para un difunto determinado —tomaban a éste la medida con una cuerda—, estaban recubiertos por fuera con tela negra, para los adultos, y blanca para los niños, y adornados con multitud de estrellitas y cruces relucientes. A más adornos exteriores, más lujo y, por consiguiente, más precio… Parecido a como sucede ahora… Impresionaban. Sólo su visión nos hacía pensar en lo que los teólogos llaman las postrimerías del hombre: muerte, juicio… A mucha gente impactaba más el ataúd que el propio cadáver…En verdad, eran horripilantes…
     En Periana, su competidor en este menester, era Francisco Ruiz, Paquillo Ruiz. Cuando la gente del pueblo oía por las madrugadas los martillazos sobre los clavos, — parecían sustituir al doblar de las campanas— preguntaba: ¿Quién se ha muerto…?.
     Tras la divagación anterior, diré que este oficio lo transmitió igualmente a algunos de sus hijos, y ahora lo ejerce, ya adaptado a los medios modernos, uno de sus nietos, que presta los servicios como sepulturero en ésta y otras localidades cercanas.
     Tras el largo inciso anterior para hablar del progenitor de Emilio Camacho —me ha pedido él que lo haga como homenaje a su padre— vuelvo a centrarme nuevamente en su persona. Es proverbial su disponibilidad cuando algún vecino requiere su ayuda. No existe problema por complejo que sea que él no resuelva con su habilidad y sentido práctico de las cosas: fontanería, carpintería, electricidad, televisión, etc. Es lo que vulgarmente se conoce como “un manitas”… Basta una llamada telefónica para que acuda a la cita… Y siempre sonriente y de buen humor, actitud poco habitual entre la ciudadanía de hoy. Pertenece a ese grupo de personas que sonríen más que hablan. Nunca lo he visto colérico ni irritado, ni polemizar ni discutir con nadie.
     Durante su vida activa como maestro de obras, nunca amonestaba con acritud a sus peones: deshacía lo que consideraba mal o defectuosamente hecho, y lo volvía a realizar en su presencia: era su estilo…Ha enseñado y transmitido el oficio de la albañilería a muchos jóvenes, que después han triunfado y obtenido notables éxitos en este campo.
     Gracias, Emilio, por lo que has hecho y esperamos sigas haciendo… Sabes que cuentas con el aprecio, la gratitud y reconocimiento general del vecindario. Cuanto digo de ti —mejor, decimos—, no es un interesado gesto laudatorio, sino un acto de debida justicia. Y justicia es la virtud que consiste dar a cada uno lo que se merece…
¡SORPRESA Y CONSTERNACIÓN!
    Cuando hace unos días coloqué el punto final anterior, no podía sospechar sucediera lo que voy a indicar a continuación. Al lector que desconozca de antemano la noticia, le costará trabajo admitirla. A mí también, pero no es una alucinación: es, tristemente, una realidad… Envié este escrito a los editores de la revista ALMAZARA para su publicación en la misma. Aún no había entrado en prensa, cuando he tenido que retirarlo. Y ello porque algo tremendo e inesperado ha sucedido en tan corto espacio de tiempo, obligándome a convertir el punto final mencionado en un punto y aparte:
     EMILIO CAMACHO ha fallecido…Sí, sí. Como lo digo. Triste y sorpresivo, pero es la descarnada realidad. ¿Cómo podía imaginar yo cuando escribía el texto anterior que finalizaría como una página necrológica?
      Nos dejó para siempre en una tarde del 14 de abril del presente año. No pudo superar, pese a los rápidos y especializados cuidados médicos, el infarto agudo de miocardio que inesperadamente le sobrevino. Su fallecimiento no sólo sorprendió a su familia, esposa e hijos, sino también a todos sus amigos y vecinos. Nadie daba crédito a la mala noticia cuando ésta se difundió por la comarca… Para Anita, su esposa, y para sus hijos (Francisco, Emilio, Ana Mari y Lourdes) se ha ido un polo de amor, y para sus amigos y convecinos, una persona entrañable, un asesor desinteresado, un hombre cabal… No hay espacio suficiente en este artículo para resaltar las virtudes que fueron los pilares de su vida.
     Su sepelio, en el cementerio municipal de Periana, constituyó una verdadera manifestación de dolor. La aflicción más sincera se reflejaba en todos los rostros. Era muy grande el afecto que había sabido granjearse en vida. Su marcha definitiva deja tras sí una enorme sensación de vacío… Su adiós para siempre se va a notar entre propios y extraños. Se nos ha ido a todos el consejero sensato, el hombre juicioso, el profesional polifacético y de muchas aptitudes, siempre atento a la llamada del teléfono para resolver esos pequeños problemas domésticos que a casi todos nos surgen a diario, y que nadie como él sabía resolver con su probada pericia y sentido práctico de las cosas…
     Quiero manifestar, con la mayor sinceridad, que no he conocido muerte en esta localidad que haya sido tan profundamente sentida y lamentada por la generalidad de la gente como la de Emilio Camacho.
     Se ha ido sin poder leer cuanto sobre él expuse anteriormente, ni las ideas que me dio sobre la vida de su padre para que las recogiera en este escrito.
     Descanse en paz este hombre bueno. Y pidamos para él que recoja allá arriba los frutos de cuanto bien realizó en la tierra. El que mucho sembró, mucho cosechará… Dicen que el cielo se gana en el suelo…Si esto es así, ganado lo tiene…

