domingo, 25 de mayo de 2014
Fiestas en Mondrón San Fernando 2014.
LOS PRÓXIMOS DÍAS 30, 31 Y 1 DE JUNIO SE CELEBRA EN MONDRÓN LA FESTIVIDAD DE SAN FERNANDO REY.
SU PROGRAMACIÓN OFICIAL ES LA SIGUIENTE:
VIERNES 30 DE MAYO
12:00 HORAS SOLEMNE MISA EN HONOR A NUESTRO PATRÓN SAN FERNANDO REY ACOMPAÑADOS DEL CORO ROCIERO "CAMINO DE OLIVARES" OFICIADA POR NUESTRO PÁRROCO D. SERGIU-ALIN PAL.
ELECCIÓN DE LOS MAYORDOMOS 2015.
14:00 HORAS DEGUSTACIÓN DE EMBUTIDOS CEDIDOS POR SUPERMERCADO PILI Y CARLOS DE MONDRÓN CON LA COMPAÑÍA DEL CORO ROCIERO "CAMINO DE OLIVARES".
16:00 HORAS TORNEO DE FUTBOLIN, PREMIADO CON UNA BOTELLA DE WISKY PARA LOS GANADORES.
19:00 HORAS SALIDA DE LA PROCESIÓN QUE RECORRERÁ LAS PRINCIPALES CALLES DE MONDRÓN ACOMPAÑADOS DE LA BANDA MUNICIPAL DE MÚSICA DE PERIANA.
TRAS LA PROCESIÓN FUEGOS ARTIFICIALES Y DISPAROS DE COHETES QUE ANUNCIARÁN EL COMIENZO DE LAS FIESTAS.
00:00 HORAS ACTUACIÓN DE LA ORQUESTA VELADA QUE NOS ACOMPAÑARAN HASTA QUE EL CUERPO AGUANTE.
01:00 HORAS SHOW DE MAGIA EN DIRECTO PARA AMENIZAR LA VELADA.
ELECCIÓN DE LA REINA DE LAS FIESTAS Y SUS DAMAS DE HONOR.
SÁBADO 31 DE MAYO
12:00 HORAS FIESTA INFANTIL A CARGO DEL DÚO CHUPA-CHUPS Y PIRULETA.
14:00 HORAS DEGUSTACIÓN DE EMBUTIDOS CEDIDOS POR FRANCISCO JAVIER Y MARÍA TERESA.
18:00 HORAS FIESTA DE LA TERCERA EDAD CON LA ACTUACIÓN DE LOS GRUPOS DE BAILE DE ABRAHAM ORTÍZ.
ELECCIÓN DE LA REINA Y SUS DAMAS DE HONOR.
20:00 HORAS CARRERA DE CINTAS A BICI Y MOTO.
23:00 HORAS APERTURA DE LA CASETA OFICIAL CON EL TRIO ANDALUCÍA Y LA ORQUESTA VELADA.
DOMINGO 1 DE JUNIO
13:00 HORAS ACTUACIÓN DEL GRUPO DE BAILE ARRAIGO Y SENTÍO DE BEGOÑA PORTILLO.
14:00 HORAS DÍA ROMERO CON DEGUSTACIÓN DE PAELLA DEL GRAN CHEF PACO EL COLORÍN.
17:00 HORAS FIESTA DE LA ESPUMA EN EL RECINTO FERIAL.
21:00 HORAS TRACA FINAL ANUNCIANDO EL FINAL DE LAS FIESTAS.
lunes, 12 de mayo de 2014
Personas que dejan huella. El templo de San Fernando Rey de Mondrón.
EL TEMPLO DE SAN FERNANDO REY DE MONDRÓN
(Cooperadores)
y
PERSONAS QUE DEJAN HUELLA
1
LOS PRIMEROS PASOS
La parroquia de San Fernando Rey, de Mondrón, se
creó el 21 de septiembre de 1945- fecha de su erección canónica- por el
entonces Obispo de la Diócesis de Málaga, Don Balbino Santos y Olivera, según
consta en la lápida colocada en el interior de la iglesia.
Una vez firmada la preceptiva erección canónica de
la parroquia, se hacía necesaria la construcción del templo. En esta tarea
colaboraron todos los vecinos de las barriadas de Mondrón y Vilo, con
aportaciones en metálico, trabajo, materiales diversos, etc., cada cual según
sus posibilidades personales y económicas, pero todos ellos con una disposición
y entusiasmo dignos del mayor elogio y reconocimiento. El mérito fue mayor si
tenemos en cuenta la crisis económica y social que vivía España en los años
cuarenta, años de posguerra, de infausta memoria para todos, tiempos de miseria
y penuria de toda índole, con secuelas diversas en la vida y el recuerdo de
mucha gente…
Construida la estructura del edificio con su
techumbre, paso a paso y con los sacrificios y sudores antes apuntados,
faltaban muchas cosas pendientes para que fuera posible la celebración del
culto en la misma.
Mientras se culminaban las obras, los primeros actos
litúrgicos (misas, bodas, bautismos, comuniones…), tenían lugar en una casa de
calle Abajo, propiedad del entonces vecino, José López Fernández, el niño de Becerril.
Casa de José López, lugar de los primeros actos litúrgicos
El párroco que inició las obras de la Iglesia y
regentó la misma durante bastante tiempo, fue, según consta también en la antes
citada lápida, don Ramiro Gil Recio.
El primer
matrimonio —y tal vez el único — celebrado en esta capilla provisional de C/
Abajo, cito el dato como mera curiosidad, fue el de Antonio Vegas Guerrero, Correcalles, con Pilar Zorrilla Delgado,
Pilar del Rubio. La ceremonia tuvo
lugar el 30 de diciembre de 1946, según consta en el correspondiente libro
sacramental. Ambos cónyuges viven aún en venerable ancianidad.
Como la parroquia se creó canónicamente el 21 de septiembre de 1945,
como se dice más arriba, queda probado que abrió provisionalmente sus puertas
al culto a escasos meses de su erección canónica, hasta tanto no se construyese
el templo parroquial.
Iglesa de Mondrón hasta los años 70
La
primera necesidad planteada fue la colocación de una campana (después
se adquiriría una segunda). Con el fin de reunir fondos para su
adquisición, se representó una obra teatral, probablemente de los
hermanos Quintero, en un escenario improvisado, construido en madera,
ubicado en el lugar donde actualmente se encuentra el presbiterio de la
iglesia, entonces, como se dice antes, en avanzada fase de construcción.
La organizadora fue la maestra nacional doña Carmen Muñoz Moreno, doña
Carmen, que, como dije en otra ocasión, contribuyó activamente a la
organización y comienzos del culto en la nueva parroquia. Quiero exponer
aquí, aunque sea haciendo un inciso —es de justicia decirlo—, que esta
mujer encaminó la barriada por la senda de la cultura y la modernidad…
Su trabajo fue meritorio no sólo como docente, sino también como
impulsora de muchas iniciativas populares que redundaron en beneficio de
la promoción de esta pequeña aldea y de sus gentes en muchos aspectos:
inquietudes culturales, festejos, infraestructuras (calles, caminos…),
anhelos de promoción humana, etc.
Gozaba de una capacidad especial para aunar voluntades, impulsar
proyectos y recabar colaboraciones. Además de sus encantos personales,
tanto físicos como morales, —ambos eran proverbiales— fue también mujer
de buen humor y una simpatía cautivadora…
Antiguo Altar de la Iglesia de Mondrón
En aquellos años, los llamados entonces maestros nacionales —después les cambiaron el nombre, tal vez, porque eso de “nacional”
ya sonaba mal—realizaron una meritoria labor social y cultural, no sólo
en las aulas, sino en el entorno de las poblaciones rurales donde
ejercían su profesión. Estas escuelas fueron durante mucho tiempo los
únicos faros de cultura en aquella época. Toda persona que viva en la
madurez, y no haya recibido aún la visita del doctor Alzheimer,
recordará las famosas “clases particulares” que impartían estos hombres y
mujeres en casi todos nuestros pueblos: preparación para las más
diversas oposiciones, bachillerato, etc. A los jóvenes con algunas
aspiraciones en la vida sólo se les ofrecían dos opciones: clases particulares (enseñanza libre) o el ingreso en Seminario (la vocación para la vida sacerdotal era lo de menos)… La palabra “beca”
no se conocía fuera de los diccionarios al uso… En las pequeñas
poblaciones únicamente solían estudiar los hijos de los hacendados
con cierto poder económico…Eran otros tiempos, otras mentalidades y
también otras actitudes.
Las personas que participaron como actores encarnando a los distintos personajes —las cito para rescatarlas del olvido— fueron, entre otras, las siguientes:
Santiago Herbón Madrazo, Santiago, e Isabel Villegas (de Torvizcón, Las Alpujarras), muy relacionada ésta, en nuestra localidad, con la familia del vecino Luís López González.
Ambos eran actores de una compañía de teatro ambulante, que se deshizo precisamente en Mondrón.
Santiago, santanderino, con perfecta dicción del castellano, persona afable, con buen nivel cultural y con dotes de buen actor, casó aquí y vivió varios años entre nosotros, dejando un buen recuerdo en el vecindario.
Francisco López López, Frasquito López.
Rafael González López, Rafael de la Julia.
Juan Campos Reyes, Juanillo de las Esteras.
Mercedes Martín Toledo, la hija de Mercedilla.
Ana Cuenca Ferrer, la hija de la Anica.
María López Sánchez, la Mariquita del Colorín.
El solar, las imágenes, ornamentos, etc., fueron donados por las siguientes personas:
• Imagen de San Fernando: por suscripción popular (organizada por la maestra doña Carmen).
• La Purísima: donación de doña Concepción Alba Pascual, Conchita Báez.
• Imagen de San José y solar de la iglesia (también el de la escuela y vivienda del entonces Patronato diocesano): donación de don José Pascual Godoy y de su esposa, doña Obdulia Toledo Arrebola.
• El sagrario: donado por doña María Chica López, la Corrienta de Vilo.
• Virgen del Carmen, misal y atril: donación de doña María del Carmen García Pascual.
• Imagen del Niño Jesús: doña Carmen Mostazo Fernández, Carmen de Chiquete.
• El Cristo que ocupa el retablo procede de la Escuela rural de Las Mayorales. Allí fue adquirida esta magnífica imagen por suscripción popular. Una vez clausurado el centro por falta de matrícula, el párroco, don Justo Marcos Merino, la trasladó a la Parroquia de San Fernando.
• Los manteles para el altar: Encarnación Camacho Montesino y Mari Carmen Ferrer Gómez.
• Las imágenes del Misterio (belén): doña Antonia Mostazo Pérez, la Inma.
• Ángeles Veleros (dos imágenes), Doña Pilar Zorrilla Delgado.
• Estaciones del VÍA CRUCIS: donación de la Parroquia del Corpus Christi, Pedregalejo (Málaga).
• Los bancos actuales fueron sufragados con fondos de la parroquia y colaboración de los fieles, siendo significativa la aportación realizada por la familia Báez (Dolores Báez Fernández, y sobrina de la misma, Josefa Moreno Báez).
• Las sillas para asiento de los novios, en la celebración del rito matrimonial, las donó doña Pilar Ferrer Román.
• Igualmente, se llevaron a cabo mejoras en el suelo, retablo, lámparas y la instalación eléctrica, con lo que se ha conseguido una buena iluminación del templo. Todo ello financiado con fondos procedentes de las aportaciones de los fieles, colectas e ingresos extras.
