lunes, 26 de febrero de 2018
jueves, 23 de noviembre de 2017
Mondrón celebra el principio de campaña con excelentes aoves verdes.
22/11/2017 - http://www.andalucia-unica.com
La cooperativa olivarera de San José Artesano, situada en la aldea perianense de Mondrón, en la provincia de Málaga ha iniciado la campaña 2017/18 con un proyecto basado primordialmente en la calidad. La idea final es obtener los mejores zumos posibles, acercándose a la excelencia del complejo y apasionante mundo virgen extra.
La actual junta directiva de la cooperativa es consciente de que “los tiempos cambian y las empresas deben adaptarse a las nuevas demandas”. En ese sentido, consideran que el universo del aceite de oliva virgen extra está evolucionando aceleradamente. La España del siglo XXI, país líder de la producción mundial, ahora comienza también a liderar la calidad, y lo hace mirando cara a cara, sin complejos, a los afamados zumos italianos.
En este nuevo escenario la provincia de Málaga en general, y su sierra en particular, tienen mucho que decir. Los consumidores nacionales y extranjeros son cada vez más exigentes, solicitan aceites más limpios, más frutados, más intensos y, en base a ello,
Desde la cooperativa de Mondrón consideran que se da la “tormenta perfecta” para poder hacer esta apuesta decidida por la calidad. Por un lado, cuentan con una materia prima excepcional: la aceituna de la variedad verdial de Vélez, que a su vez se apoya en otras variedades “forasteras” y que vegetan en un entorno único: la Axarquía de Málaga.
Con estas mimbres solo restan dos normas para completar la ecuación perfecta: recolectar en el momento adecuado y cuidar con esmero el proceso de extracción. En esto se ha centrado un proyecto de mejora y modernización que además, y esto es fundamental, esta sustentado en la pasión de una gente que cree en su territorio.
Las variedades de la Aldea de Mondrón, capitaneadas por la verdial de Vélez, han dado tradicionalmente aceites excepcionales, pero si, además, se aplican las técnicas de la nueva oleicultura: recolección en envero, limpieza absoluta en el proceso, extracción a baja temperatura... pues el resultado es aún más excepcional, es sorprendente, aceites más frutados, con verdes incisivos en nariz, zumos complejos que conjugan matices vegetales y frutales a la vez, y que además entran dulces en boca, en síntesis, son vírgenes extra que condensan la esencia de la Axarquía y la regalan a los sentidos.
En la cooperativa de San José Artesano están convencidos de que los aceites de esta campaña darán que hablar. Por eso, animan a los consumidores a probarlos y celebrar los aceites frescos de Mondrón, auténtico tesoro de la comarca de la Axarquía.
lunes, 12 de junio de 2017
Manuel Luque Arrebola "Un hombre todo bondad y cercanía" por D. Segundo Pascual Toledo.
MANUEL LUQUE ARREBOLA
(MANOLO “LA TURCA”)
UN HOMBRE TODO BONDAD Y CERCANÍA
Escribir sobre las vicisitudes existenciales de una persona ausente que nos dejó para volar a ese “más allá” donde todos inexorablemente nos encontraremos algún día, es tarea frecuente que he acometido en varias ocasiones. También escribir en vida sobre una persona presente, mediante una entrevista o diálogo con ella, es algo que muchos profesionales de la información practican todos los días. También yo lo hice en el pasado, esporádicamente, con mejor o peor fortuna, sin ser un profesional de la comunicación… Pero escribir en vida —como hago ahora—sobre un hombre afectado por la terrible enfermedad de Alzhéimer es algo lacerante, penoso y lleno de dificultades, pues la esencia de una entrevista es la intercomunicación y el diálogo entre entrevistador y entrevistado. En el caso concreto que voy a relatar, el coloquio entre ambos resultó difícil, por no decir de imposible realización… Y todo a pesar de la amistad y buena sintonía que existió en el pasado entre él y yo. Pero como conocedor de su vida, tras bucear en su peripecia humana, extraje algunas conclusiones sobre su persona que expondré después.