5

LOLA, LA MUJER SERVICIAL Y RESPONSABLE

     Sería un olvido u omisión imperdonables por mi parte, pues es público y notorio cuanto voy a decir, no citar en este lugar la labor diaria, callada, silenciosa, y eficaz de nuestra vecina DOLORES GÓMEZ CAÑAMERO, La Lola.
     Esta mujer viene prestando, desde hace muchos años, un inestimable servicio, casi permanente, a la iglesia, realizando muchas labores y cuidados en beneficio de la misma, y todo ello, con desinterés, responsabilidad y la mejor de las disponibilidades. No cobra nada. Todo lo realiza, como decían los latinos, gratis et amore (desinteresadamente y con amor).
Ella cuida de la limpieza, lava los purificadores, ordena los objetos del culto, custodia las llaves, y sobre todo, está pendiente de que siempre brille la luz de la lámpara ante el SANTÍSIMO, tal como prescribe el Código de Derecho Canónico. Todo cuanto realiza en beneficio de la parroquia, lo hace con voluntad y con la garantía de su buen hacer. Es persona que goza de la mayor confianza tanto del párroco como de los fieles.
Y a veces, hasta da el toque de campanas avisando a los feligreses la hora de la misa… Cuando la veo afanarse en el cuidado de la iglesia, me viene inevitablemente a la mente la figura de otra mujer de Periana que dedicó sus mayores desvelos al templo de San Isidro: Eugenia Salazar, la Eugenia… También ésta mereció un monumento en su honor. Esperemos haya obtenido en el cielo, lo que no recibió en la tierra…
     Voy a citar una anécdota que pone de manifiesto los cuidados que Lola dedica a la iglesia y lo bien atendida y ornamentada que la tiene:
     Cuando hace unos años, siendo párroco de la misma el sacerdote don José Barroso Toledo, realizó la preceptiva visita pastoral a nuestra parroquia el entonces Obispo de la Diócesis, Don Antonio Dorado Soto, encontró la iglesia tan limpia y embellecida, que dijo durante su homilía: “Parece una capilla de monjas por lo bien cuidada y bonita que está…”. Y felicitó por ello a la persona responsable de la misma.


     También se encarga de que se efectúen las colectas, y todo ello, con la máxima fidelidad y control sobre las mismas. Los numerosos párrocos que a lo largo de los años se han ido sucediendo en la atención a las distintas necesidades pastorales de esta parroquia, han depositado en ella su más plena confianza, y mostrado a la misma, su gratitud, reconocimiento y respeto.
     Gracias, Lola, en nombres de todos los feligreses, por tu permanente entrega y dedicación al servicio de nuestro templo parroquial. Muchas personas como tú, dispuestas a colaborar y ayudar desinteresadamente a los demás, harían falta en el mundo para que éste fuera más fraternal, humano y habitable… Continúa así porque tus desvelos obtendrán algún día la recompensa a la que te haces acreedora por tu entrega diaria al servicio de nuestra Iglesia. El Señor siempre paga los servicios prestados a su casa y seguro que no olvidará los tuyos…

6

CECILIO VEGAS

     Recientemente se han colocado en la iglesia nuevas ventanas de aluminio y sus correspondientes vidrieras con los colores propios de todos los tiempos litúrgicos: verde, rojo, morado, blanco… Las anteriores estaban muy deterioradas por el paso del tiempo y su inevitable exposición al sol y la lluvia. Eran de madera y llevaban muchos años instaladas. Entonces nos acordamos del empresario malagueño —Cecilio Vegas Frías— dueño de CRISTALERÍA CECILIO, SA. Solicitamos su colaboración, y en pocos días tuvimos instaladas las ventanas, que han contribuido al ornato tanto exterior como interior del templo. No son muchas las iglesias de nuestro entorno que ofrecen vidrieras tan artísticas y modernas.     Por este motivo, y también por razones de justicia, quiero hacer una especial mención de este mondronense sobresaliente, residente ahora en Málaga, pero nacido en Mondrón el año 1951, en el seno de la familia integrada por el matrimonio José Vegas y Purificación Frías, del cual nacieron cinco hijos: Pura, Cecilio, Francisco (fallecido), Ramón y Juan Antonio.

     En este lugar pasó Cecilio su infancia y parte de la adolescencia. En la entonces escuelas unitarias de esta localidad realizó sus estudios primarios con notable aplicación y aprovechamiento. Ya desde la niñez se apreciaban en él cualidades intelectuales y aptitudes personales que después desarrollaría con admirable éxito. Nadie podía sospechar que aquel niño inquieto y de ojos vivarachos podría llegar tan lejos en el terreno de las finanzas. Ello prueba que no es necesario cursar especiales estudios sobre Economía para triunfar en este campo. Basta la especial intuición que él tiene en la materia para alcanzar los logros que ha conseguido. El talento natural prima y ha primado siempre sobre las demás cosas, lo que unido a la constancia y afanes diarios, posibilita el éxito… Y es que no dan los libros lo que la naturaleza niega… Existen capacidades innatas que sólo necesitan una oportunidad para desarrollar todas sus potencialidades. Este es el caso del hombre que hoy ocupa parte de nuestra página.
     Después se trasladaría a Málaga, lugar donde se estableció con su familia.
     De aquellas aulas salieron brillantes alumnos que han descollado en las más diversas actividades. Esto es sobradamente conocido de todos. Pero nadie como CECILIO ha alcanzado cotas tan altas en el campo empresarial. Su visión para los negocios ha sido y es extraordinaria. Este es el motivo por el cual irrumpió en el difícil terreno del empresariado con fuerza y solvencia.
     Es un hombre que se ha hecho a sí mismo con las armas de la constancia, el esfuerzo, la honradez, la perspicacia, la decisión y el ingenio. Nadie como él, nacido entre nosotros, ha llegado tan lejos en el campo de la Economía, hasta el punto de que pasa por ser uno de los primeros empresarios de nuestra ciudad de Málaga.
     Su primera ocupación laboral la tuvo — siendo un chaval— en una empresa malagueña dedicada a la construcción. Eran todavía los inicios del auge inmobiliario que se avecinaba. Comenzó como cobrador de letras y listero de la misma… Pero como era persona inteligente y observadora, en seguida percibió que podía aspirar a cosas mayores estableciéndose por su cuenta. Sus capacidades rebasaban los límites del trabajo que realizaba y esto estimuló sus expectativas… Su inequívoco olfato para los negocios le decía que se avecinaban tiempos de crecimiento y bonanza económica. Y acertó. Fue entonces cuando inició sus primeras incursiones en el mundo empresarial. Aquí comienza su carrera de éxitos económicos. Esta es, en síntesis, su trayectoria personal: de “listero” a creador de numerosos puestos de trabajo, de “cobrador de letras” a propietario de una Financiera…
     Actualmente posee también la titularidad, conjuntamente con sus dos hijos, del Grupo de Empresas “Cecilio”, radicado en Málaga. Cuanto expongo sobre su emporio económico es sólo la punta del iceberg —valga el tópico— de cuantas empresas posee. No digo más cosas porque el no quiere. La modestia y la humildad son algunas de sus muchas sus virtudes…