• También cooperaron con interesantes donaciones otras personas, como Francisco López Sánchez y Manuel R. López Pascual, que regalaron los ventiladores, apliques para el alumbrado, etc.
• La construcción de la actual portada, nuevos accesos, escalinata, barandas, entorno, solería, etc. Para la mejora de la accesibilidad, se deben al Excmo. Ayuntamiento de Periana en distintos períodos, siendo alcaldes don Rafael Zorrilla Moreno, don Juan Peña Toledo y don Adolfo Moreno Carrera.
Como dato curioso —lo aporto para la historia del templo—, quiero
reseñar aquí que la primera Misa exequial se celebró con motivo de la
muerte del vecino don Manuel Díaz Pascual, fallecido el día 12 de
septiembre de 2003. Se llama Misa exequial, en sentido estricto, aquella
en la que está presente el cuerpo del difunto antes del sepelio. Esta
Misa, conocida también como córpore insepulto o “de cuerpo
presente”, se ofició antes de recibir cristiana sepultura en el
cementerio municipal de Periana. A partir de esta fecha, se inició la
costumbre de celebrar en Mondrón misas córpore insepulto, en el caso de
personas de la feligresía fallecidas. Sobre este hombre, Manuel
Díaz, quiero hacer un breve comentario, no sólo por haberse iniciado con
él la costumbre antes reseñada, lo cual, por otra parte, no deja de ser
un dato meramente anecdótico, sino, sobre todo, por haber sido una
persona relevante en la localidad, adornada con atributos y cualidades
poco comunes. Sus principales virtudes fueron la afabilidad, la bondad
natural, la honradez y la discreción. Era persona de buen talante, y muy
solicitado por los vecinos como mediador en los conflictos o
discrepancias personales que tan a menudo suelen surgir entre el
vecindario de estas pequeñas poblaciones.
Pero fue durante los muchos años que estuvo rigiendo, en calidad presidente, los destinos de la Cooperativa Olivarera de Mondrón —de la que fue cofundador— en los que puso de manifiesto su altruismo y valía personal. Trabajó sin descanso hasta culminar el proyecto de un cooperativismo que revalorizó el precio de la aceituna en beneficio de los modestos agricultores de la comarca. Sobre todo, consiguió incrementar, de forma notoria, la venta de aceite en almazara, — desiderátum de todo buen cooperativista— no sólo ofreciendo calidad, sino también con esa amabilidad y “don de gentes” que poseía para relacionarse con los clientes. Probablemente, nunca habría oído pronunciar el término “mercadotecnia”, pero lo usaba con encomiable éxito. El intuía que el secreto del éxito estaba no sólo en saber producir, sino más aún, en saber comercializar el producto obtenido, en este caso, los aceites.
Fueron muchos compradores, llamados “domingueros”, los que acudían a Mondrón, siguiendo la conocida como “ruta del buen aceite”, para hacer sus compras y aprovisionarse de esta indispensable grasa para todo el año. Es curioso: a pesar de haber transcurrido tantos lustros, aún llegan viejos clientes preguntando por el amigo Manuel Díaz… Su valía como “relaciones públicas”, era proverbial. En ocasiones, hasta invitaba en el bar a sus mejores clientes, y ello, a cuenta de su propio peculio. Esto prueba que nunca actuaba como un mercenario…
En tiempos del hombre que hoy recordamos, alcanzó la Cooperativa sus cotas más altas de popularidad, rentabilidad y eficiencia. Pagaba las aceitunas a los socios antes que ninguna otra lo hiciera en la comarca, y a un precio superior al de las restantes. Y esto fue así durante más de veinte años… Era un hombre laborioso, discreto y poco dado a las alharacas. Su trayectoria personal, fue impecable durante toda su vida. Tuvo primordialmente dos amores y dedicaciones: su familia y la Cooperativa…
Es de agradecerle las muchas horas de trabajo y esfuerzo que dedicó a la misma. En tiempo de molturación, llegaba el primero y se iba el último… Nunca miraba el reloj. Creo que lo dejaba en casa adrede para no someterse a la dictadura del tiempo, en mi opinión, la peor de las dictaduras… Acaso por ello, cuando se jubiló, el Consejo Rector entrante le regaló un reloj japonés de marca Orient…
Su probidad estuvo siempre fuera de toda duda. No trabajó impulsado sólo por el lucro personal, sino que realizaba su labor como quien cultiva una parcela propia…El interés colectivo primaba para él más que el suyo propio.
¿Instrumentos de trabajo? Un bolígrafo, cuando no lápiz, y una calculadora manual. ¿Oficina? Un cuchitril con espacio para no más de dos personas. ¿Fábrica? Una cacharrería, comparada con la moderna maquinaria actual… ¿Eficiencia? Sobresaliente. ¿Honradez? Sin límites y exenta de toda sospecha… ¿Confianza de los socios en él? Plena, no sólo como presidente, sino también como vecino y amigo.
Confieso que para mí — gocé de su cercanía muchos años— lo estimé como a un hermano, un consejero y persona de la máxima confianza y solvencia. Tras su muerte, se notó el vacío… El surgimiento del cooperativismo agrario en la Alta Axarquía durante aquella época, merece un comentario aparte. Puede que algún día lo haga, pues en esto como en otras muchas cosas, el pasado puede aleccionar al presente…
El artífice de muchas de las mejoras que se han realizado tanto dentro
como fuera del templo, ha sido el maestro de obras, don Emilio Camacho
Montesino, persona que siempre ha colaborado y colabora con su
experiencia y profesionalidad en la conservación del templo y su
entorno. Ha residido siempre y continúa residiendo entre nosotros. Su
amor a esta pequeña localidad está más que probado. No existe obra
pública en nuestro ámbito que no lleve su sello profesional. A él
se deben muchas de las iniciativas que han redundado en beneficio de la
urbanización y modernización de las infraestructuras de la barriada.
Esta labor la realizó antes, durante y después de su etapa como concejal
del Ayuntamiento de Periana. Por todo ello, se ha hecho acreedor a la
gratitud y reconocimiento de todo el vecindario.
Emilio Camacho es hoy toda una “institución” en el pueblo. A pesar de estar jubilado, aún continúa ofreciendo a sus convecinos, de forma desinteresada y altruista, una inapreciable labor de asesoramiento en todo lo relacionado con la construcción, campo éste en el que ha sido un gran profesional. Su alto grado de capacitación tiene más mérito si tenemos en cuenta que es un autodidacta, es decir, un hombre que se ha formado a sí mismo con los únicos instrumentos de la vocación, la observación, el interés, la habilidad personal y la práctica. El ingenio y el sentido común, ese que dicen ser “el menos común de los sentidos”, han sido siempre sus mejores armas para el éxito.
No obstante, fue su padre, Francisco Camacho Alba, conocido en su tiempo como Paco el Tuerto—perdió un ojo de niño jugando a la billalda— o Maestro de Moya, también excelente profesional tanto en carpintería como en albañilería, quien inició a sus cinco hijos varones en ambos oficios y les transmitió la vocación, primeros saberes y habilidades de estas profesiones. Todos ellos han descollado en Periana, bien como albañiles o como carpinteros. Y cosa curiosa: los cinco han llevado con orgullo el apodo o sobrenombre de “el Tuerto”, colocado a continuación del nombre de pila, como si se tratase de una marca que acreditara la calidad del trabajo…Gozó de bastante relevancia profesional en los años que le tocó vivir. Muchas fueron las construcciones de viviendas realizadas por él y los servicios prestados como especialista en los diversos molinos harineros existentes entonces el la ribera del río Guaro.
Como tenía a su cargo una familia numerosa, seis hijos para alimentar, y corrían tiempos de precariedades para las economías domésticas, simultaneó los trabajos anteriores, pluriempleo llaman ahora a esto, con el de carpintero. Fue durante largos años el constructor de ataúdes o cajas de madera para llevar los muertos a enterrar. No existían aún las funerarias en nuestros pueblos, y los féretros los hacía manualmente, a veces hasta de forma artística… Retengo aún la fúnebre imagen de ellos: hechos para un difunto determinado —tomaban a éste la medida con una cuerda—, estaban recubiertos por fuera con tela negra, para los adultos, y blanca para los niños, y adornados con multitud de estrellitas y cruces relucientes. A más adornos exteriores, más lujo y, por consiguiente, más precio… Parecido a como sucede ahora… Impresionaban. Sólo su visión nos hacía pensar en lo que los teólogos llaman las postrimerías del hombre: muerte, juicio… A mucha gente impactaba más el ataúd que el propio cadáver…En verdad, eran horripilantes…
En Periana, su competidor en este menester, era Francisco Ruiz, Paquillo Ruiz. Cuando la gente del pueblo oía por las madrugadas los martillazos sobre los clavos, — parecían sustituir al doblar de las campanas— preguntaba: ¿Quién se ha muerto…?.
Tras la divagación anterior, diré que este oficio lo transmitió igualmente a algunos de sus hijos, y ahora lo ejerce, ya adaptado a los medios modernos, uno de sus nietos, que presta los servicios como sepulturero en ésta y otras localidades cercanas.
Tras el largo inciso anterior para hablar del progenitor de Emilio Camacho —me ha pedido él que lo haga como homenaje a su padre— vuelvo a centrarme nuevamente en su persona. Es proverbial su disponibilidad cuando algún vecino requiere su ayuda. No existe problema por complejo que sea que él no resuelva con su habilidad y sentido práctico de las cosas: fontanería, carpintería, electricidad, televisión, etc. Es lo que vulgarmente se conoce como “un manitas”… Basta una llamada telefónica para que acuda a la cita… Y siempre sonriente y de buen humor, actitud poco habitual entre la ciudadanía de hoy. Pertenece a ese grupo de personas que sonríen más que hablan. Nunca lo he visto colérico ni irritado, ni polemizar ni discutir con nadie.
Durante su vida activa como maestro de obras, nunca amonestaba con acritud a sus peones: deshacía lo que consideraba mal o defectuosamente hecho, y lo volvía a realizar en su presencia: era su estilo…Ha enseñado y transmitido el oficio de la albañilería a muchos jóvenes, que después han triunfado y obtenido notables éxitos en este campo.
Gracias, Emilio, por lo que has hecho y esperamos sigas haciendo… Sabes que cuentas con el aprecio, la gratitud y reconocimiento general del vecindario. Cuanto digo de ti —mejor, decimos—, no es un interesado gesto laudatorio, sino un acto de debida justicia. Y justicia es la virtud que consiste dar a cada uno lo que se merece…
¡SORPRESA Y CONSTERNACIÓN!
Cuando hace unos días coloqué el punto final anterior, no podía sospechar sucediera lo que voy a indicar a continuación. Al lector que desconozca de antemano la noticia, le costará trabajo admitirla. A mí también, pero no es una alucinación: es, tristemente, una realidad… Envié este escrito a los editores de la revista ALMAZARA para su publicación en la misma. Aún no había entrado en prensa, cuando he tenido que retirarlo. Y ello porque algo tremendo e inesperado ha sucedido en tan corto espacio de tiempo, obligándome a convertir el punto final mencionado en un punto y aparte:
EMILIO CAMACHO ha fallecido…Sí, sí. Como lo digo. Triste y sorpresivo, pero es la descarnada realidad. ¿Cómo podía imaginar yo cuando escribía el texto anterior que finalizaría como una página necrológica?