MANUEL LUQUE ARREBOLA
El cerebro de las personas afectadas por esta terrible enfermedad neurodegenerativa e irreversible — cada día más alarmantemente extendida— es como un recóndito arcano donde las ideas se entremezclan y desdibujan hasta borrarse sin dejar esa huella indeleble que, más o menos profunda, perdura en la mente sana: la memoria. No puede afirmarse de ellas que “el recuerdo es el único paraíso del que no nos pueden echar”, como afirmó imprecisamente un conocido literato francés… En estas mentes, irreversible y progresivamente enfermas, los recuerdos se van y desdibujan sin que el sujeto pueda asirse a ellos ni nadie ayudarle a retenerlos… Todo muy triste y terrible… Pero hoy por hoy, irremediable, y como digo antes, con una prevalencia cada vez mayor.
No obstante, cuando una persona es tan conocida en la comarca como Manuel Luque Arrebola, Manolo “la Turca”, — 85 años cuenta cuando esto escribo— poco nos puede decir el interesado que la gente, vecinos y paisanos suyos, no conozcamos acerca de su trayectoria vital. No podrá relatarnos cosas de su vida pasada, pero los que tuvimos la suerte de tratarlo y conversar con él cuando se encontraba en plenitud de facultades mentales, si podemos decir la gran persona que es este hombre: buen vecino, sencillo, habilidoso trabajador, servicial, comunicativo, siempre afable y cariñoso con todos…
Vive en Los Parrales de Vilo— caserío Los Manzanares— asistido y apoyado en todo por el amor y el cariño de Victoria, su esposa, mujer ejemplar y abnegada que le dedica todos los momentos de su vida, y que cuenta con la colaboración y ayuda de sus hijos e hijas, éstas últimas residentes en Cataluña, pero que se desplazan frecuentemente a Periana para visitar a sus padres.
VICTORIA LUQUE MUÑOZ (SU ESPOSA)
Recuerdo muy especialmente las largas conversaciones que mantuve con él en los años anteriores a la aparición de los primeros síntomas de la enfermedad que le aqueja. Solía asistir con regularidad a las misas de difuntos que se ofrecen en la Parroquia de San Fernando Rey, en Mondrón. En nuestros pueblos la gente somos muy obsequiosos a la hora de hacer un cumplido o transmitir nuestras condolencias por el fallecimiento de algún miembro de la familia: defectos tenemos los que habitamos en estos pagos, pero la solidaridad y cercanía en tan dolorosas circunstancias es siempre espontánea y sincera… A nadie le faltan las muestras de cariño que, si no suprimen, al menos consuelan y actúan como lenitivo que mitiga el dolor ocasionado por la pérdida de un ser querido, experiencia a la que nadie escapa y que hemos vivido, o viviremos inexorablemente, en algún inesperado momento de nuestra existencia…
Próximo a la entrada de la sacristía del templo existe un poyo de cemento paralelo al acceso que conduce hasta el centro de la localidad. En este poyete nos sentábamos Manolo y yo, a la sombra de un viejo y rugoso olivo, testigo mudo, como otros muchos de la comarca, de antiquísimas historias que presenciaron y conservan como los viejos pergaminos… Allí, esperábamos la llegada del sacerdote, residente en Periana. No soy el sacristán de la parroquia ni tampoco esa es mi vocación——hoy las parroquias no generan beneficios para pagar sacristanes— sino un voluntario y asiduo colaborador. Durante el tiempo de espera, entre repique y repique de campanas, escuchaba con atención e interés las cosas que Manolo me contaba relativas a su pasado: la juventud, salpimentada con amores, a veces rocambolescos, el trabajo, casi siempre duro, mal retribuido y escaso, la familia y sus esfuerzos para sacarla adelante como casi todo el mundo hace, la convivencia con los vecinos más cercanos, siempre amistosa y cooperadora, expresión propia de la buena vecindad. Y así, poco a poco, me fue descubriendo los entresijos más íntimos de su alma.