y 7

     Recojo estos datos para la historia local. Lo que no se escribe se diluye en el tiempo y se olvida conforme van desapareciendo las generaciones… Después nada podrá recuperarse por más empeño que se ponga en ello. Estamos obligados a legar a la posteridad de forma fidedigna cuanto sepamos del presente y del pasado más o menos inmediato. La mayor frustración del investigador o persona que desee, bien por curiosidad u oficio, indagar en los tiempos pretéritos, próximos o remotos, es carecer de datos fidedignos escritos que faciliten y fundamenten el objeto de sus investigaciones.
     En las poblaciones de cierta entidad o importancia suele haber un cronista que recoge por escrito todo aquello que merezca ser legado a la posteridad por su relevancia o interés, pero en las localidades pequeñas, como la nuestra, cualquier ciudadano puede desempeñar el papel de cronista. Basta para ello con sentir curiosidad y gusto por la historia. El cultivo de esta parcela no suele tener demasiado coste económico. Es suficiente la vocación.
     La carencia de estos cronistas se suple hoy, en parte, gracias a los espectaculares avances de los llamados medios sociales de comunicación… En el futuro nos será más fácil rastrear al pasado gracias a ellos. Por esto, es muy positivo colaborar, como si fuésemos fedatarios públicos, recogiendo cuantos hechos o sucesos sean dignos de conservarse y transmitirse para ser conocidos por las generaciones que nos sucedan. Un acontecimiento o evento por nimio que parezca hoy, puede ser de sumo interés mañana…A veces se aprende más volviendo la vista al pasado, que fijándola en el presente.

SEGUNDO PASCUAL TOLEDO
Enero  2013

Las próximas fiestas, en honor a San Fernando Rey, se celebran durante los días 30 y 31 de mayo y 1 de junio.


 LAS PRÓXIMAS FIESTAS PATRONALES EN HONOR A SAN FERNANDO REY SE CELEBRAN ESTE AÑO LOS DÍAS 30 Y 31 DE MAYO Y 1 DE JUNIO.

MAYORDOMOS DE SAN FERNANDO PARA EL AÑO 2014:

-ISMAEL MORENO TORREGROSA
-ISAAC RANEA LÓPEZ
-JAVIER ORTIZ
-EVA RANEA DÍAZ
-GUADALUPE RANEA DÍAZ
-BELÉN CUENCA MORENO
-JUAN ALBERTO LÓPEZ GARCÍA
-PATRICIA GÓMEZ RUIZ
-VERÓNICA JIMÉNEZ GALLEGO
-RUBÉN LÓPEZ GARCÍA

-LOS MAYORDOMOS DAMOS LAS GRACIAS A TODAS LA PERSONAS Y COMERCIOS QUE ESTÁN COLABORANDO PARA QUE SE PUEDAN CELEBRAR LAS FIESTAS DE MONDRÓN.

EN BREVE OS COMUNICARÉ LA PROGRAMACIÓN OFICIAL DE LAS FIESTAS.

martes, 16 de julio de 2013

Tragedia en Mondrón...

 MUERTE TRÁGICA DE UN ADOLESCENTE 

EN MONDRÓN

(en 1921)

CONSTERNACIÓN GENERAL EN LA BARRIADA
 CÓMO INFLUYÓ EN LA VIDA DEL CAUSANTE Y DE SU FAMILIA
(zozobras, escondites … y emigración en 1922)
LA RUPTURA DE UN IDILIO AMOROSO
(Isidro y María)

                                                1                                

   REFLEXIONES PRELIMINARES

   Desgraciadamente,  hoy  no nos impresionan tanto como debieran las muertes violentas, pues es raro el día en el que los medios de comunicación más diversos  dejan  de  ofrecernos   imágenes  impactantes  de muertes  fuera del ámbito natural: homicidios, asesinatos, suicidios, accidentes, inmolaciones, etc.  Pero no por  la frecuencia   casi cotidiana de los mismos y el realismo —a veces descarnado—  ofrecido por  los  más variados medios de comunicación, nuestra sensibilidad humana deja  de sentir   repugnancia y rechazo hacia los mismos.
   Su sola visión hiere nuestros más íntimos sentimientos y la repulsa surge espontáneamente aún en los corazones más insensibles al sufrimiento ajeno. La violencia, en ninguna de sus formas y circunstancias, es consustancial a la condición del  ser racional que es el hombre. No obstante, existe y seguirá existiendo por diversos motivos que no viene al caso analizar aquí.
    “El homo homini lupus” (el hombre es un lobo para el hombre), locución latina originaria de Plauto, referida al comportamiento y la relación  de los humanos entre sí, y popularizada después por Hobbes, es, en muchos casos, desgraciadamente cierta. Pero el hombre  no es un ser  intrínsecamente  perverso, carente de sentimientos humanitarios, como vistas las cosas superficialmente  pueda parecer, sino que lo  común es que  sienta cierta  proclividad hacia  el bien y la bondad…
    El contrapunto a esta conocida frase lo encontramos en el también latino Séneca:  “El hombre es algo sagrado para el hombre”. Estas dos frases, tan conocidas, no se contradicen: la segunda es la regla y la primera la excepción… El bien y el mal coexisten, pero en proporción desigual a favor del bien…Al menos esto creemos. Lo que suele suceder  es que las noticias relativas  al mal nos impactan más  y se propagan con más rapidez que las referidas al bien. Y  esto es así  por  el morbo o interés malsano que  solemos  sentir  por los aspectos más  negativos de ciertos hechos o situaciones que tan a menudo nos depara la vida.                                                          

 2

                       ASÍ OCURRIÓ EL TRISTE SUCESO                          
    El caso que voy a relatar, tras la introducción precedente,  con las consecuencias derivadas del mismo, no merece otra calificación que la de un desgraciado y fortuito accidente que causó la muerte de  un inocente, traumatizó psicológicamente a otro no menos inocente que el fallecido,  y llenó de dolor a dos familias, muy queridas entre los vecinos, trastocando sus vidas, rompiendo lazos de amistad y buena  vecindad, enrareciendo el ambiente local y cortando de raíz un idilio amoroso, que más adelante  comentaré con  detalle. El  triste  y lamentable  suceso —aún presente en la memoria colectiva—  se produjo de la  manera más inesperada y sorpresiva: 
    Dos chavales, Manuel  Bueno López y  Rafael López Pascual, amigos y compañeros de juegos desde la infancia, probablemente emparentados entre sí, — nótese la coincidencia del apellido López— ambos en la etapa más bella de la vida,  con la candidez y la impremeditación propias de la misma, hijos de padres bien avenidos y con  excelentes relaciones de buena vecindad, guardaban ganado —cerdos en este caso— en una pequeña parcela de tierra situada en la parte sur de la barriada de Mondrón, lugar conocido  hoy como “Haza de los  Moros”.