Nos dejó para siempre en una tarde del 14 de abril del presente año. No pudo superar, pese a los rápidos y especializados cuidados médicos, el infarto agudo de miocardio que inesperadamente le sobrevino. Su fallecimiento no sólo sorprendió a su familia, esposa e hijos, sino también a todos sus amigos y vecinos. Nadie daba crédito a la mala noticia cuando ésta se difundió por la comarca… Para Anita, su esposa, y para sus hijos (Francisco, Emilio, Ana Mari y Lourdes) se ha ido un polo de amor, y para sus amigos y convecinos, una persona entrañable, un asesor desinteresado, un hombre cabal… No hay espacio suficiente en este artículo para resaltar las virtudes que fueron los pilares de su vida.
Su sepelio, en el cementerio municipal de Periana, constituyó una verdadera manifestación de dolor. La aflicción más sincera se reflejaba en todos los rostros. Era muy grande el afecto que había sabido granjearse en vida. Su marcha definitiva deja tras sí una enorme sensación de vacío… Su adiós para siempre se va a notar entre propios y extraños. Se nos ha ido a todos el consejero sensato, el hombre juicioso, el profesional polifacético y de muchas aptitudes, siempre atento a la llamada del teléfono para resolver esos pequeños problemas domésticos que a casi todos nos surgen a diario, y que nadie como él sabía resolver con su probada pericia y sentido práctico de las cosas…
Quiero manifestar, con la mayor sinceridad, que no he conocido muerte en esta localidad que haya sido tan profundamente sentida y lamentada por la generalidad de la gente como la de Emilio Camacho.
Se ha ido sin poder leer cuanto sobre él expuse anteriormente, ni las ideas que me dio sobre la vida de su padre para que las recogiera en este escrito.
Descanse en paz este hombre bueno. Y pidamos para él que recoja allá arriba los frutos de cuanto bien realizó en la tierra. El que mucho sembró, mucho cosechará… Dicen que el cielo se gana en el suelo…Si esto es así, ganado lo tiene…
Esta mujer viene prestando, desde hace muchos años, un inestimable servicio, casi permanente, a la iglesia, realizando muchas labores y cuidados en beneficio de la misma, y todo ello, con desinterés, responsabilidad y la mejor de las disponibilidades. No cobra nada. Todo lo realiza, como decían los latinos, gratis et amore (desinteresadamente y con amor).
Ella cuida de la limpieza, lava los purificadores, ordena los objetos del culto, custodia las llaves, y sobre todo, está pendiente de que siempre brille la luz de la lámpara ante el SANTÍSIMO, tal como prescribe el Código de Derecho Canónico. Todo cuanto realiza en beneficio de la parroquia, lo hace con voluntad y con la garantía de su buen hacer. Es persona que goza de la mayor confianza tanto del párroco como de los fieles.
Y a veces, hasta da el toque de campanas avisando a los feligreses la hora de la misa… Cuando la veo afanarse en el cuidado de la iglesia, me viene inevitablemente a la mente la figura de otra mujer de Periana que dedicó sus mayores desvelos al templo de San Isidro: Eugenia Salazar, la Eugenia… También ésta mereció un monumento en su honor. Esperemos haya obtenido en el cielo, lo que no recibió en la tierra…
Voy a citar una anécdota que pone de manifiesto los cuidados que Lola dedica a la iglesia y lo bien atendida y ornamentada que la tiene:
Cuando hace unos años, siendo párroco de la misma el sacerdote don José Barroso Toledo, realizó la preceptiva visita pastoral a nuestra parroquia el entonces Obispo de la Diócesis, Don Antonio Dorado Soto, encontró la iglesia tan limpia y embellecida, que dijo durante su homilía: “Parece una capilla de monjas por lo bien cuidada y bonita que está…”. Y felicitó por ello a la persona responsable de la misma.
También se encarga de que se efectúen las colectas, y todo ello, con la máxima fidelidad y control sobre las mismas. Los numerosos párrocos que a lo largo de los años se han ido sucediendo en la atención a las distintas necesidades pastorales de esta parroquia, han depositado en ella su más plena confianza, y mostrado a la misma, su gratitud, reconocimiento y respeto.
Gracias, Lola, en nombres de todos los feligreses, por tu permanente entrega y dedicación al servicio de nuestro templo parroquial. Muchas personas como tú, dispuestas a colaborar y ayudar desinteresadamente a los demás, harían falta en el mundo para que éste fuera más fraternal, humano y habitable… Continúa así porque tus desvelos obtendrán algún día la recompensa a la que te haces acreedora por tu entrega diaria al servicio de nuestra Iglesia. El Señor siempre paga los servicios prestados a su casa y seguro que no olvidará los tuyos…
Recientemente se han colocado en la iglesia nuevas ventanas de aluminio
y sus correspondientes vidrieras con los colores propios de todos los
tiempos litúrgicos: verde, rojo, morado, blanco… Las anteriores
estaban muy deterioradas por el paso del tiempo y su inevitable
exposición al sol y la lluvia. Eran de madera y llevaban muchos años
instaladas. Entonces nos acordamos del empresario malagueño —Cecilio Vegas Frías—
dueño de CRISTALERÍA CECILIO, SA. Solicitamos su colaboración, y en
pocos días tuvimos instaladas las ventanas, que han contribuido al
ornato tanto exterior como interior del templo. No son muchas las
iglesias de nuestro entorno que ofrecen vidrieras tan artísticas y
modernas. Por este motivo, y también por razones de justicia,
quiero hacer una especial mención de este mondronense sobresaliente,
residente ahora en Málaga, pero nacido en Mondrón el año 1951, en el
seno de la familia integrada por el matrimonio José Vegas y Purificación
Frías, del cual nacieron cinco hijos: Pura, Cecilio, Francisco
(fallecido), Ramón y Juan Antonio.
En este lugar pasó Cecilio su infancia y parte de la adolescencia. En la entonces escuelas unitarias de esta localidad realizó sus estudios primarios con notable aplicación y aprovechamiento. Ya desde la niñez se apreciaban en él cualidades intelectuales y aptitudes personales que después desarrollaría con admirable éxito. Nadie podía sospechar que aquel niño inquieto y de ojos vivarachos podría llegar tan lejos en el terreno de las finanzas. Ello prueba que no es necesario cursar especiales estudios sobre Economía para triunfar en este campo. Basta la especial intuición que él tiene en la materia para alcanzar los logros que ha conseguido. El talento natural prima y ha primado siempre sobre las demás cosas, lo que unido a la constancia y afanes diarios, posibilita el éxito… Y es que no dan los libros lo que la naturaleza niega… Existen capacidades innatas que sólo necesitan una oportunidad para desarrollar todas sus potencialidades. Este es el caso del hombre que hoy ocupa parte de nuestra página.
Después se trasladaría a Málaga, lugar donde se estableció con su familia.
De aquellas aulas salieron brillantes alumnos que han descollado en las más diversas actividades. Esto es sobradamente conocido de todos. Pero nadie como CECILIO ha alcanzado cotas tan altas en el campo empresarial. Su visión para los negocios ha sido y es extraordinaria. Este es el motivo por el cual irrumpió en el difícil terreno del empresariado con fuerza y solvencia.
Es un hombre que se ha hecho a sí mismo con las armas de la constancia, el esfuerzo, la honradez, la perspicacia, la decisión y el ingenio. Nadie como él, nacido entre nosotros, ha llegado tan lejos en el campo de la Economía, hasta el punto de que pasa por ser uno de los primeros empresarios de nuestra ciudad de Málaga.
Su primera ocupación laboral la tuvo — siendo un chaval— en una empresa malagueña dedicada a la construcción. Eran todavía los inicios del auge inmobiliario que se avecinaba. Comenzó como cobrador de letras y listero de la misma… Pero como era persona inteligente y observadora, en seguida percibió que podía aspirar a cosas mayores estableciéndose por su cuenta. Sus capacidades rebasaban los límites del trabajo que realizaba y esto estimuló sus expectativas… Su inequívoco olfato para los negocios le decía que se avecinaban tiempos de crecimiento y bonanza económica. Y acertó. Fue entonces cuando inició sus primeras incursiones en el mundo empresarial. Aquí comienza su carrera de éxitos económicos. Esta es, en síntesis, su trayectoria personal: de “listero” a creador de numerosos puestos de trabajo, de “cobrador de letras” a propietario de una Financiera…
Actualmente posee también la titularidad, conjuntamente con sus dos hijos, del Grupo de Empresas “Cecilio”, radicado en Málaga. Cuanto expongo sobre su emporio económico es sólo la punta del iceberg —valga el tópico— de cuantas empresas posee. No digo más cosas porque el no quiere. La modestia y la humildad son algunas de sus muchas sus virtudes…
Recojo estos datos para la historia local. Lo que no se escribe se
diluye en el tiempo y se olvida conforme van desapareciendo las
generaciones… Después nada podrá recuperarse por más empeño que se ponga
en ello. Estamos obligados a legar a la posteridad de forma fidedigna
cuanto sepamos del presente y del pasado más o menos inmediato. La mayor
frustración del investigador o persona que desee, bien por curiosidad u
oficio, indagar en los tiempos pretéritos, próximos o remotos, es
carecer de datos fidedignos escritos que faciliten y fundamenten el
objeto de sus investigaciones.
En las poblaciones de cierta entidad o importancia suele haber un cronista que recoge por escrito todo aquello que merezca ser legado a la posteridad por su relevancia o interés, pero en las localidades pequeñas, como la nuestra, cualquier ciudadano puede desempeñar el papel de cronista. Basta para ello con sentir curiosidad y gusto por la historia. El cultivo de esta parcela no suele tener demasiado coste económico. Es suficiente la vocación.
La carencia de estos cronistas se suple hoy, en parte, gracias a los espectaculares avances de los llamados medios sociales de comunicación… En el futuro nos será más fácil rastrear al pasado gracias a ellos. Por esto, es muy positivo colaborar, como si fuésemos fedatarios públicos, recogiendo cuantos hechos o sucesos sean dignos de conservarse y transmitirse para ser conocidos por las generaciones que nos sucedan. Un acontecimiento o evento por nimio que parezca hoy, puede ser de sumo interés mañana…A veces se aprende más volviendo la vista al pasado, que fijándola en el presente.
Iglesia en los años 80
Los ensayos de la obra a representar se realizaban en la misma escuela.
La afluencia de espectadores a estas representaciones fue muy numerosa,
y con los fondos obtenidos, se adquirió la primera de las dos campanas.
La representación se repitió tres veces. Las personas que participaron como actores encarnando a los distintos personajes —las cito para rescatarlas del olvido— fueron, entre otras, las siguientes:
Santiago Herbón Madrazo, Santiago, e Isabel Villegas (de Torvizcón, Las Alpujarras), muy relacionada ésta, en nuestra localidad, con la familia del vecino Luís López González.
Ambos eran actores de una compañía de teatro ambulante, que se deshizo precisamente en Mondrón.
Santiago, santanderino, con perfecta dicción del castellano, persona afable, con buen nivel cultural y con dotes de buen actor, casó aquí y vivió varios años entre nosotros, dejando un buen recuerdo en el vecindario.
Francisco López López, Frasquito López.
Rafael González López, Rafael de la Julia.
Juan Campos Reyes, Juanillo de las Esteras.
Mercedes Martín Toledo, la hija de Mercedilla.
Ana Cuenca Ferrer, la hija de la Anica.
María López Sánchez, la Mariquita del Colorín.