También oía el relato de los sucesos más destacados que acaecían en el ámbito de nuestra comarca, y de este modo pude constatar que Manolo era una persona bien informada y conocedora de todo cuanto sucedía en nuestro entorno. Además, gozaba en aquella época de tan buena memoria, que nada hacía presagiar que con el imparable paso del tiempo pudiera oscurecerse… Su expresión, antes de la enfermedad que padece, era lenta y pausada como buen y ameno conversador. Las noticias que me transmitía no dejaban de despertar mi curiosidad dado que habitualmente no resido en esta localidad: mi estancia en ella es casi siempre temporal, y a veces esporádica, con la finalidad de acompañar a los deudos en algún entierro o asistir a una misa de difuntos, sin por ello dejar de echar un vistazo a mi modesto patrimonio rústico…
Durante su vida activa fue muy estimado como un excelente trabajador, hábil en las faenas agrícolas y dotado de una gran fortaleza física. Y también por las muchas destrezas que poseía, entre ellas las de “curandero” o persona con una capacidad especial para el ejercicio de ciertas prácticas curativas. Periana ha sido siempre tierra fértil en expertos curanderos de las más diversas dolencias. Conocí en mi infancia y adolescencia a varios ellos, algunos de los cuales recuerdo con especial cariño, como es el caso de La Platera, viejecita dulce, encanecida y con una pronunciada cifosis dorsal propia de su avanzada edad, mujer sobre la que escribiré algún día como expresión de mi gratitud por el bien, al menos psicológico, que me hizo… Estas personas merecen ser recordadas y reconocidas públicamente por los muchos achaques e indisposiciones leves que curaron, o al menos paliaron, en la población empobrecida, cuando la medicina oficial — entonces “en mantillas” —estaba alejada del alcance de muchas personas en los tiempos de penuria económica y oscurantismo que corrían, no obstante haber sido nuestro pueblo residencia de muy buenos y excelentes galenos, que aplicaban con acierto los limitados medios que los conocimientos científicos del momento —y también la siempre condicionante economía — ponían a su alcance.
Algunos de estos curanderos eran visitados por personas procedentes de más allá de nuestros límites municipales. Y sin duda, Manolo ha sido uno de ellos. Su destreza ha consistido primordialmente en la curación, mediante suaves masajes, de las dolencias más comunes que afectan a los tendones o cuerdas, como la tendinitis o inflamación de los mismos: nada de sugestión, oraciones ni potingues… Sólo el suave deslizar de sus manos por las zonas enfermas bastaba para eliminar el dolor y restablecer la funcionalidad del miembro afectado. Su habilidad para estos menesteres era innata: “el curandero nace y no se hace”, reza un adagio. Lo mismo que se dice de los buenos artistas…
La gente de la comarca, cuando alguien padecía alguna de estas tan comunes dolencias, aconsejaba:
—Llama a Manolo “La Turca”, y verás qué pronto te quita el dolor…
Entonces, Manolo, siempre disponible, con la calma y proverbial paciencia que le caracterizan, , “desmontaba las cuerdas y las hacía regresar a su sitio” mediante suaves y delicados masajes Todo ello sin dolor ni necesidad de recurrir a los conocidos analgésicos, entonces en sus albores, ni tampoco a pócimas de hierbas o plantas medicinales de dudosa eficacia más allá del efecto placebo y a las que tantas personas solían acudir en el pasado con la esperanza, casi siempre frustrada, de encontrar un rápido remedio a los males que padecían.
Pero no solamente curaba estas afecciones en los adultos como hoy haría un avezado fisioterapeuta. También los bebés aquejados de acumulación de gases en el vientre, que hacen que el pequeño se sienta hinchado, lloroso e incómodo, síntomas muy conocidos por esas innatas y excelentes pediatras que son las madres, eran curados por Manolo mediante suaves golpecitos en la espalda o leves masajes en la barriguita… Los niños, me dice un vecino, amigo común de ambos, entraban en casa de Manolo compungidos y llorosos, como es habitual en este tipo de dolencias infantiles, y salían sonriendo liberados de su dolor abdominal… Mucha gente decía: tiene “gracia” para curar… Y no, la gracia es otra cosa… No hacía milagros… Tenía, como otras muchas personas antes y después tuvieron, habilidad y talento natural para ello. Los llamados remedios caseros o medicina popular ha coexistido siempre con la oficial o académica, aunque a decir verdad, la primera ha ido perdiendo cada vez más terreno ante los espectaculares avances de ésta última. Pero la fascinación por lo sencillo y simple continúa existiendo, sobre todo, cuando otros remedios fracasan y el enfermo pierde la esperanza porque le dicen la verdad, a veces con crudeza y ausencia de piedad, sobre la irreversibilidad y pronóstico negativo de la enfermedad que padece. Es entonces, cuando muchos de estos enfermos desahuciados cambian—casi siempre vana ilusión— la farmacia por la herboristería, el medicamento por la infusión de hierbas…
¡Ah!, y todo lo hacía sin cobrar nada ni recibir dádiva alguna, ni siquiera como recompensa por el tiempo invertido…! Todo gratis y con el aderezo del amor y la bondad… Con el altruismo y generosidad de los grandes.