Hogar de la familia Bueno-López
     La custodia y pastoreo del  ganado por los niños y jóvenes  era habitual en el medio rural  de aquellos tiempos. Porquerizos, cabreros y pastores eran las ocupaciones más usuales. Las precariedades de toda índole y la pobreza  casi  generalizada   de la época, hacía necesario  que todos los miembros de las familias rurales coadyuvaran, de acuerdo con su edad y capacidades, a sacar la economía familiar adelante, cosa nada fácil en el campesinado de los tiempos en los que situamos este luctuoso suceso.
     En aquellas calendas, el pan de cada día se amasaba, en la mayoría de los hogares, con sudores, escaseces y, cuando no,  privaciones  de toda índole. Ni había ni se conocían en la comarca otras posibilidades de progreso y bienestar... Los  horizontes eran muy reducidos y las esperanzas de mejora social, casi nulas. Era otra vida. Curiosamente, tampoco se anhelaba  mucho más…Existía cierto conformismo con lo que se poseía. Y es que, como es sabido, no se ama ni  apetece lo que no se conoce… Esta era la mentalidad que imperaba entonces, y  de acuerdo con ella, vivía la gente. Si  fuera factible hacer   una  retrospectiva  sobre este modo de vida, con sus carencias e incomodidades, seguro que despertaría en nuestro interior  sentimientos de conmiseración más que de otra cosa. Pero nos equivocaríamos si pensáramos así: ellos no se sentían menos felices que nosotros ahora con  las  mayores comodidades y  confort que tenemos a nuestro alcance. Diría más, aunque pueda parecer una hipérbole: vivían su pequeño mundo con menos angustias y zozobras  que nosotros  en la actualidad… Doy fe de ello porque, por razones obvias,  he conocido  ambas épocas. La psicología humana es más compleja de lo que cabe imaginar…A veces sentimos conmiseración por quien tal vez sea más feliz que nosotros mismos.
      En este ambiente vivían  ambos, Manuel y Rafael. Sus vidas discurrían paralelas con la monotonía y normalidad propias de todos los chicos que vivían en el medio rural de entonces: juegos (pídola, billalda, tirar del palo,   caza de pájaros con perchas o liria, lanzar piedras con la honda o tirachinas,  busca de nidos para enjaular pájaros…), ayuda en las labores agrícolas, algunas horas de enseñanza—a veces  recibida en los propios domicilios—mucha disciplina, no exenta de autoritarismo por parte de los padres, etc. Era el denominador común  en  los tiempos que corrían.  No se solían  fijar mayores metas a alcanzar ni  excesivos deseos de promoción. Esto era lógico porque su medio ambiente era muy reducido y  la generalidad de las personas desconocían cuanto existía más allá de su terruño, que por otra parte, no  sería  mucho mejor de  cuanto tenían en el suyo propio. Las fronteras de  un mundo mejor estaban muy alejadas tanto en el espacio  como en el tiempo.  Para concienciarnos bien de ello, retrasemos imaginariamente las manecillas del reloj   un siglo, y observaremos algo parecido  a un  páramo desolado…  
     Y la mala fortuna  quiso depararle a ambos  un día funesto  y desventurado, y digo ambos, porque lo acaecido  fue  muy triste tanto para el uno como para el otro chico, aunque, obviamente, más trágico para   Rafael y su familia que para Manuel.
    Era bastante habitual  entre los niños  jugar a lanzarse  piedras con la mano o  piedrecitas  con el tirachinas, como podemos observar  en la película Saeta del Ruiseñor (1957), rodada precisamente en una localidad no muy alejada de   la nuestra… A veces también se divertían haciendo  puntería  sobre algún objeto, a modo de diana, colocado a distancia o, simplemente,  utilizaban estas  piedras para  controlar al ganado e impedir que se desmandara. Este control ganadero se hacía a mano, y a veces, con la clásica honda. En ocasiones  competían en  demostrar  sus habilidades y destrezas en el manejo de  la misma... Estas hondas las solían trenzar  con  pita o esparto, y las  forraban de cuero, a veces artísticamente, con la  perfección  y habilidad  propias que se  adquiriría  en  una  clase de  manualidades.      
     Bien jugando entre sí o lanzando una de estas piedras  al ganado, probablemente a mano — y tal vez de mayor tamaño que el usual –ésta  desvió su trayectoria e impactó en el hueso occipital de  Rafael, y  cayó fulminado al suelo, muriendo al instante.  Pero sea como fuere, el resultado final no pudo ser más nefasto y desgraciado… Cuesta  imaginar cómo una piedra tan poco voluminosa  produjo tan trágicas y dolorosas  consecuencias.
    El parte médico —localizado por el que esto escribe— dice literalmente que “falleció por fractura  del  occipital”… No añade más, aparte  del día y la hora del suceso,  que cito más abajo.   
   Y como  intento  ser lo más exhaustivo posible cuando relato algún  hecho,  he consultado el caso  con  un eminente neurólogo e investigador de la Universidad de Texas— a quien me unen  especiales  vínculos—y  me dice lo siguiente sobre la posible causa final de la muerte de este chico:
 "En contra de lo que se suele creer, la muerte súbita o en pocos minutos por impacto en la cabeza se debe, según se piensa hoy, casi siempre a parada o arritmia cardíaca provocados por torsión leve, pero repentina, de la base del tronco del encéfalo, que no causa mayores consecuencias más allá de alguna pequeña hemorragia en esa zona, pero que paraliza los centros nerviosos que influyen sobre el latido cardíaco y la presión arterial. Por motivos obvios, no hay demostración inequívoca de este fenómeno en el hombre, sino datos anecdóticos que lo apoyan. La experimentación en animales no siempre resuelve este tipo de cuestión humana."
     Como fácilmente puede colegirse de la opinión anterior, un caso de mala suerte… Este  informe arroja un poco de más luz sobre lo ocurrido, pues a través del tiempo se han emitido no pocos juicios o  relatos  muy alejados de la realidad. Cuanto cito fue, con toda probabilidad, la causa inmediata del fallecimiento.
   Manuel pensó que se había  hecho el muerto para asustarlo… Se acercó a él despavorido, gritando angustiado:
           "¡No te  hagas el muerto para asustarme! ¡Levántate! ¡No finjas más!"   
    Incluso, se cuenta, cogió unos higos de una cercana higuera —aún  existe ésta— y se los restregó por la cara pensando de este modo, vana ilusión, en continuar el juego… No podía imaginar ni aceptar lo sucedido, que, tristemente, fue la  peor de cuantas posibilidades existían: Rafael, su amigo,  estaba muerto…   
     Rafael había nacido, según certificación oficial, en  1907, un 10 de marzo. La muerte se produjo a las  diez  horas del día 17 de septiembre de 1921, como  se expresa también en  el ya citado documento. Contaba,  por tanto, con  algo más de 14 años. El otoño estacional estaba  a punto de comenzar, pero la primavera de su vida  se acabó prematuramente, sin retorno,  en los días finales de un malhadado verano…
    Manuel vino a este mundo, en Mondrón,  el 8 de febrero de 1912. Algo más de 5 años diferían sus edades. Murió  en Buenos Aires en  1987. Tenía  75 años.
     No ha sido este el primer caso en el que un pequeño impacto en el hueso  occipital, ocasiona la muerte  instantánea  de una persona. Externamente sólo se le pudo apreciar una pequeña “picadura”, pero tras ella estaba la fractura y la afectación grave de  una  parte  muy   sensible del cerebro.  
   Manuel, cuando tuvo conciencia de lo realmente ocurrido, huyó despavorido, tal vez gritando aterrorizado, presa del miedo y temor propios de la tremenda  situación en que inesperadamente se encontraba. No es difícil imaginar el estado anímico del muchacho en aquel doloroso trance,  y la angustia que sentiría tras  percatarse de la gravedad de lo sucedido. Nos bastarían sólo  unos segundos de empatía  para comprender los tristes  momentos que viviría… 
     Emprendió la huida, corriendo,  hacia el cercano  río de Sábar. Allí se ocultó entre los tarajes y cañaverales del mismo, lugar donde  fue localizado poco después por familiares y convecinos  que salieron en su busca.   La solidaridad y cercanía del vecindario con ambas  familias  fue  total  desde que se conoció la  noticia, consolando y mostrando su apoyo a la una y a la  otra en tan distintas y contrapuestas  situaciones… El dolor de cada una sería cualitativamente diferente, pero penetrante y vivo en ambas. Y  todo tuvo su origen en  un acto irreflexivo, espontáneo y exento de  intencionalidad —no digamos de alevosía— entre dos  amigos que  tal vez jugaban   casi a  lo único que sabían…