2
DONANTES Y DONACIONES
Una vez realizadas las obras y los acondicionamientos previos necesarios, era preciso dotar al templo parroquial de los elementos litúrgicos imprescindibles para la celebración del culto: sagrario, vasos sagrados, imágenes, ornamentos, pila bautismal, bancos, etc. Entre los donantes y sus donaciones, cito los nombres de algunas personas que recuerdo y otras que me han sido facilitadas por terceros, pese a haber transcurrido tantos años. Sus nombres se han ido transmitiendo a lo largo del tiempo por tradición oral. Si alguien con mejor memoria que la mía, advierte alguna omisión u error —cualquiera puede tener un lapsus—, estoy dispuesto a rectificar. Siempre lo hago cuando creo haberme equivocado o incurrido en alguna imprecisión involuntaria…El solar, las imágenes, ornamentos, etc., fueron donados por las siguientes personas:
• Imagen de San Fernando: por suscripción popular (organizada por la maestra doña Carmen).
• La Purísima: donación de doña Concepción Alba Pascual, Conchita Báez.
• Imagen de San José y solar de la iglesia (también el de la escuela y vivienda del entonces Patronato diocesano): donación de don José Pascual Godoy y de su esposa, doña Obdulia Toledo Arrebola.
• El sagrario: donado por doña María Chica López, la Corrienta de Vilo.
• Virgen del Carmen, misal y atril: donación de doña María del Carmen García Pascual.
• Imagen del Niño Jesús: doña Carmen Mostazo Fernández, Carmen de Chiquete.
• El Cristo que ocupa el retablo procede de la Escuela rural de Las Mayorales. Allí fue adquirida esta magnífica imagen por suscripción popular. Una vez clausurado el centro por falta de matrícula, el párroco, don Justo Marcos Merino, la trasladó a la Parroquia de San Fernando.
• Los manteles para el altar: Encarnación Camacho Montesino y Mari Carmen Ferrer Gómez.
• Las imágenes del Misterio (belén): doña Antonia Mostazo Pérez, la Inma.
• Ángeles Veleros (dos imágenes), Doña Pilar Zorrilla Delgado.
• Estaciones del VÍA CRUCIS: donación de la Parroquia del Corpus Christi, Pedregalejo (Málaga).
• Los bancos actuales fueron sufragados con fondos de la parroquia y colaboración de los fieles, siendo significativa la aportación realizada por la familia Báez (Dolores Báez Fernández, y sobrina de la misma, Josefa Moreno Báez).
• Las sillas para asiento de los novios, en la celebración del rito matrimonial, las donó doña Pilar Ferrer Román.
• Igualmente, se llevaron a cabo mejoras en el suelo, retablo, lámparas y la instalación eléctrica, con lo que se ha conseguido una buena iluminación del templo. Todo ello financiado con fondos procedentes de las aportaciones de los fieles, colectas e ingresos extras.
• También cooperaron con interesantes donaciones otras personas, como Francisco López Sánchez y Manuel R. López Pascual, que regalaron los ventiladores, apliques para el alumbrado, etc.
• La construcción de la actual portada, nuevos accesos, escalinata, barandas, entorno, solería, etc. Para la mejora de la accesibilidad, se deben al Excmo. Ayuntamiento de Periana en distintos períodos, siendo alcaldes don Rafael Zorrilla Moreno, don Juan Peña Toledo y don Adolfo Moreno Carrera.
Iglesia de Mondrón en la actulidad
3
MANUEL DIAZ
Pero fue durante los muchos años que estuvo rigiendo, en calidad presidente, los destinos de la Cooperativa Olivarera de Mondrón —de la que fue cofundador— en los que puso de manifiesto su altruismo y valía personal. Trabajó sin descanso hasta culminar el proyecto de un cooperativismo que revalorizó el precio de la aceituna en beneficio de los modestos agricultores de la comarca. Sobre todo, consiguió incrementar, de forma notoria, la venta de aceite en almazara, — desiderátum de todo buen cooperativista— no sólo ofreciendo calidad, sino también con esa amabilidad y “don de gentes” que poseía para relacionarse con los clientes. Probablemente, nunca habría oído pronunciar el término “mercadotecnia”, pero lo usaba con encomiable éxito. El intuía que el secreto del éxito estaba no sólo en saber producir, sino más aún, en saber comercializar el producto obtenido, en este caso, los aceites.
Fueron muchos compradores, llamados “domingueros”, los que acudían a Mondrón, siguiendo la conocida como “ruta del buen aceite”, para hacer sus compras y aprovisionarse de esta indispensable grasa para todo el año. Es curioso: a pesar de haber transcurrido tantos lustros, aún llegan viejos clientes preguntando por el amigo Manuel Díaz… Su valía como “relaciones públicas”, era proverbial. En ocasiones, hasta invitaba en el bar a sus mejores clientes, y ello, a cuenta de su propio peculio. Esto prueba que nunca actuaba como un mercenario…
En tiempos del hombre que hoy recordamos, alcanzó la Cooperativa sus cotas más altas de popularidad, rentabilidad y eficiencia. Pagaba las aceitunas a los socios antes que ninguna otra lo hiciera en la comarca, y a un precio superior al de las restantes. Y esto fue así durante más de veinte años… Era un hombre laborioso, discreto y poco dado a las alharacas. Su trayectoria personal, fue impecable durante toda su vida. Tuvo primordialmente dos amores y dedicaciones: su familia y la Cooperativa…
Es de agradecerle las muchas horas de trabajo y esfuerzo que dedicó a la misma. En tiempo de molturación, llegaba el primero y se iba el último… Nunca miraba el reloj. Creo que lo dejaba en casa adrede para no someterse a la dictadura del tiempo, en mi opinión, la peor de las dictaduras… Acaso por ello, cuando se jubiló, el Consejo Rector entrante le regaló un reloj japonés de marca Orient…
Su probidad estuvo siempre fuera de toda duda. No trabajó impulsado sólo por el lucro personal, sino que realizaba su labor como quien cultiva una parcela propia…El interés colectivo primaba para él más que el suyo propio.
¿Instrumentos de trabajo? Un bolígrafo, cuando no lápiz, y una calculadora manual. ¿Oficina? Un cuchitril con espacio para no más de dos personas. ¿Fábrica? Una cacharrería, comparada con la moderna maquinaria actual… ¿Eficiencia? Sobresaliente. ¿Honradez? Sin límites y exenta de toda sospecha… ¿Confianza de los socios en él? Plena, no sólo como presidente, sino también como vecino y amigo.
Confieso que para mí — gocé de su cercanía muchos años— lo estimé como a un hermano, un consejero y persona de la máxima confianza y solvencia. Tras su muerte, se notó el vacío… El surgimiento del cooperativismo agrario en la Alta Axarquía durante aquella época, merece un comentario aparte. Puede que algún día lo haga, pues en esto como en otras muchas cosas, el pasado puede aleccionar al presente…
4
EMILIO CAMACHO
Emilio Camacho es hoy toda una “institución” en el pueblo. A pesar de estar jubilado, aún continúa ofreciendo a sus convecinos, de forma desinteresada y altruista, una inapreciable labor de asesoramiento en todo lo relacionado con la construcción, campo éste en el que ha sido un gran profesional. Su alto grado de capacitación tiene más mérito si tenemos en cuenta que es un autodidacta, es decir, un hombre que se ha formado a sí mismo con los únicos instrumentos de la vocación, la observación, el interés, la habilidad personal y la práctica. El ingenio y el sentido común, ese que dicen ser “el menos común de los sentidos”, han sido siempre sus mejores armas para el éxito.
No obstante, fue su padre, Francisco Camacho Alba, conocido en su tiempo como Paco el Tuerto—perdió un ojo de niño jugando a la billalda— o Maestro de Moya, también excelente profesional tanto en carpintería como en albañilería, quien inició a sus cinco hijos varones en ambos oficios y les transmitió la vocación, primeros saberes y habilidades de estas profesiones. Todos ellos han descollado en Periana, bien como albañiles o como carpinteros. Y cosa curiosa: los cinco han llevado con orgullo el apodo o sobrenombre de “el Tuerto”, colocado a continuación del nombre de pila, como si se tratase de una marca que acreditara la calidad del trabajo…Gozó de bastante relevancia profesional en los años que le tocó vivir. Muchas fueron las construcciones de viviendas realizadas por él y los servicios prestados como especialista en los diversos molinos harineros existentes entonces el la ribera del río Guaro.
Como tenía a su cargo una familia numerosa, seis hijos para alimentar, y corrían tiempos de precariedades para las economías domésticas, simultaneó los trabajos anteriores, pluriempleo llaman ahora a esto, con el de carpintero. Fue durante largos años el constructor de ataúdes o cajas de madera para llevar los muertos a enterrar. No existían aún las funerarias en nuestros pueblos, y los féretros los hacía manualmente, a veces hasta de forma artística… Retengo aún la fúnebre imagen de ellos: hechos para un difunto determinado —tomaban a éste la medida con una cuerda—, estaban recubiertos por fuera con tela negra, para los adultos, y blanca para los niños, y adornados con multitud de estrellitas y cruces relucientes. A más adornos exteriores, más lujo y, por consiguiente, más precio… Parecido a como sucede ahora… Impresionaban. Sólo su visión nos hacía pensar en lo que los teólogos llaman las postrimerías del hombre: muerte, juicio… A mucha gente impactaba más el ataúd que el propio cadáver…En verdad, eran horripilantes…
En Periana, su competidor en este menester, era Francisco Ruiz, Paquillo Ruiz. Cuando la gente del pueblo oía por las madrugadas los martillazos sobre los clavos, — parecían sustituir al doblar de las campanas— preguntaba: ¿Quién se ha muerto…?.
Tras la divagación anterior, diré que este oficio lo transmitió igualmente a algunos de sus hijos, y ahora lo ejerce, ya adaptado a los medios modernos, uno de sus nietos, que presta los servicios como sepulturero en ésta y otras localidades cercanas.
Tras el largo inciso anterior para hablar del progenitor de Emilio Camacho —me ha pedido él que lo haga como homenaje a su padre— vuelvo a centrarme nuevamente en su persona. Es proverbial su disponibilidad cuando algún vecino requiere su ayuda. No existe problema por complejo que sea que él no resuelva con su habilidad y sentido práctico de las cosas: fontanería, carpintería, electricidad, televisión, etc. Es lo que vulgarmente se conoce como “un manitas”… Basta una llamada telefónica para que acuda a la cita… Y siempre sonriente y de buen humor, actitud poco habitual entre la ciudadanía de hoy. Pertenece a ese grupo de personas que sonríen más que hablan. Nunca lo he visto colérico ni irritado, ni polemizar ni discutir con nadie.
Durante su vida activa como maestro de obras, nunca amonestaba con acritud a sus peones: deshacía lo que consideraba mal o defectuosamente hecho, y lo volvía a realizar en su presencia: era su estilo…Ha enseñado y transmitido el oficio de la albañilería a muchos jóvenes, que después han triunfado y obtenido notables éxitos en este campo.
Gracias, Emilio, por lo que has hecho y esperamos sigas haciendo… Sabes que cuentas con el aprecio, la gratitud y reconocimiento general del vecindario. Cuanto digo de ti —mejor, decimos—, no es un interesado gesto laudatorio, sino un acto de debida justicia. Y justicia es la virtud que consiste dar a cada uno lo que se merece…
¡SORPRESA Y CONSTERNACIÓN!