Me cuentan amigos y compañeros suyos de trabajo en sus años de juventud, cuando trabajaba como jornalero en las labores propias de “las caleras”, en compañía de sus parientes “los molineros”, ocupación muy frecuente en aquellos tiempos, que durante las pausas, recesos o descansos propios de tan dura faena, Manolo se apartaba del grupo de compañeros de trabajo, y a la sombra de un arbusto, cogía papel y lápiz para dedicar su tiempo de descanso a componer poesías y coplas sobre temas o sucesos acaecidos en la comarca. Y a decir de sus compañeros de faena, eran tan cadenciosos que guardaban la debida proporcionalidad en los acentos, rimas y pausas. Otra habilidad de su vida…
Así ha vivido siempre Manolo. Por todo ello se aprecia y quiere por propios y extraños… No está solo ni aislado en la oscuridad de su cerebro: le acompañan y quieren, además de sus familiares, los muchos amigos que tuvo y tiene.
Segundo PASCUAL TOLEDO
Diciembre de 2016.
jueves, 1 de junio de 2017
viernes, 21 de octubre de 2016
Bar Cuenca, uno de los16 sitios de comida buena, bonita y barata para recorrer la provincia de Málaga.
15/10/2016 - www.diariosur.es
Bar Cuenca. Mondrón, Periana
Adentrarse en la Alta Axarquía es ya un placer para cualquier viajero, pero, si, además, tiene una recompensa gastronómica como el Bar Cuenca, en la aldea de Mondrón, la experiencia es mucho más gratificante. Sus platos de migas ‘a lo bestia’ o su ‘corbata al horno’ (un sabroso costillar) saciarán los apetitos más voraces. Además, tienen muchos platos de temporada, como su porrilla (revuelto) de setas o sus ‘parpuchas’ (tortillitas de bacalao’). Se puede tapear bien en su barra, pero en su salón se disfrutará de unas vistas espectaculares al olivar verdial de Periana.
MÁS INFORMACIÓN DE BAR CUENCA
El Bar Cuenca de Mondrón se inauguró el 13 de Junio de 1982, comenzó siendo un bar pequeñito, con un solo salón, hoy día cuenta ya con tres salones pero sigue manteniendo el sabor y el aspecto de esos bares de pueblo donde comer buena comida casera.
Nada más entrar nos encontramos un pequeño salón y la barra donde Juan Cuenca Ferrer, el dueño, nos atiende amablemente. Como en muchos bares de pueblo encontraremos alguna mesa de jubilados jugando a las cartas o al dominó.
Luego encontramos otro salón-comedor y al final otro salón que tiene unas vistas espectaculares.
Las comidas del Café Bar Cuenca son caseras, sencillas y riquísimas.
Suelen tener sopas de espárragos, del puchero, ensaladas, migas a lo bestia (con chorizo, lomo y huevo frito y pimiento), choto al ajillo, chuletitas de cordero, solomillo al vino de Málaga y muchas cosas más, siempre teniendo en cuenta que es un Bar de un pequeño pueblo y no siempre tendrán de todo.
También podemos encontrar postres exquisitos, como el puding de café y de nueces, arroz con leche, melocotón en almíbar echo por Carmen al baño María, carne de membrillo echo también artesano.
Sin olvidar esos vinos de Málaga que seguro que Juan te pone alguno bueno. Hacen un licor de membrillo artesano que no debes dejar de probar.