3

             LA PERIPECIA HUMANA  DE   MANUEL Y SU FAMILIA          
       Cuando pasaron los primeros momentos del doloroso  accidente, entraron en acción  las autoridades judiciales. Es sabido que un menor no tiene responsabilidad penal haga lo que haga, sea como sea y dondequiera que ocurra el hecho. Antes era sí y ahora también. No obstante, preguntaron al padre del   fallecido, José López, apodado Perdiga, qué  pedía para el otro chico. Y contestó lacónicamente:
                                      Sólo una cosa: no verlo más…. 

                                        
                                                                  José López, padre del niño Rafael
    Los padres de Manuel se llamaban José Bueno y María López. Tenían  dos hijos más: Antonio y María.
     Tras el suceso comienza un verdadero drama para ambas  familias: la del  fallecido, por el dolor de  la  irreparable pérdida  del hijo  desaparecido en tan trágicas circunstancias, y la de Manuel, tanto por el sentimiento de la muerte involuntariamente causada por el suyo como por la peripecia humana que en lo sucesivo  habían de vivir todos sus miembros. No otra cosa que  un cúmulo de sufrimientos y adversidades: emigración, adaptación a una nueva vida,  abandono de vivienda, enseres y propiedades, nostalgia de su tierra sentida desde un país tan lejano, ruptura de lazos   sentimentales, etc. Esta última consecuencia la  explicaré un poco más adelante, en este mismo lugar, pero en otro contexto, pues merece  ser comentada con más detalle.
     Desde luego, cuesta  imaginar cómo una piedrecita  de tan pequeñas dimensiones,  pudo ser  origen y causa de tan funestos e inimaginables  efectos…   
    Como la familia de Manuel temía por la integridad física de su hijo en un  ámbito tan reducido como era una  aldea, lo tuvieron oculto en diversos lugares para evitar ser localizado: bajo la cama familiar, en un troje para guardar grano,  en los maizales de los alrededores, y también  en el hueco del tronco de un añoso olivo (véase la fotografía del mismo),  localizado en las cercanías de Mondrón en el lugar conocido como Olivar de Chiquete,  que todos conocen e identifican como  el olivo del escondite… En la oquedad de su viejo, cavernoso y retorcido tronco—con varios siglos de existencia—, se ocultaba  Manuel  durante el día. Por las noches, su familia, a hurtadillas,  le suministraba los alimentos necesarios.