Cuando hace unos días coloqué el punto final anterior, no podía sospechar sucediera lo que voy a indicar a continuación. Al lector que desconozca de antemano la noticia, le costará trabajo admitirla. A mí también, pero no es una alucinación: es, tristemente, una realidad… Envié este escrito a los editores de la revista ALMAZARA para su publicación en la misma. Aún no había entrado en prensa, cuando he tenido que retirarlo. Y ello porque algo tremendo e inesperado ha sucedido en tan corto espacio de tiempo, obligándome a convertir el punto final mencionado en un punto y aparte:
EMILIO CAMACHO ha fallecido…Sí, sí. Como lo digo. Triste y sorpresivo, pero es la descarnada realidad. ¿Cómo podía imaginar yo cuando escribía el texto anterior que finalizaría como una página necrológica?
Nos dejó para siempre en una tarde del 14 de abril del presente año. No pudo superar, pese a los rápidos y especializados cuidados médicos, el infarto agudo de miocardio que inesperadamente le sobrevino. Su fallecimiento no sólo sorprendió a su familia, esposa e hijos, sino también a todos sus amigos y vecinos. Nadie daba crédito a la mala noticia cuando ésta se difundió por la comarca… Para Anita, su esposa, y para sus hijos (Francisco, Emilio, Ana Mari y Lourdes) se ha ido un polo de amor, y para sus amigos y convecinos, una persona entrañable, un asesor desinteresado, un hombre cabal… No hay espacio suficiente en este artículo para resaltar las virtudes que fueron los pilares de su vida.
Su sepelio, en el cementerio municipal de Periana, constituyó una verdadera manifestación de dolor. La aflicción más sincera se reflejaba en todos los rostros. Era muy grande el afecto que había sabido granjearse en vida. Su marcha definitiva deja tras sí una enorme sensación de vacío… Su adiós para siempre se va a notar entre propios y extraños. Se nos ha ido a todos el consejero sensato, el hombre juicioso, el profesional polifacético y de muchas aptitudes, siempre atento a la llamada del teléfono para resolver esos pequeños problemas domésticos que a casi todos nos surgen a diario, y que nadie como él sabía resolver con su probada pericia y sentido práctico de las cosas…
Quiero manifestar, con la mayor sinceridad, que no he conocido muerte en esta localidad que haya sido tan profundamente sentida y lamentada por la generalidad de la gente como la de Emilio Camacho.
Se ha ido sin poder leer cuanto sobre él expuse anteriormente, ni las ideas que me dio sobre la vida de su padre para que las recogiera en este escrito.
Descanse en paz este hombre bueno. Y pidamos para él que recoja allá arriba los frutos de cuanto bien realizó en la tierra. El que mucho sembró, mucho cosechará… Dicen que el cielo se gana en el suelo…Si esto es así, ganado lo tiene…
5
LOLA, LA MUJER SERVICIAL Y RESPONSABLE
Sería un olvido u omisión imperdonables por mi parte, pues es público y notorio cuanto voy a decir, no citar en este lugar la labor diaria, callada, silenciosa, y eficaz de nuestra vecina DOLORES GÓMEZ CAÑAMERO, La Lola.Esta mujer viene prestando, desde hace muchos años, un inestimable servicio, casi permanente, a la iglesia, realizando muchas labores y cuidados en beneficio de la misma, y todo ello, con desinterés, responsabilidad y la mejor de las disponibilidades. No cobra nada. Todo lo realiza, como decían los latinos, gratis et amore (desinteresadamente y con amor).
Ella cuida de la limpieza, lava los purificadores, ordena los objetos del culto, custodia las llaves, y sobre todo, está pendiente de que siempre brille la luz de la lámpara ante el SANTÍSIMO, tal como prescribe el Código de Derecho Canónico. Todo cuanto realiza en beneficio de la parroquia, lo hace con voluntad y con la garantía de su buen hacer. Es persona que goza de la mayor confianza tanto del párroco como de los fieles.
Y a veces, hasta da el toque de campanas avisando a los feligreses la hora de la misa… Cuando la veo afanarse en el cuidado de la iglesia, me viene inevitablemente a la mente la figura de otra mujer de Periana que dedicó sus mayores desvelos al templo de San Isidro: Eugenia Salazar, la Eugenia… También ésta mereció un monumento en su honor. Esperemos haya obtenido en el cielo, lo que no recibió en la tierra…
Voy a citar una anécdota que pone de manifiesto los cuidados que Lola dedica a la iglesia y lo bien atendida y ornamentada que la tiene:
Cuando hace unos años, siendo párroco de la misma el sacerdote don José Barroso Toledo, realizó la preceptiva visita pastoral a nuestra parroquia el entonces Obispo de la Diócesis, Don Antonio Dorado Soto, encontró la iglesia tan limpia y embellecida, que dijo durante su homilía: “Parece una capilla de monjas por lo bien cuidada y bonita que está…”. Y felicitó por ello a la persona responsable de la misma.
También se encarga de que se efectúen las colectas, y todo ello, con la máxima fidelidad y control sobre las mismas. Los numerosos párrocos que a lo largo de los años se han ido sucediendo en la atención a las distintas necesidades pastorales de esta parroquia, han depositado en ella su más plena confianza, y mostrado a la misma, su gratitud, reconocimiento y respeto.
Gracias, Lola, en nombres de todos los feligreses, por tu permanente entrega y dedicación al servicio de nuestro templo parroquial. Muchas personas como tú, dispuestas a colaborar y ayudar desinteresadamente a los demás, harían falta en el mundo para que éste fuera más fraternal, humano y habitable… Continúa así porque tus desvelos obtendrán algún día la recompensa a la que te haces acreedora por tu entrega diaria al servicio de nuestra Iglesia. El Señor siempre paga los servicios prestados a su casa y seguro que no olvidará los tuyos…
6
CECILIO VEGAS
En este lugar pasó Cecilio su infancia y parte de la adolescencia. En la entonces escuelas unitarias de esta localidad realizó sus estudios primarios con notable aplicación y aprovechamiento. Ya desde la niñez se apreciaban en él cualidades intelectuales y aptitudes personales que después desarrollaría con admirable éxito. Nadie podía sospechar que aquel niño inquieto y de ojos vivarachos podría llegar tan lejos en el terreno de las finanzas. Ello prueba que no es necesario cursar especiales estudios sobre Economía para triunfar en este campo. Basta la especial intuición que él tiene en la materia para alcanzar los logros que ha conseguido. El talento natural prima y ha primado siempre sobre las demás cosas, lo que unido a la constancia y afanes diarios, posibilita el éxito… Y es que no dan los libros lo que la naturaleza niega… Existen capacidades innatas que sólo necesitan una oportunidad para desarrollar todas sus potencialidades. Este es el caso del hombre que hoy ocupa parte de nuestra página.
Después se trasladaría a Málaga, lugar donde se estableció con su familia.
De aquellas aulas salieron brillantes alumnos que han descollado en las más diversas actividades. Esto es sobradamente conocido de todos. Pero nadie como CECILIO ha alcanzado cotas tan altas en el campo empresarial. Su visión para los negocios ha sido y es extraordinaria. Este es el motivo por el cual irrumpió en el difícil terreno del empresariado con fuerza y solvencia.
Es un hombre que se ha hecho a sí mismo con las armas de la constancia, el esfuerzo, la honradez, la perspicacia, la decisión y el ingenio. Nadie como él, nacido entre nosotros, ha llegado tan lejos en el campo de la Economía, hasta el punto de que pasa por ser uno de los primeros empresarios de nuestra ciudad de Málaga.
Su primera ocupación laboral la tuvo — siendo un chaval— en una empresa malagueña dedicada a la construcción. Eran todavía los inicios del auge inmobiliario que se avecinaba. Comenzó como cobrador de letras y listero de la misma… Pero como era persona inteligente y observadora, en seguida percibió que podía aspirar a cosas mayores estableciéndose por su cuenta. Sus capacidades rebasaban los límites del trabajo que realizaba y esto estimuló sus expectativas… Su inequívoco olfato para los negocios le decía que se avecinaban tiempos de crecimiento y bonanza económica. Y acertó. Fue entonces cuando inició sus primeras incursiones en el mundo empresarial. Aquí comienza su carrera de éxitos económicos. Esta es, en síntesis, su trayectoria personal: de “listero” a creador de numerosos puestos de trabajo, de “cobrador de letras” a propietario de una Financiera…
Actualmente posee también la titularidad, conjuntamente con sus dos hijos, del Grupo de Empresas “Cecilio”, radicado en Málaga. Cuanto expongo sobre su emporio económico es sólo la punta del iceberg —valga el tópico— de cuantas empresas posee. No digo más cosas porque el no quiere. La modestia y la humildad son algunas de sus muchas sus virtudes…
y 7
En las poblaciones de cierta entidad o importancia suele haber un cronista que recoge por escrito todo aquello que merezca ser legado a la posteridad por su relevancia o interés, pero en las localidades pequeñas, como la nuestra, cualquier ciudadano puede desempeñar el papel de cronista. Basta para ello con sentir curiosidad y gusto por la historia. El cultivo de esta parcela no suele tener demasiado coste económico. Es suficiente la vocación.
La carencia de estos cronistas se suple hoy, en parte, gracias a los espectaculares avances de los llamados medios sociales de comunicación… En el futuro nos será más fácil rastrear al pasado gracias a ellos. Por esto, es muy positivo colaborar, como si fuésemos fedatarios públicos, recogiendo cuantos hechos o sucesos sean dignos de conservarse y transmitirse para ser conocidos por las generaciones que nos sucedan. Un acontecimiento o evento por nimio que parezca hoy, puede ser de sumo interés mañana…A veces se aprende más volviendo la vista al pasado, que fijándola en el presente.
SEGUNDO PASCUAL TOLEDO
Enero 2013
Enero 2013
Las próximas fiestas, en honor a San Fernando Rey, se celebran durante los días 30 y 31 de mayo y 1 de junio.
LAS PRÓXIMAS FIESTAS PATRONALES EN HONOR A SAN FERNANDO REY SE CELEBRAN ESTE AÑO LOS DÍAS 30 Y 31 DE MAYO Y 1 DE JUNIO.
MAYORDOMOS DE SAN FERNANDO PARA EL AÑO 2014:
-ISMAEL MORENO TORREGROSA
-ISAAC RANEA LÓPEZ
-JAVIER ORTIZ
-EVA RANEA DÍAZ
-GUADALUPE RANEA DÍAZ
-BELÉN CUENCA MORENO
-JUAN ALBERTO LÓPEZ GARCÍA
-PATRICIA GÓMEZ RUIZ
-VERÓNICA JIMÉNEZ GALLEGO
-RUBÉN LÓPEZ GARCÍA
-LOS MAYORDOMOS DAMOS LAS GRACIAS A TODAS LA PERSONAS Y COMERCIOS QUE ESTÁN COLABORANDO PARA QUE SE PUEDAN CELEBRAR LAS FIESTAS DE MONDRÓN.
-ISMAEL MORENO TORREGROSA
-ISAAC RANEA LÓPEZ
-JAVIER ORTIZ
-EVA RANEA DÍAZ
-GUADALUPE RANEA DÍAZ
-BELÉN CUENCA MORENO
-JUAN ALBERTO LÓPEZ GARCÍA
-PATRICIA GÓMEZ RUIZ
-VERÓNICA JIMÉNEZ GALLEGO
-RUBÉN LÓPEZ GARCÍA
-LOS MAYORDOMOS DAMOS LAS GRACIAS A TODAS LA PERSONAS Y COMERCIOS QUE ESTÁN COLABORANDO PARA QUE SE PUEDAN CELEBRAR LAS FIESTAS DE MONDRÓN.