Datos de Interés de Bar Cuenca:
Dirección: Calle Fina nº 4
29710 Mondrón (Aldea del Pueblo Málagueño de Periana)
Teléfono: 952 53 78 42
miércoles, 1 de junio de 2016
Encierro y Pregón de las Fiestas de San Fernando Rey con Dña. Teresa Ortega Mostazo.
PRESENTACIÓN PREGONERA
Buenas noches y bienvenidos todos a la clausura de las
fiestas patronales de la aldea de Mondrón, en honor a San Fernando Rey.
En primer lugar queremos agradecer especialmente a todas las
mujeres que colaboran desde hace más de 25 años colocándole las flores a los
tronos de nuestra iglesia, para que cada año luzcan con un colorido distinto.
Hemos pretendido que estos días sean momentos de felicidad,
alegría, diversión y reencuentro y esperamos haber podido satisfacer todas las
expectativas y la confianza depositada en nosotros para la realización de estas
fiestas patronales.
Aprovechamos la ocasión para mostrar nuestro más sincero
agradecimiento a todas aquellas personas, establecimientos, comercios,
sociedades, cooperativas y Administraciones Públicas, que han colaborado de
manera desinteresada en estas fiestas patronales.
Este año, hemos querido estrechar los lazos, especialmente
con la aldea de Vilo, ya que ambas aldeas están interrelacionadas desde tiempos
inmemoriables y es por ello que nuestras fiestas hay que considerarlas y
entenderlas de Mondrón y Vilo, por varios motivos importantes. Tras la desaparición
de la ermita de Vilo, este enclave donó la Purísima Concepción y el cáliz a nuestra
iglesia en segundo lugar decir que, parte del recorrido de nuestra procesión
discurre por sus tierras, en tercer lugar, el reconocimiento de Mondrón en toda
la provincia de Málaga de la Cooperativa Olivarera de San José y su
excelente aceite, gran parte de su producción se encuentra en terrenos de Vilo.
Desde los comienzos de la fundación de la Hermandad de San
Fernando, muchos han sido los mayordomos de Vilo que cada año han desfilado por
nuestras fiestas, colaborando activamente y aportando su granito de arena. Ese
fue el deseo de los mayordomos fundadores y ese es también nuestro deseo.
Es por ello que queremos rendirle este pequeño homenaje a la
aldea de Vilo y muy especialmente por el trabajo y esfuerzo que han realizado
dos de sus vecinos Antonio Ortíz Moreno y Ana María Villa Silva y a todos los mayordomos 2016, por habernos permitido trabajar codo con codo
durante un año, por mostrar el camino a la unión y el respeto, por continuar y
preservar las tradiciones de nuestra tierra. (Un fuerte aplauso)
De la misma manera hemos querido afianzar los lazos que nos
unen a la vecina aldea de la Viña, sus vecinos han sido, son y serán parte de
nuestra aldea, parte de nuestra comunidad.
Cada persona guarda una historia importante que contar y
dadas las características de nuestra candidata elegida, entendíamos que podía
transmitir los recuerdos de su niñez de una manera especial, vínculos que han
sido muy estrechos y sentidos.
Fue una bonita casualidad que nos cruzaramos en tu camino y
que aceptaras nuestra ilusión de llenar estas fiestas con un nuevo mensaje…
queremos desearte que este momento sea otro precioso recuerdo que guardes para
siempre.
Es por ello que los Mayordomos 2016 hemos decidido que este
año sea la pregonera y ponga el broche final a estas fiestas patronales, Dña.
Teresa Ortega Mostazo.
Le damos la bienvenida y un fuerte aplauso.
PREGÓN FIESTAS SAN
FERNANDO REY 2016
Excelentísimo señor alcalde, autoridades, mayordomos y mayordomas, vecinos, familiares, amigos y paisanos, buenas noches a todos.
También
me gustaría pedir un aplauso para los portadores y portadoras de San
Fernando, La Purísima y San José....
Cuando
Pili me comentó que tenía que apoyarla en un proyecto y que no podía decirle
que “no” pensé´:
“será
realizar algún voluntariado en una ONG o
dar alguna charla sobre logopedia y dije para mí, sin problema”.