Olivo donde se escondía Manuel
      Y así, de escondrijo en escondrijo, cambiando de sitio, de sobresalto en sobresalto,  con la angustia y el temor por compañía,  pasó algún tiempo hasta que sus padres tomaron  la  dolorosa  decisión de desarraigarse  del  entorno donde nacieron y pasaron la mayor parte de sus vidas, para emigrar allende los mares, a las lejanas y desconocidas tierras hispanoamericanas, y evitar  así zozobras y posibles enfrentamientos, no descartables en el reducido ámbito de una aldea donde diariamente habían de convivir los unos y los otros…
     Se rumoreaba  que el hermano mayor del fallecido, José, intentó capturar al muchacho, y que estuvo a punto de conseguirlo, mientras éste se ocultaba en la espesura de un cercano  maizal…
  Debe ser muy triste tener que  vivir escondido por la comisión de un acto de consecuencias no deseadas e imprevistas, y sobre todo, cargar de por vida con  un sambenito inmerecido… En las poblaciones pequeñas, como era la nuestra, la estigmatización por actos de esta naturaleza  alcanzaba  no sólo al autor, sino que, a veces,  afectaba  a toda la familia. Esta era la mentalidad imperante  hace casi un siglo.  Por ello, pusieron rumbo a la República Argentina.  Y  en este país hermano comenzaron una nueva vida, pero siempre con la nostalgia —mezcla de melancolía y dolor— de su tierra, pues eran muchas las vivencias, recuerdos y raíces que se dejaban atrás…También no pocos deudos y amigos.
       Me cuentan que, primeramente, emigró el cabeza de familia para planificar la llegada de los restantes componentes de la misma. Después, en 1922, iría la familia al completo...
    Aquí quedó un  anciano miembro, apodado “Prevenío”, vendedor ambulante de pescado, que finalmente optó también por marcharse de  España para reunirse y recibir el calor de los suyos.
     Debo decir, a modo de inciso, que Argentina era en aquellos tiempos país de inmigración, muy  próspero y acogedor. Gozaba de unas riquezas incalculables, en muchos casos, sin explotar. Fueron muy numerosos los españoles — generalmente conocidos  como “gallegos”—  los que arribaron a  sus costas buscando mejor fortuna, y la verdad es que  pocas veces quedaron defraudados. La  prosperidad económica de estas tierras  sería una de las pocas cosas a su favor con las que contaría  esta familia, aparte  de la existencia de un  idioma común.



Foto familiar hecha en Argentina, Manuel (con el sombrero),
María, su madre y  su tio Antonio
      ¿Cuál fue el devenir personal de Manuel tras la emigración? Según las informaciones que poseo, falleció en la ancianidad, tal vez  pensando  en su pasado, presa de luctuosos recuerdos  de  algo sucedido fortuitamente, sin malicia y ninguna  culpabilidad por su parte.
    Nos dicen los moralistas que no existe  culpa  si la voluntariedad no acompaña  al acto… Este era el caso. Una nieta suya, persona muy amable —con quien he contactado en  dos  ocasiones—, me dice en un  correo electrónico:
           "Mis abuelos vivían en Buenos Aires y yo soy de Mendoza. Vivían  con mi madre y mi hermano, aquí eso está a unos 1000 km de Buenos Aires, es en  la frontera con Chile.  Mi abuelo vino pocas veces por acá siempre por trabajo. El se hizo criador de caballos de polo. Sabes era excelente con eso, sabía mucho de caballos. Era un hombre con un humor precioso, lo he amado mucho y además siento que me acompaña. Como verás es alguien muy cercano a pesar de que vivíamos lejos."
      El llamado Polo Argentino (polo a caballo) –valga mi apostilla—  tuvo y tiene    un  desarrollo excepcional en aquellas tierras,  tanto  por el arte  y  perfección  con que  se practica como por  la  importancia económica del mismo.

4

         LA EMIGRACIÓN: AMORES  FRUSTRADOS  DE  ISIDRO Y MARÍA
   Aquí, en una pequeña población denominada CORONEL CHARLONE, situada al noroeste de la provincia de Buenos Aires, de unos 1.520 habitantes en la actualidad, con actividades productivas agrícolas y ganaderas, se estableció la familia de Manuel, no sin  dejar de sentir en su corazón la nostalgia de su inolvidable Mondrón, nostalgia heredada, incluso,  por algunos sucesores como si la llevaran impresa en su código genético…
      Y tal vez por eso, cuando algún  descendiente de aquellos primeros emigrantes viene a España, la primera recomendación que  recibe de ellos es  ésta:
           "¡No te vengas sin visitar Mondrón!"
    Secundando este deseo, nos visitó recientemente  Valeria Rivas Bueno, nieta de Manuel.  Recorrió las calles de la localidad para conocer la  casa donde habitaron sus antepasados, ante la cual—me refiere el acompañante— “derramó algunas lágrimas”… y lamentó la causa  que motivó  la emigración.



Valeria Rivas Bueno (nieta de Manuel) representando una obra teatral
      Desde hacía varios años, bastantes antes de este triste suceso, una hermana de Manuel, María, estaba ennoviada con Isidro Sánchez Carnero, joven serio, bien preparado y muy considerado enla localidad. Seganaba  la vida como agricultor — poseía una pequeña explotación—, actividad de escasa rentabilidad, tanto ayer como hoy, en zonas de minifundismo. Pero  él  complementaba sus escasos ingresos con los que obtenía como “maestro itinerante” o de “campo”, como también eran  conocidos estos enseñantes.
     Ella, María, era  una  moza  encantadora y  muy admirada  en  la  comarca.  Además de una mujer de singular belleza, dicen cuantos la conocieron  en persona, que poseía los  naturales encantos femeninos de la simpatía, la dulzura y la gracia  de las mujeres de nuestra tierra… La fotografía que inserto —hecha recién  llegada  a  Argentina,  y enviada  a Isidro—  ponen  de  manifiesto  cuanto digo de sus atractivos personales.

   

                                              María Bueno López (Octubre de 1922)


    Era público y notorio que se amaban mutuamente con la entrega  y  sinceridad de los amores de antaño. Una de las notas  características de  estos amores era la fidelidad… El dicho popular de que  “obras son amores y no buenas razones”, lo pusieron ellos de manifiesto, sobre todo Isidro, como veremos después. Este noviazgo  fue uno de los más conocidos y comentados  de nuestra  comarca,   y tuvo  los ingredientes característicos de  una apasionada novela de amor,  con matices románticos más propios de épocas  lejanas   que  de los tiempos que corrían, y  no digamos, de los actuales…

                                                            5         

                      EL  EMBARQUE: ESCENA EN EL PUERTO…
      Cuando la familia tomó la decisión de emigrar, los novios  temieron lógicamente por su separación. Isidro pensó entonces unirse también a María y cruzar  el Atlántico junto a ella y sus familiares para no separarse de la misma. Con los preceptivos pasaportes en regla, se dirigieron todos  al punto de partida, es decir, al puerto marítimo de Málaga, no sin derramar las inevitables lágrimas de despedida, propias   en estos casos…