EN BREVE OS COMUNICARÉ LA PROGRAMACIÓN OFICIAL DE LAS FIESTAS.
martes, 16 de julio de 2013
Tragedia en Mondrón...
MUERTE TRÁGICA DE UN ADOLESCENTE
EN MONDRÓN
(en 1921)
CONSTERNACIÓN GENERAL EN LA BARRIADA
CÓMO INFLUYÓ EN LA
VIDA DEL CAUSANTE Y DE SU FAMILIA
(zozobras, escondites … y emigración en 1922)
LA RUPTURA DE UN IDILIO
AMOROSO
(Isidro y María)
1
REFLEXIONES PRELIMINARES
Desgraciadamente, hoy no nos
impresionan tanto como debieran las muertes violentas, pues es raro el día en
el que los medios de comunicación más diversos dejan de ofrecernos imágenes
impactantes de muertes fuera del ámbito natural: homicidios,
asesinatos, suicidios, accidentes, inmolaciones, etc. Pero no por
la frecuencia casi cotidiana de
los mismos y el realismo —a veces descarnado—
ofrecido por los más variados medios de comunicación, nuestra
sensibilidad humana deja de sentir repugnancia y rechazo hacia los mismos.
Su sola visión hiere nuestros
más íntimos sentimientos y la repulsa surge espontáneamente aún en los
corazones más insensibles al sufrimiento ajeno. La violencia, en ninguna de sus
formas y circunstancias, es consustancial a la condición del ser racional que es el hombre. No obstante,
existe y seguirá existiendo por diversos motivos que no viene al caso analizar
aquí.
“El
homo homini lupus” (el hombre es
un lobo para el hombre), locución latina originaria de Plauto, referida al comportamiento
y la relación de los humanos entre sí, y
popularizada después por Hobbes, es, en muchos casos, desgraciadamente cierta.
Pero el hombre no es un ser intrínsecamente perverso, carente de sentimientos
humanitarios, como vistas las cosas superficialmente pueda parecer, sino que lo común es que
sienta cierta proclividad
hacia el bien y la bondad…
El contrapunto a esta conocida frase lo
encontramos en el también latino Séneca:
“El hombre es algo sagrado para
el hombre”. Estas dos frases, tan conocidas, no se contradicen: la segunda
es la regla y la primera la excepción… El bien y el mal coexisten, pero en
proporción desigual a favor del bien…Al menos esto creemos. Lo que suele
suceder es que las noticias
relativas al mal nos impactan más y se propagan con más rapidez que las
referidas al bien. Y esto es así por el
morbo o interés malsano que solemos sentir
por los aspectos más negativos de
ciertos hechos o situaciones que tan a menudo nos depara la vida.
2
ASÍ OCURRIÓ EL TRISTE SUCESO
El caso que voy a relatar, tras la
introducción precedente, con las
consecuencias derivadas del mismo, no merece otra calificación que la de un desgraciado
y fortuito accidente que causó la muerte de
un inocente, traumatizó psicológicamente a otro no menos inocente que el
fallecido, y llenó de dolor a dos
familias, muy queridas entre los vecinos, trastocando sus vidas, rompiendo
lazos de amistad y buena vecindad,
enrareciendo el ambiente local y cortando de raíz un idilio amoroso, que más
adelante comentaré con detalle. El triste y lamentable
suceso —aún presente en la memoria colectiva— se produjo de la manera más inesperada y sorpresiva:
Dos chavales, Manuel Bueno López y Rafael López Pascual, amigos y compañeros
de juegos desde la infancia, probablemente emparentados entre sí, — nótese la
coincidencia del apellido López— ambos en la etapa más bella de la vida, con la candidez y la impremeditación propias
de la misma, hijos de padres bien avenidos y con excelentes relaciones de buena vecindad,
guardaban ganado —cerdos en este caso— en una pequeña parcela de tierra situada
en la parte sur de la barriada de Mondrón, lugar conocido hoy como “Haza de los Moros”.
Hogar de la familia Bueno-López
La custodia y pastoreo del ganado por los niños y jóvenes era habitual en el medio rural de aquellos tiempos. Porquerizos, cabreros y
pastores eran las ocupaciones más usuales. Las precariedades de toda índole y
la pobreza casi generalizada
de la época, hacía necesario que
todos los miembros de las familias rurales coadyuvaran, de acuerdo con su edad
y capacidades, a sacar la economía familiar adelante, cosa nada fácil en el
campesinado de los tiempos en los que situamos este luctuoso suceso.
En
aquellas calendas, el pan de cada
día se amasaba, en la mayoría de los hogares, con sudores, escaseces y, cuando
no, privaciones de toda índole. Ni había ni se conocían en la comarca
otras posibilidades de progreso y bienestar... Los horizontes eran muy reducidos y las esperanzas
de mejora social, casi nulas. Era otra vida. Curiosamente, tampoco se anhelaba mucho más…Existía cierto conformismo con lo
que se poseía. Y es que, como es sabido, no se ama ni apetece lo que no se conoce… Esta era la
mentalidad que imperaba entonces, y de
acuerdo con ella, vivía la
gente. Si fuera factible
hacer una retrospectiva
sobre este modo de vida, con sus carencias e incomodidades, seguro que
despertaría en nuestro interior
sentimientos de conmiseración más que de otra cosa. Pero nos equivocaríamos
si pensáramos así: ellos no se sentían menos felices que nosotros ahora
con las mayores comodidades y confort que tenemos a nuestro alcance. Diría
más, aunque pueda parecer una hipérbole:
vivían su pequeño mundo con menos angustias y zozobras que nosotros en la actualidad… Doy fe de ello porque, por
razones obvias, he conocido ambas épocas. La psicología humana es más
compleja de lo que cabe imaginar…A veces sentimos conmiseración por quien tal
vez sea más feliz que nosotros mismos.
En este ambiente vivían ambos, Manuel y Rafael. Sus vidas discurrían
paralelas con la monotonía y normalidad propias de todos los chicos que vivían
en el medio rural de entonces: juegos (pídola,
billalda, tirar del palo, caza de pájaros con perchas o liria, lanzar
piedras con la honda o tirachinas, busca
de nidos para enjaular pájaros…), ayuda en las labores agrícolas, algunas
horas de enseñanza—a veces recibida en
los propios domicilios—mucha disciplina, no exenta de autoritarismo por parte
de los padres, etc. Era el denominador común
en los tiempos que corrían. No se solían
fijar mayores metas a alcanzar ni excesivos deseos de promoción. Esto era lógico
porque su medio ambiente era muy reducido y la generalidad de las personas desconocían
cuanto existía más allá de su terruño, que por otra parte, no sería mucho mejor de cuanto tenían en el suyo propio. Las fronteras
de un mundo mejor estaban muy alejadas
tanto en el espacio como en el tiempo. Para concienciarnos bien de ello, retrasemos
imaginariamente las manecillas del reloj un
siglo, y observaremos algo parecido a un páramo desolado…
Y la
mala fortuna quiso depararle a ambos un día funesto y desventurado, y digo ambos, porque lo
acaecido fue muy triste tanto para el uno como para el
otro chico, aunque, obviamente, más trágico para Rafael
y su familia que para Manuel.
Era bastante habitual entre los niños jugar a lanzarse piedras con la mano o piedrecitas con el tirachinas, como podemos observar en la película Saeta del
Ruiseñor (1957), rodada precisamente en una localidad no muy alejada de la
nuestra… A veces también se divertían haciendo puntería
sobre algún objeto, a modo de diana, colocado a distancia o,
simplemente, utilizaban estas piedras para controlar al ganado e impedir que se
desmandara. Este control ganadero se hacía a mano, y a veces, con la clásica honda. En ocasiones competían en demostrar sus habilidades y destrezas en el manejo
de la misma... Estas hondas las solían trenzar con pita o esparto, y las forraban de cuero, a veces artísticamente, con
la perfección y habilidad
propias que se adquiriría en
una clase de manualidades.
Bien jugando entre sí o lanzando una de estas piedras al ganado, probablemente a mano — y tal vez de
mayor tamaño que el usual –ésta desvió
su trayectoria e impactó en el hueso
occipital de Rafael, y cayó fulminado al suelo, muriendo al instante.
Pero sea como fuere, el resultado final
no pudo ser más nefasto y desgraciado… Cuesta imaginar cómo una piedra tan poco voluminosa produjo tan trágicas y dolorosas consecuencias.
El parte médico —localizado por el que esto
escribe— dice literalmente que “falleció
por fractura del occipital”… No añade más, aparte del día y la hora del suceso, que cito más abajo.
Y como
intento ser lo más exhaustivo
posible cuando relato algún hecho, he consultado el caso con un
eminente neurólogo e investigador de la Universidad de Texas— a quien me unen especiales
vínculos—y me dice lo siguiente
sobre la posible causa final de la muerte de este chico:
"En contra de lo que se suele creer, la muerte súbita o en pocos
minutos por impacto en la cabeza se debe, según se piensa hoy, casi siempre a
parada o arritmia cardíaca provocados por torsión leve, pero repentina, de la
base del tronco del encéfalo, que no causa mayores consecuencias más allá de
alguna pequeña hemorragia en esa zona, pero que paraliza los centros nerviosos
que influyen sobre el latido cardíaco y la presión arterial. Por motivos
obvios, no hay demostración inequívoca de este fenómeno en el hombre, sino
datos anecdóticos que lo apoyan. La experimentación en animales no siempre
resuelve este tipo de cuestión humana."
Como fácilmente puede colegirse de la opinión
anterior, un caso de mala suerte… Este informe arroja un poco de más luz sobre lo
ocurrido, pues a través del tiempo se han emitido no pocos juicios o relatos muy alejados de la realidad. Cuanto
cito fue, con toda probabilidad, la causa inmediata del fallecimiento.
Manuel
pensó que se había hecho el muerto para asustarlo…
Se acercó a él despavorido, gritando angustiado:
"¡No te
hagas el muerto para asustarme! ¡Levántate! ¡No finjas más!"
Incluso, se cuenta, cogió unos higos de una cercana
higuera —aún existe ésta— y se los
restregó por la cara pensando de este modo, vana ilusión, en continuar el juego…
No podía imaginar ni aceptar lo sucedido, que, tristemente, fue la peor de cuantas posibilidades existían: Rafael, su amigo, estaba muerto…
Rafael había nacido, según certificación
oficial, en 1907, un 10 de marzo. La
muerte se produjo a las diez
horas del día 17 de
septiembre de 1921, como se expresa también
en el ya citado documento. Contaba, por tanto, con algo más de 14 años. El otoño estacional
estaba a punto de comenzar, pero la
primavera de su vida se acabó
prematuramente, sin retorno, en los días
finales de un malhadado verano…
Manuel vino a este mundo, en Mondrón, el 8 de febrero de 1912. Algo más de 5 años diferían
sus edades. Murió en Buenos Aires
en 1987. Tenía 75 años.
No
ha sido este el primer caso en el que un pequeño impacto en el hueso occipital, ocasiona la muerte instantánea
de una persona. Externamente sólo se le pudo apreciar una pequeña “picadura”, pero tras ella estaba la
fractura y la afectación grave de una
parte muy sensible del cerebro.
Manuel, cuando tuvo conciencia de lo
realmente ocurrido, huyó despavorido, tal vez gritando aterrorizado, presa del
miedo y temor propios de la tremenda situación en que inesperadamente se encontraba.