Cuando
las mayordomas me explicaron en qué se basaba dicho proyecto, lo primero que se
me vino a la cabeza fue: “yooo, pero si hay personas que lo harían muchísimo
mejor”
No pude negarme a su petición, sobre todo por
un motivo que os comentaré más adelante. Así que sinceramente espero no
defraudar a nadie y especialmente a las y los mayordomos de este año.
Esa
noche ya en la casa de mi padre... tardé
bastante en quedarme dormida,
pensando cómo podía enfocar dicho “proyecto”. Llegando a la conclusión
que lo más honesto era hablar de mi relación con la aldea de Mondrón, con su
gente y con San Fernando. Con ello quiero deciros que he hecho este pregón con
todo el cariño y el respeto que la ocasión y vosotros os merecéis.
Mi
primera toma de contacto teniendo ya uso de razón, fue mi incorporación a la
escuela (que la tenemos justo aquí) Que de recuerdos: los olores del material,
de los lápices, de la plastilina, el ruido de los pájaros, de una burra.
Sí, yo
estudie en una escuela unitaria, donde niñas y niños de distintas edades compartíamos
un mismo espacio físico, aprendiendo unos de otros.
Aunque
para ser honesta mi primera maestra fue
mi madre... ella me enseño a leer y a escribir. Ya que me incorporé con 6 años
al sistema educativo.
Mi madre, sin saberlo, estaba aplicando una
corriente pedagógica que se llama “homeschooling”,
lo que viene a ser ENSEÑAR en casa y no digo EDUCAR e INCULCAR VALORES, que eso
también lo hacía junto con mi padre.
Mi
incorporación tardía al sistema educativo se debió a que mis hermanos y yo nos
criamos en la Aldea de la Viña que está a un kilómetro y medio ( más o menos
no? Depende de los puntos que se tomen como referencia), y mi madre consideraba
que éramos muy pequeñitos para hacer esa caminata dos veces al día, así que
apuró al máximo tiempo para en matricularnos en la escuela.
Si me
lo permitís os voy a contar una anécdota, como mi hermana Marí y yo éramos tan pequeñitas a mi madre se le ocurrió la
brillante idea de tejernos un gorrito rojo a cada una para poder seguirnos por
el camino. Recuerdo, que algunos días cuando volvíamos de regreso nos decía:
“os habéis
entretenido en la huerta de los caros”
Y yo
pensaba cómo lo sabe?
- El
gorrito rojo.
LO QUE
NO SEPAN LAS MADRES.
Nosotros
somos 4 hermanos: mi hermana Marí, mi hermano Antonio, mi hermana Almudena y
yo, los 4 hicimos la comunión en la iglesia
que tenemos a mi espalda.
Recuerdo
especialmente la comunión de mi hermana Almudena y la mía.
La mía...
la recuerdo con mucho cariño y con mucha ilusión y os aseguro que no era por
los regalos, ya que por aquel entonces, las comuniones no alcanzaban la
magnitud de lo que se han convertido en la actualidad, o al menos en mi
familia.
Recuerdo
que fue el Señor cura quién me ayudó en
la confesión a reconocer cuales eran mis pecados: “pelearme con mis
hermanos, no hacer caso a mis padres y decir alguna que otra palabrota”
También
recuerdo que ese día hice la comunión junto a: Ana Marí, Susana, Eva, David, Ángel
y Juan Salva, creo que no he olvidado a nadie.
Antes de continuar quiero deciros que al llegar a esta
parte del pregón siempre me emociono, de hecho he cambiado, palabras, frases,
expresiones, pero cuando entran en juego los sentimientos no sirve de nada
ninguna estrategia. Y como quiero decir esto, me disculpáis si se me quiebra la
voz y me salen algunas lagrimillas.
Allá vamos,
Todos pasamos por momentos difíciles, complicados y
dolorosos a lo largo de nuestras vidas.
Hace justamente 20 años mi hermana pequeña hizo la comunión. Aquí en la
iglesia de San Fernando Rey, para esa fecha la enfermedad de mi madre estaba ya
muy avanzada y ni ella ni mi padre pudieron asistir a la ceremonia.