            Isidro Sánchez Carnero       
                                  
        Muchas personas sienten la nostalgia de su tierra, incluso antes de partir de ella. Pero una  vez se ha producido la casi siempre irreversible  marcha, el emigrante vive del recuerdo, no pocas veces mezclado con  el dolorido sentir por  cuanto perdieron: su casa, sus amigos, el entorno donde se desenvolvía su vida, los años de su infancia y todo un cúmulo de vivencias que quedan atrás, pero que no dejan  de acompañarlo  adondequiera que vaya, sobre todo, si la emigración, como en este caso, es forzada e impuesta por la adversidad y la desgracia. La soledad suele ser su inseparable compañera aunque habiten en populosas ciudades—solos entre multitudes—,  por más que el conocimiento del idioma les  favorezca, como en este caso. Olvidar una vida  y   empezar otra nueva, cuesta mucho…Al menos esto dicen los que  han  vivido  semejante experiencia. En España, la emigración ha sido casi una constante histórica en todas las épocas, aunque las causas que la motivaron no siempre fueron las mismas.

María Bueno López
      De cuantas personas  de  esta  familia  partieron  en aquella ocasión, ninguna  regresó a  Mondrón. Solamente algunos descendientes volverían a la tierra de sus antepasados, como  digo  en otro lugar de este mismo artículo. Pero sí se comunicaban  epistolarmente con  sus  amistades. Ahora  lo hacen  vía telefónica y por Internet.



María del Pilar Martina, hija de María (con su esposo)
    Tal es el caso de María del Pilar Martini, hija de María, amable y encantadora como dicen era su madre. Nos  visitó también hace unos años con su marido, y estuvo entre nosotros varios días. Ella me ha facilitado datos y fotografías de los primeros tiempos  de su familia en Argentina, por lo cual, públicamente, le reitero mi gratitud.Sobre su madre, me dice en sendos  correos  electrónicos:
    Estimado Pascual:
   He leído todo lo que me has escrito. Yo conocía la historia de mi tío, pero no la de mi madre.

 He llorado toda la tarde pensando lo que habrán sufrido ambos —
se refiere al noviazgo de  Isidro  con María—. Ella nunca nos contó nada. Sería por respeto a mi padre, que era un hombre muy bueno y fueron muy felices...

Un abrazo para todos
Y en  otro,  escribe:
Estimado Pascual:

     He recibido todo lo que me has mandado. No dejo de emocionarme y de agradecerte el haber conocido esa historia, muy triste, por cierto. Bueno es la vida y a todos nos toca tener alguna experiencia desagradable, pero también hay cosas que nos hacen felices.

  Debo reconocer que eres una persona muy bien preparada, tal vez seas escritor, está todo muy bien redactado. Yo leo bastante todo lo que puedo, pero reconozco que tengo algunas faltas de ortografía. Tengo que ejercitarme con los puntos y las comas.

 Cualquier dato que necesites no tienes más que pedírmelo.

 Un abrazo grande para ti, Lola y Carmen, la sobrina de Isidro, a quien conocí y por ella pude enterarme de esa historia, pero no con los detalles que tú me cuentas.

Un abrazo.
        Pero volviendo  a la centralidad del tema, decidido  Isidro a embarcar con María, con  el pertinente  pasaporte en regla, aparece su padre —llamado también como él, Isidro Sánchez— en el puerto de embarque: iba  dispuesto a impedir la marcha de su único hijo varón. No quería perderlo tal vez para siempre. Y tras larga conversación con el mismo, sus dotes persuasivas, acompañadas de  súplicas y bastantes  lágrimas,  no exentas  del autoritarismo propio de la época, hicieron reflexionar a Isidro  hasta  doblegar su voluntad, consiguiendo que  desistiera de su proyecto  de  partir  junto María.  Difícil dilema el  suyo... Dicen que  lloró,  y María,  no menos, ante este  último adiós  en vida…



Vivienda de Isidro Sánchez en Mondrón
      Es fácil imaginar  los sentimientos que experimentarían  ambos novios tras la forzada  — y previsiblemente definitiva —  separación. En la actualidad las distancias se han  acortado  de forma increíble, pero en aquellos lejanos  tiempos sólo la travesía en barco era posible. Y  ésta se lograba tras algo más de  de dos semanas de navegación  mediante un  costoso  pasaje, prohibitivo para  las  familias de economía modesta, como eran la mayoría de aquel  entorno… La correspondencia postal se ofrecía  casi como  el único medio de comunicación. Cuantas innovaciones vendrían después en este campo con el  paso de los años, eran entonces impensables…


                                                                    Carta de María a Isidro



     El  popular   Valderrama, aunque ya nacido, no  tenía edad de componer y cantar su  conocida copla El emigrante, pero  esta familia seguro que ya la presentía:
 Cuando salí de mi tierra
 volví la cara llorando
porque lo que más quería
atrás me lo iba dejando.
     Y esta joven, María, se dejaba atrás no sólo a su tierra, sino lo que tal vez más quería: a Isidro, su novio, a quien  amaba y con quien tenía proyectado   contraer matrimonio  en breve.                       