No es difícil imaginar el estado anímico del muchacho en aquel doloroso trance,
y la angustia que sentiría tras percatarse de la gravedad de lo sucedido. Nos
bastarían sólo unos segundos de empatía para comprender los tristes momentos que viviría…
Emprendió
la huida, corriendo, hacia el cercano río de Sábar. Allí se ocultó
entre los
tarajes y cañaverales del mismo, lugar donde
fue localizado poco después por familiares y convecinos que salieron en
su busca. La solidaridad y cercanía del vecindario con
ambas familias fue
total desde que se conoció la noticia, consolando y mostrando su apoyo
a la una
y a la otra en tan distintas y
contrapuestas situaciones… El dolor de
cada una sería cualitativamente diferente, pero penetrante y vivo en
ambas.
Y todo tuvo su origen en un acto irreflexivo, espontáneo y exento
de intencionalidad —no digamos de
alevosía— entre dos amigos que tal vez jugaban casi a lo único que
sabían…
3
LA PERIPECIA HUMANA DE MANUEL
Y SU FAMILIA
Cuando pasaron los primeros momentos del
doloroso accidente, entraron en acción las autoridades judiciales. Es sabido que un
menor no tiene responsabilidad penal haga lo que haga, sea como sea y
dondequiera que ocurra el hecho. Antes era sí y ahora también. No obstante, preguntaron
al padre del fallecido, José López, apodado Perdiga, qué pedía para el otro chico. Y contestó
lacónicamente:
Sólo una cosa: no verlo más….
José López, padre del niño Rafael
Los padres de Manuel se
llamaban José Bueno y María López. Tenían dos hijos más: Antonio y María.
Tras el suceso comienza un
verdadero drama para ambas familias: la
del fallecido, por el dolor de la
irreparable pérdida del hijo desaparecido en tan trágicas circunstancias,
y la de Manuel,
tanto por el sentimiento de la muerte involuntariamente causada por el suyo
como por la peripecia humana que en lo sucesivo
habían de vivir todos sus miembros. No otra cosa que un cúmulo de sufrimientos y adversidades:
emigración, adaptación a una nueva vida,
abandono de vivienda, enseres y propiedades, nostalgia de su tierra
sentida desde un país tan lejano, ruptura de lazos sentimentales, etc. Esta última consecuencia
la explicaré un poco más adelante, en
este mismo lugar, pero en otro contexto, pues merece ser comentada con más detalle.
Desde luego, cuesta imaginar cómo una piedrecita de tan pequeñas dimensiones, pudo ser origen y causa de tan funestos e inimaginables
efectos…
Como
la familia de Manuel temía por la integridad física de su hijo en un ámbito tan reducido como era una aldea, lo tuvieron oculto en diversos lugares
para evitar ser localizado: bajo la cama
familiar, en un troje para guardar grano,
en los maizales de los alrededores, y también en el hueco del tronco de un añoso olivo
(véase la fotografía del mismo), localizado
en las cercanías de Mondrón en el lugar conocido como Olivar de Chiquete, que todos conocen e identifican como el olivo del escondite… En la oquedad de
su viejo, cavernoso y retorcido tronco—con varios siglos de existencia—, se
ocultaba Manuel durante el día. Por las noches, su familia, a
hurtadillas, le suministraba los
alimentos necesarios.
Olivo donde se escondía Manuel
Y así, de escondrijo en escondrijo,
cambiando de sitio, de sobresalto en sobresalto, con la angustia y el temor por compañía, pasó algún tiempo hasta que sus padres tomaron
la dolorosa decisión de desarraigarse del entorno
donde nacieron y pasaron la mayor parte de sus vidas, para emigrar allende los
mares, a las lejanas y desconocidas tierras hispanoamericanas, y evitar así zozobras y posibles enfrentamientos, no
descartables en el reducido ámbito de una aldea donde diariamente habían de
convivir los unos y los otros…
Se rumoreaba que el hermano mayor del fallecido, José,
intentó capturar al muchacho, y que estuvo a punto de conseguirlo, mientras
éste se ocultaba en la espesura de un cercano
maizal…
Debe ser muy triste tener que vivir escondido por la comisión de un acto de
consecuencias no deseadas e imprevistas, y sobre todo, cargar de por vida con un sambenito
inmerecido… En las poblaciones pequeñas, como era la nuestra, la
estigmatización por actos de esta naturaleza
alcanzaba no sólo al autor, sino
que, a veces, afectaba a toda la familia. Esta era la mentalidad
imperante hace casi un siglo. Por ello, pusieron rumbo a la República
Argentina. Y en este país hermano comenzaron una nueva vida,
pero siempre con la nostalgia —mezcla de melancolía y dolor— de su tierra, pues
eran muchas las vivencias, recuerdos y raíces que se dejaban atrás…También no
pocos deudos y amigos.
Me
cuentan que, primeramente, emigró el cabeza de familia para planificar la
llegada de los restantes componentes de la misma. Después, en
1922, iría la familia al completo...
Aquí quedó un anciano miembro, apodado “Prevenío”, vendedor ambulante de pescado, que finalmente optó
también por marcharse de España para
reunirse y recibir el calor de los suyos.
Debo
decir, a modo de inciso, que Argentina era en aquellos tiempos país de
inmigración, muy próspero y acogedor.
Gozaba de unas riquezas incalculables, en muchos casos, sin explotar. Fueron
muy numerosos los españoles — generalmente conocidos como “gallegos”— los que arribaron a sus costas buscando mejor fortuna, y la verdad
es que pocas veces quedaron defraudados.
La prosperidad económica de estas
tierras sería una de las pocas cosas a su
favor con las que contaría esta familia,
aparte de la existencia de un idioma común.
Foto familiar hecha en Argentina, Manuel (con el sombrero),
María, su madre y su tio Antonio
¿Cuál fue el devenir personal
de Manuel tras la emigración? Según las informaciones que poseo, falleció en la
ancianidad, tal vez pensando en su pasado, presa de luctuosos
recuerdos de algo sucedido fortuitamente, sin malicia y
ninguna culpabilidad por su parte.
Nos dicen los moralistas que no existe culpa si la voluntariedad no acompaña al acto… Este era el caso. Una nieta suya,
persona muy amable —con quien he contactado en
dos ocasiones—, me dice en
un correo electrónico:
"Mis abuelos vivían en Buenos Aires y
yo soy de Mendoza. Vivían con mi madre y
mi hermano, aquí eso está a unos 1000 km de Buenos Aires, es en la
frontera con Chile. Mi abuelo vino pocas
veces por acá siempre por trabajo. El se hizo criador de caballos de polo.
Sabes era excelente con eso, sabía mucho de caballos. Era un hombre con un
humor precioso, lo he amado mucho y además siento que me acompaña. Como verás
es alguien muy cercano a pesar de que vivíamos lejos."
El llamado Polo Argentino
(polo a caballo) –valga mi apostilla—
tuvo y tiene un
desarrollo excepcional en aquellas tierras, tanto por el arte
y perfección con que se practica como por la importancia económica del mismo.
4
LA EMIGRACIÓN: AMORES FRUSTRADOS DE ISIDRO Y MARÍA
Aquí, en una pequeña población denominada
CORONEL CHARLONE, situada al noroeste de la provincia de Buenos Aires, de unos
1.520 habitantes en la actualidad, con actividades productivas agrícolas y
ganaderas, se estableció la familia de Manuel, no sin dejar de sentir en su corazón la nostalgia de
su inolvidable Mondrón, nostalgia heredada, incluso, por algunos sucesores como si la llevaran
impresa en su código genético…
Y tal vez por eso, cuando algún descendiente de aquellos primeros emigrantes
viene a España, la primera recomendación que
recibe de ellos es ésta:
"¡No te vengas sin visitar Mondrón!"
Secundando este deseo, nos visitó recientemente
Valeria Rivas Bueno,
nieta de Manuel. Recorrió las calles de
la localidad para conocer la casa donde
habitaron sus antepasados, ante la cual—me refiere el acompañante— “derramó algunas lágrimas”… y lamentó la
causa que motivó la emigración.
Valeria Rivas Bueno (nieta de Manuel) representando una obra teatral
Desde hacía varios años, bastantes antes de
este triste suceso, una hermana de Manuel, María,
estaba ennoviada con Isidro Sánchez
Carnero, joven serio, bien preparado y muy considerado enla localidad. Seganaba la vida como agricultor — poseía
una pequeña explotación—, actividad de escasa rentabilidad, tanto ayer como
hoy, en zonas de minifundismo. Pero
él complementaba sus escasos
ingresos con los que obtenía como “maestro itinerante” o de “campo”, como
también eran conocidos estos enseñantes.
Ella, María, era una
moza encantadora y muy admirada
en la
comarca. Además
de una mujer de singular belleza, dicen cuantos la conocieron en persona, que poseía los naturales encantos femeninos de la simpatía,
la dulzura y la gracia de las mujeres de
nuestra tierra… La fotografía que inserto —hecha recién llegada
a Argentina, y enviada a Isidro— ponen de manifiesto
cuanto digo de sus atractivos personales.
María Bueno López (Octubre de 1922)
Era público y notorio que se amaban
mutuamente con la entrega y sinceridad de los amores de antaño. Una de las
notas características de estos amores era la fidelidad… El dicho
popular de que “obras son amores y no buenas razones”, lo
pusieron ellos de manifiesto, sobre todo Isidro, como veremos después. Este
noviazgo fue uno de los más conocidos y
comentados de nuestra comarca,
y tuvo los ingredientes característicos de una apasionada novela de amor, con matices románticos más propios de
épocas lejanas que de
los tiempos que corrían, y no digamos,
de los actuales…
5
EL EMBARQUE: ESCENA EN EL PUERTO…
Cuando la familia tomó la decisión
de emigrar, los novios temieron
lógicamente por su separación. Isidro pensó entonces unirse también a María y
cruzar el Atlántico junto a ella y sus familiares
para no separarse de la
misma. Con los preceptivos pasaportes en regla, se dirigieron
todos al punto de partida, es decir, al
puerto marítimo de Málaga, no sin derramar las inevitables lágrimas de
despedida, propias en estos casos…
Isidro Sánchez Carnero
Muchas personas sienten la nostalgia de
su tierra, incluso antes de partir de ella. Pero una vez se ha producido la casi siempre
irreversible marcha, el emigrante vive
del recuerdo, no pocas veces mezclado con
el dolorido sentir por cuanto
perdieron: su casa, sus amigos, el
entorno donde se desenvolvía su vida, los años de su infancia y todo un cúmulo
de vivencias que quedan atrás, pero que no dejan de acompañarlo adondequiera que vaya, sobre todo, si la
emigración, como en este caso, es forzada e impuesta por la adversidad y la desgracia. La soledad
suele ser su inseparable compañera aunque habiten en populosas ciudades—solos entre multitudes—, por más que el conocimiento del idioma
les favorezca, como en este caso.
Olvidar una vida y empezar
otra nueva, cuesta mucho…Al menos esto dicen los que han
vivido semejante experiencia. En
España, la emigración ha sido casi una constante histórica en todas las épocas,
aunque las causas que la motivaron no siempre fueron las mismas.
María Bueno López
De
cuantas personas de esta
familia partieron en aquella ocasión, ninguna regresó a
Mondrón. Solamente algunos descendientes volverían a la tierra de sus
antepasados, como digo en otro lugar de este mismo artículo. Pero sí
se comunicaban epistolarmente con sus
amistades. Ahora lo hacen vía telefónica y por Internet.