Mis hermanos y yo
además de estar arropados en todo momento por mis abuelos, mis tías, mis tíos y
primos. También sentimos el apoyo y el cariño de todas las personas que allí
estuvieron, tanto dentro como fuera de la iglesia. Gente de Mondrón, de Vilo,
del Asa del Río, de los Marines, de Sabar, de la Viña, de Pulgarin. A todos los
que estáis y a los que por desgracia ya se fueron. Gracias de corazón.
Como todos sabemos la vida sigue, y años después me
destinaron a Sevilla.
Cada vez que llegas a un colegio es lógico que te pregunten
cómo te llamas, de que especialidad eres y de dónde vienes, yo siempre les
decía que soy de Periana, de la Axarquía malagueña.
Entonces mis
compañeros me respondían:
“ah eres de pueblo?”
Y yo les decía: No… SOY DE CAMPO. Me crié en el cortijo La
Viña, Aunque hace ya algunos años le cambiaron el nombre, ahora se considera
Aldea. Está entre la Aldea de los Marines y la Aldea de Mondrón.
Y que es típico de allí?, me preguntaban.
El aceite de oliva virgen extra variedad verdial con un
grado de acidez mínima entre 0.2 y 0.4. Les respondía.
Así que hayá iba yo de vuelta al trabajo con unas cuantas
cajas de aceite para mis compañeros. Todos y cada uno de los que lo
probaron alabaron la calidad de nuestro
aceite.
Durante los 6 años que viví allí aprendí entre otras cosas,
que Sevilla es el único lugar de Andalucía donde el chaleco tiene mangas, que
sus cabrillas son nuestros caracoles, y nuestros caracoles son sus cabrillas,
que el agua que pasa por el puente de Triana, no pertenece al río Guadalquivir,
sino a su dársena. También aprendí un poco de su arquitectura y de su historia.
Coincidencias de la vida el patrón de la Capital Hispalense
es San Fernando Rey.
Rey, porque
verdaderamente fue Rey de Castilla. Fernando III hijo de Berenguela I, reina de
Castilla, y Alfonso IX, rey de León. Hay disparidad en relación al lugar de
nacimiento… Zamora o Ciudad Real.
Y también en relación a su año de nacimiento, que pudo producirse en el periodo
que abarca desde 1.199
a 1.201.
Se casó dos veces y
tuvo 13 hijos. Siendo uno de ellos Alfonso X El Sabio.
Ya en su
época lo consideraban el Rey Santo, incluso opinan que es el rey más santo que
ha tenido España. Comentan que fue un
verdadero modelo de gobernante, de creyente, de padre, esposo y amigo.
El fue
quién instauró el Castellano como lengua oficial frente al latín. También se
dice de él que era un hombre de palabra y cumplía lo prometido aunque le
costara mucho sacrificio… Valor éste que en la actualidad se debería de
fomentar.
Sus
empleados y hasta sus mismos enemigos reconocían que su vida era un continuo buen
ejemplo para todos.
Los historiadores de ese tiempo declararon:
“Nada semejante en santidad se ha visto jamás
en los reyes de nuestra patria”.
Uno de sus biógrafos lo llamaba: “el santo y
bienaventurado rey Don Fernando”.
Fernando III, tuvo varias visiones de la Virgen María a lo
largo de su vida, de ahí que se ganará ya en vida fama entre sus nobles de ser
una persona santa.
Dicen que su mayor penitencia fue sufrir 24 años
continuados de guerra por tener que defender la patria. Y que pasaba muchas noches sin
dormir rezando.
Comentan.. que cuando le preguntaban por esta acción, él respondía:
“ Me quedo sin
dormir para que Dios los bendiga de tal manera a ustedes, que puedan dormir
tranquilos”.
Falleció
en el Alcázar de Sevilla el 30 de mayo de 1252. El
descubrimiento de su cuerpo incorrupto aceleró todo el proceso por lo que hoy
es conocido como el “Rey
Santo”. Siendo canonizado e1 7 de febrero de 1671 por
el Papa Clemente X. Sus restos reposan en la Capilla Real de la Catedral de
Sevilla.