                                                            6                               

          LA FIDELIDAD DE ISIDRO: LA CONSTANCIA EN EL AMOR       
     Isidro fue fiel a su primer amor. Obras son amores… El convivía con sus padres, impartía clases de enseñanza primaria en  cortijos y aldeas, deambulando por veredas y caminos a veces intransitables, con su carpeta bajo el brazo... Aparentemente llevaba una vida   normal. Pero en el hondón de su alma, en su pensamiento y en su corazón,  llevaba como clavada la imagen de María…No  se refiere por aquí  otro caso de fidelidad en el amor como el de este hombre. En mi juventud llegué a conversar mucho con él,  y  conocí en profundidad sus interioridades. Vivía con una sobrina suya, Carmen. Curiosa coincidencia: el marido de Carmen, Antonio López, era hermano de Rafael, el chico fallecido…
    No obstante,   él se acordaría    del refrán  que dice: la mancha de la mora con otra verde quita. Y decidió probar suerte  con un nuevo amor, quizá     para ver si podía  sustituir y olvidar  el primero…
    Buscando y escudriñando en  los papeles de Isidro —cuidadosamente custodiados ahora por una resobrina del mismo— encontré la fotografía de la chica con la cual se ennovió. Era de un conocido e importante  pueblo de la provincia, y se hallaba  transitoriamente en nuestra comarca pasando unos días junto a un tío suyo que a la sazón trabajaba, como maestro de obras, en  la carretera, concretamente en la construcción del actual puente sobre río de Sábar. En esta pedanía de Alfarnatejo la conoció Isidro cuando  impartía clases como maestro de campo.   
    Como puede  apreciarse en la foto que he encontrado dedicada a él —cito dedicatoria, pero no la  imagen, pues sería una indelicadeza hacerlo —, era también   mujer elegante, alta,  delgada, de  fino  rostro, atractiva y, al parecer, muy joven… La contemplación de la misma  evidencia una cosa: Isidro tenía buen gusto para  la elección de   las mujeres…
      Escrito al dorso, se lee:
      Te dedico este pequeño recuerdo como prueba de nuestro amor.
                                                                                                   A. P.
      Gozaba ella – refieren —  de una singular  simpatía. Su cara así lo delata. La  relación con Isidro  fue más bien efímera, pues el noviazgo  se rompió al poco tiempo de su inicio. ¿Por qué? No lo sé. Sería imposible averiguarlo. Pero decían las  expertas en  artes celestinescas, —en nuestra tierra siempre las hubo—, que la ruptura tuvo mucho que   ver  con el  imborrable  recuerdo de otra mujer  que emigró forzada por circunstancias adversas a  tierras lejanas, y  que  se interponía  entre ambos.  Y es que  la sombra de María era tan alargada, que desde la populosa  Buenos Aires  alcanzaba   hasta el  modesto  Mondrón…
     De  la mujer de este segundo amor   he sabido que  casó, tuvo dos hijos, y enviudó muy joven, según información facilitada por un  conocido   suyo.  Deduzco de cuanto me  informan que tampoco  la fortuna   la favoreció demasiado en la vida…
      Isidro, por su parte,  vivió célibe y célibe murió…No era hombre de carácter   tornadizo. La volubilidad o inconstancia  nunca fue un defecto suyo. Pero  al  repasar los capítulos  de  su biografía amorosa  se evidencia una cosa : Cupido — el dios  mitológico del amor—,  fue  poco benévolo  con él, pues  no permitió que  culminaran, por unas  u  otras  razones , ninguno  de sus dos  proyectos amorosos. Tal vez la soltería fuera  su hado o sino decretado por los dioses del amor…Al menos eso parece.
    Hombres de estas convicciones  y probadas fidelidades no  eran demasiado comunes ni antes ni lo son  ahora…El caso, con aromas  novelescos, más parece sacado  de la literatura  romántica que de la vida real…
   Tras la marcha hubo algún cruce epistolar entre María e Isidro, como prueba la misiva que incluyo en este artículo. El texto, manuscrito, bastante deteriorado, encontrado por mí entre los ya mencionados papeles, pone de manifiesto que también la huella del amor  seguía indeleble en el corazón de María, lo cual no obsta, para que pasado el tiempo, contrajera matrimonio con un argentino. … Resulta  comprensible que intentara comenzar una nueva vida… Era normal que  sucediera y así  lo hizo.   
       Isidro  falleció el 28 de octubre de 1977,  y María, el 24 de agosto de 1984.  El contaba   82 años, y ella,  80.  En síntesis: dos vidas paralelas en el sentir amoroso llamadas a converger en  ese  punto común  que es  el matrimonio, pero que un  desdichado   suceso las separó para siempre…
    Cuando  veía caminar a este hombre, acaso  ensimismado por  los  sentimientos y recuerdos que  lo  embargaban, acudían  inevitablemente a mi  mente los conocidos versos de Lope:
        A mis soledades voy, — de mis soledades vengo, —porque para andar
Conmigo — me bastan  mis pensamientos.
       Y yo, que conocía desde hacía  tiempo el capítulo amoroso de su biografía, enseguida  adivinaba la ausencia que  provocaba   su soledad  y el objeto de sus pensamientos: una mujer, María Bueno…
      Como refiero  más arriba, mantuve cierta relación  de amistad  con Isidro. Vivíamos  muy cerca el uno del otro, y solíamos conversar de vez en cuando. Confiaba mucho en mí, para con quien tuvo muchas deferencias.  Era persona de complexión robusta —lo apodaban por ello Isidro El Gordo— poco locuaz  y  más ensimismado  que  extravertido… Se mostraba algo adusto   y hermético,  no  demasiado  proclive a desvelar nada  de  su pasado y menos sus intimidades. No obstante,  gozaba de mucha estima y respeto en la localidad.
  En ocasiones, era solicitado  por sus convecinos para que intermediara en algunos conflictos personales no infrecuentes en un vecindario como éste.… Hacía los oficios  de lo que entonces  se llamaba   “un hombre bueno”.  Él  colaboraba con gusto, y en general, con acierto. A pesar de su adustez, a veces se mostraba jocoso…Voy a citar un solo caso, pidiendo disculpas al lector por la divagación:
    Un matrimonio  llegó a la separación por la flagrante infidelidad de la esposa. Isidro medió  para  reconciliar a ambos cónyuges. Su intermediación en los más diversos asuntos solía ser muy efectiva, por lo que  era requerido con frecuencia para menesteres como éste. El marido burlado se mostraba muy reacio a  reanudar la convivencia, y manifestó al mediador ante la  reiterada insistencia del mismo:
          —Isidro, convivir otra vez con esa mujer  es cosa muy dura de tragar…
        Y éste le dice  socarronamente: 
           —Hombre, ahí te lo vas “tragandillo” poco a poco, como puedas,  aunque sea   sorbito a sorbito…
       Y sorbito a sorbito,  o de una vez, logró  nuevamente la unión conyugal…
     Sus  confidencias  personales se las hacía  a su sobrina Carmen, a quien quería, como digo  antes, más que como  sobrina como a una  verdadera  hija… Ella lo veneraba también como a un padre. Esta mujer era conocida en la localidad como “Carmen de Isidro”… Al final de sus días —murió en casa de la misma—, la declaró heredera universal  de todos sus bienes…                     
                                                                  SEGUNDO PASCUAL TOLEDO
                                                                             Febrero, 2013.