María del Pilar Martina, hija de María (con su esposo)
Tal es el caso de María del Pilar Martini, hija de María, amable y encantadora como dicen era su madre. Nos visitó también hace unos años con su marido, y
estuvo entre nosotros varios días. Ella me ha facilitado datos y fotografías de
los primeros tiempos de su familia en
Argentina, por lo cual, públicamente, le reitero mi gratitud.Sobre su madre, me dice en sendos correos
electrónicos:
Estimado
Pascual:
He leído todo lo que me has escrito.
Yo conocía la historia de mi tío, pero no la de mi madre.
He llorado toda la tarde pensando lo que habrán sufrido ambos —se refiere al noviazgo de Isidro con María—. Ella nunca nos contó nada. Sería por respeto a mi padre, que era un hombre muy bueno y fueron muy felices...
Un abrazo para todos
He llorado toda la tarde pensando lo que habrán sufrido ambos —se refiere al noviazgo de Isidro con María—. Ella nunca nos contó nada. Sería por respeto a mi padre, que era un hombre muy bueno y fueron muy felices...
Un abrazo para todos
Y en
otro, escribe:
Estimado Pascual:
He recibido todo lo que me has mandado. No dejo de emocionarme y de agradecerte el haber conocido esa historia, muy triste, por cierto. Bueno es la vida y a todos nos toca tener alguna experiencia desagradable, pero también hay cosas que nos hacen felices.
Debo reconocer que eres una persona muy bien preparada, tal vez seas escritor, está todo muy bien redactado. Yo leo bastante todo lo que puedo, pero reconozco que tengo algunas faltas de ortografía. Tengo que ejercitarme con los puntos y las comas.
Cualquier dato que necesites no tienes más que pedírmelo.
Un abrazo grande para ti, Lola y Carmen, la sobrina de Isidro, a quien conocí y por ella pude enterarme de esa historia, pero no con los detalles que tú me cuentas.
Un abrazo.
He recibido todo lo que me has mandado. No dejo de emocionarme y de agradecerte el haber conocido esa historia, muy triste, por cierto. Bueno es la vida y a todos nos toca tener alguna experiencia desagradable, pero también hay cosas que nos hacen felices.
Debo reconocer que eres una persona muy bien preparada, tal vez seas escritor, está todo muy bien redactado. Yo leo bastante todo lo que puedo, pero reconozco que tengo algunas faltas de ortografía. Tengo que ejercitarme con los puntos y las comas.
Cualquier dato que necesites no tienes más que pedírmelo.
Un abrazo grande para ti, Lola y Carmen, la sobrina de Isidro, a quien conocí y por ella pude enterarme de esa historia, pero no con los detalles que tú me cuentas.
Un abrazo.
Pero
volviendo a la centralidad del tema,
decidido Isidro a embarcar con María,
con el pertinente pasaporte en regla, aparece su padre —llamado
también como él, Isidro Sánchez— en el puerto de embarque: iba
dispuesto a impedir la marcha de su único hijo
varón. No quería perderlo tal vez para siempre. Y tras larga
conversación con el
mismo, sus dotes persuasivas, acompañadas de súplicas y bastantes
lágrimas, no exentas del autoritarismo propio de la época, hicieron
reflexionar a Isidro hasta doblegar su voluntad, consiguiendo que
desistiera de su proyecto de
partir junto María. Difícil dilema el suyo... Dicen que lloró, y
María,
no menos, ante este último
adiós en vida…
Vivienda de Isidro Sánchez en Mondrón
Es fácil imaginar los
sentimientos que experimentarían ambos novios tras la forzada — y
previsiblemente definitiva — separación. En la actualidad las
distancias se
han acortado de forma increíble, pero en aquellos lejanos tiempos
sólo la travesía en barco era posible.
Y ésta se lograba tras algo más de de dos semanas de navegación
mediante un
costoso pasaje, prohibitivo
para las
familias de economía modesta, como eran la mayoría de aquel entorno… La
correspondencia postal se ofrecía casi como el único medio de
comunicación. Cuantas
innovaciones vendrían después en este campo con el paso de los años, eran entonces impensables…
El
popular Valderrama, aunque ya
nacido, no tenía edad de componer y
cantar su conocida copla El emigrante, pero esta familia seguro que ya la presentía:
Cuando salí de mi tierra
volví la cara
llorando
porque lo que más quería
atrás me lo iba dejando.
Y esta joven, María, se dejaba atrás no
sólo a su tierra, sino lo que tal vez más quería: a Isidro, su novio, a
quien amaba y con quien tenía proyectado
contraer matrimonio en breve.
6
LA FIDELIDAD DE ISIDRO: LA
CONSTANCIA EN EL AMOR
Isidro
fue fiel a su primer amor. Obras son amores… El convivía con sus padres, impartía
clases de enseñanza primaria en cortijos
y aldeas, deambulando por veredas y caminos a veces intransitables, con su
carpeta bajo el brazo... Aparentemente llevaba una vida normal. Pero en el hondón de su alma, en su
pensamiento y en su corazón, llevaba
como clavada la imagen de María…No se
refiere por aquí otro caso de fidelidad
en el amor como el de este hombre. En mi juventud llegué a conversar mucho con
él, y conocí en profundidad sus interioridades.
Vivía con una sobrina suya, Carmen. Curiosa coincidencia: el marido de Carmen,
Antonio López, era hermano de Rafael, el chico fallecido…
No
obstante, él se acordaría del refrán
que dice: la mancha de la mora
con otra verde quita. Y decidió probar suerte con un nuevo amor, quizá para ver si podía sustituir y olvidar el primero…
Buscando
y escudriñando en los papeles de Isidro —cuidadosamente custodiados
ahora por una resobrina del mismo— encontré la fotografía de la chica
con la
cual se ennovió. Era de un conocido e importante pueblo de la
provincia, y se hallaba transitoriamente en nuestra comarca pasando
unos días junto a un tío suyo que a la sazón trabajaba, como maestro de
obras,
en la carretera, concretamente en la
construcción del actual puente sobre río de Sábar. En esta pedanía de
Alfarnatejo la conoció
Isidro cuando impartía
clases como maestro de campo.
Como puede
apreciarse en la foto que he encontrado dedicada a él —cito dedicatoria,
pero no la imagen, pues sería una
indelicadeza hacerlo —, era también mujer elegante, alta, delgada, de
fino rostro, atractiva y, al
parecer, muy joven… La contemplación de la misma evidencia una cosa: Isidro tenía buen gusto para la elección de las mujeres…
Escrito al dorso, se lee:
Te dedico este pequeño recuerdo como prueba
de nuestro amor.
A. P.
Gozaba
ella – refieren — de una singular simpatía. Su cara así lo delata.
La relación con Isidro fue más bien efímera, pues el noviazgo se
rompió al poco tiempo de su inicio. ¿Por
qué? No lo sé. Sería imposible averiguarlo. Pero decían las expertas en
artes
celestinescas, —en nuestra tierra siempre las hubo—, que la ruptura tuvo
mucho que ver con el
imborrable recuerdo de otra
mujer que emigró forzada por
circunstancias adversas a tierras
lejanas, y que se interponía
entre ambos. Y es que la sombra de María era tan alargada, que
desde la
populosa Buenos Aires alcanzaba hasta el
modesto Mondrón…
De
la mujer de este segundo amor he sabido que casó, tuvo dos hijos, y enviudó muy joven,
según información facilitada por un conocido
suyo.
Deduzco de cuanto me informan que
tampoco la fortuna la
favoreció demasiado en la vida…
Isidro, por su parte, vivió
célibe y célibe murió…No
era hombre de carácter tornadizo. La volubilidad o inconstancia
nunca fue un defecto suyo. Pero al repasar los capítulos de su
biografía amorosa se evidencia una cosa :
Cupido — el dios mitológico del amor—, fue
poco benévolo con él, pues no permitió que culminaran, por unas u
otras razones , ninguno de sus dos proyectos amorosos. Tal vez la soltería
fuera su hado o sino decretado por los dioses del amor…Al menos eso parece.
Hombres
de estas convicciones y probadas fidelidades no eran demasiado
comunes ni antes ni lo son ahora…El caso, con aromas novelescos, más
parece sacado de la literatura romántica que de la vida real…
Tras
la marcha hubo algún cruce epistolar entre María e Isidro, como prueba la
misiva que incluyo en este artículo. El texto, manuscrito, bastante
deteriorado, encontrado por mí entre los ya mencionados papeles, pone de
manifiesto que también la huella del amor
seguía indeleble en el corazón de María, lo cual no obsta, para que
pasado el tiempo, contrajera matrimonio con un argentino. … Resulta comprensible que intentara comenzar una nueva vida…
Era normal que sucediera y así lo hizo.
Isidro falleció el 28 de octubre de 1977, y María, el 24 de agosto de 1984. El contaba 82 años, y ella, 80. En
síntesis: dos vidas paralelas en el sentir amoroso llamadas a converger en ese
punto común que es el matrimonio, pero que un desdichado suceso
las separó para siempre…
Cuando
veía caminar a este hombre, acaso ensimismado por los
sentimientos y recuerdos que
lo embargaban, acudían inevitablemente a mi mente los conocidos versos de Lope:
A mis soledades voy, — de mis soledades vengo,
—porque para andar
Conmigo — me bastan mis pensamientos.
Y yo, que conocía desde hacía tiempo el capítulo amoroso de su biografía,
enseguida adivinaba la ausencia que provocaba
su soledad y el objeto de sus
pensamientos: una mujer, María Bueno…
Como refiero más arriba, mantuve cierta relación de amistad con Isidro. Vivíamos muy cerca el uno del otro, y solíamos
conversar de vez en cuando. Confiaba mucho en mí, para con quien tuvo muchas
deferencias. Era persona de complexión
robusta —lo apodaban por ello Isidro El
Gordo— poco locuaz y más ensimismado que extravertido… Se mostraba algo adusto y hermético, no
demasiado proclive a desvelar
nada de su pasado y menos sus intimidades. No obstante,
gozaba de mucha estima y respeto en la
localidad.
En
ocasiones, era solicitado por sus
convecinos para que intermediara en algunos conflictos personales no
infrecuentes en un vecindario como éste.… Hacía los oficios de lo que entonces se llamaba
“un hombre bueno”. Él colaboraba con gusto, y en general, con
acierto. A pesar de su adustez, a veces se mostraba jocoso…Voy a citar un solo
caso, pidiendo disculpas al lector por la divagación:
Un matrimonio llegó a la separación por la flagrante
infidelidad de la
esposa. Isidro medió
para reconciliar a ambos cónyuges.
Su intermediación en los más diversos asuntos solía ser muy efectiva, por lo que
era requerido con frecuencia para
menesteres como éste. El marido burlado se mostraba muy reacio a reanudar la convivencia, y manifestó al
mediador ante la reiterada insistencia
del mismo:
—Isidro, convivir otra vez con esa mujer es cosa muy dura de tragar…
Y éste le dice socarronamente:
—Hombre, ahí te lo vas “tragandillo” poco a poco, como puedas, aunque sea
sorbito a sorbito…
Y sorbito a sorbito,
o de una vez, logró nuevamente la
unión conyugal…
Sus confidencias personales se las hacía a su sobrina Carmen, a quien quería, como
digo antes, más que como sobrina como a una verdadera
hija… Ella lo veneraba también como a un padre. Esta mujer era conocida
en la localidad como “Carmen de Isidro”…
Al final de sus días —murió en casa de la misma—, la declaró heredera universal
de todos sus bienes…
SEGUNDO PASCUAL TOLEDO
Febrero,
2013.
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