Esta información ha sido contrastada y extraída de varias
fuentes, usando principalmente:
-El libro “ vidas de santos”.
- Y el blog
(Periana y Pedanías) creado y administrado por
Gema Frías Luque aquí presente . Un blog que supera el millón doscientas mil
visitas, Gema enhorabuena y felicitaciones realizar una labor encomiable
dando difusión desinteresadamente de todo lo que ocurre en este trocito de
nuestra Axarquía.
Para
finalizar me gustaría contaros un cuento,
Realmente
es la adaptación que he hecho de un cuento de un Señor que se llama Jorge Bucay,
él es un escritor y terapeuta gestáltico Argentino. El Cuento se llama el
buscador. Y dice así:
Hace tiempo vivió un hombre bastante curioso, de ahí el
título del cuento.
Un día, este hombre sintió la necesidad imperiosa de
partir a la ciudad de Kammir. . Así que lo dejó todo y marchó.
Después de dos días de marcha por los polvorientos
caminos, vio a lo lejos Kammir, Un poco antes de llegar al pueblo, le llamó la
atención una colina a la derecha del sendero. Estaba cubierta de hierba y había
muchos árboles, pájaros y flores. La rodeaba por completo una especie de
pequeña valla de madera.
Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.
De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante
la tentación de descansar por un momento en aquél lugar.
El buscador traspasó el portal y empezó a caminar
lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas, entre los
árboles.
Dejó que sus ojos se posaran en cada detalle de aquel
paraíso multicolor.
Sus ojos eran los de un buscador, y quizá por eso descubrió aquella inscripción
sobre una de las piedras:
Abdul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días
Se sobrecogió al darse cuenta de que aquella piedra no era
simplemente una piedra: era una lápida.
Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba
enterrado en aquel lugar.
Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado
también tenía una inscripción. Se acercó a leerla. Decía:
Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas
El hombre se sintió terriblemente conmocionado.
Aquel hermoso lugar era un cementerio, y cada piedra era una tumba.
Una por una, empezó a leer las lápidas.
Todas eran similares: un nombre y el tiempo de vida exacto
del niño.
Pero lo que lo conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había
vivido sobrepasaba apenas los once años…
Embargado por un terrible dolor, se sentó y se puso a
llorar.
El encargado del cementerio pasaba por allí y se acercó.
Lo miró llorar durante un rato en silencio y luego le
preguntó si lloraba por algún familiar.
-No lloro por ningún familiar —dijo el buscador—. ¿Qué pasa en este pueblo?
¿Qué cosa tan terrible hay? ¿Por qué hay tantos niños enterrados en este lugar?
¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que les ha obligado a
construir un cementerio de niños?
El anciano sonrió y dijo:
- Puede usted serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos
una vieja costumbre. Le contaré…:
“Cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan
una libreta como esta que tengo aquí, para que se la cuelgue al cuello. Es
tradición entre nosotros que, a partir de ese momento, cada vez que uno
disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:
A la izquierda, qué fue lo disfrutado.
A la derecha, cuánto tiempo duró.
Conoció a su pareja y se enamoró.
¿Y el embarazo y el nacimiento del primer hijo…?
¿Y la boda de los amigos?
¿Y el viaje más deseado?
¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?
¿ Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?
¿Horas? ¿Días? ¿semanas?
Así, vamos anotando en la libreta cada momento que
disfrutamos… Cada momento. (mirar al público)
Cuando alguien nos deja, es nuestra costumbre abrir su
libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado para escribirlo sobre su tumba.
Porque ese es para nosotros el único y verdadero tiempo vivido”.
Con esto quiero deciros que…
- Disfrutéis de vuestra pareja.
- De vuestros hijos.
- De vuestros padres.
- De vuestros amigos.
- De vuestros mayores, fuente inagotable de experiencia y sabiduría
y que no siempre van a estar ahí.
En definitiva, SED FELICES!!!
Muchas gracias por vuestra atención.
Viva San Fernando!!!
Viva La Purísima!!!
Viva San José!!!
Teresa Ortega Mostazo
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